<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410</id><updated>2009-10-01T17:22:33.006-07:00</updated><title type='text'>Resumenes de libros</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410.post-110850311349871845</id><published>2005-07-31T13:31:00.000-07:00</published><updated>2005-05-26T21:23:35.143-07:00</updated><title type='text'>Concurso Poesía: Pablar.com</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Concurso Poesía:&lt;/strong&gt; &lt;a href="http://www.pablar.com/" target="google_popup"&gt;Pablar.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De 2-14 a7-31-05.InscripciónGratis, ganadorUS150.-2d.US50.-Publicación&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9740410-110850311349871845?l=resumenes.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/110850311349871845/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9740410&amp;postID=110850311349871845' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110850311349871845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110850311349871845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/2005/07/concurso-poesa-pablarcom.html' title='&lt;strong&gt;Concurso Poesía:&lt;/strong&gt; &lt;a href=&quot;http://www.pablar.com/&quot; target=&quot;google_popup&quot;&gt;Pablar.com&lt;/a&gt;'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16391048104495220558'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410.post-111940914050579100</id><published>2005-06-21T19:55:00.000-07:00</published><updated>2005-06-21T19:59:00.516-07:00</updated><title type='text'>"El Burlado de Sevilla" -Tirso de Molina</title><content type='html'>Sinopsis&lt;br /&gt;I ActoDon Juan (personaje romántico) acompañado de su amigo, Catalinón (''cobarde''), seduce por medio de engaños a Isabela (en el palacio) y a Tisbea (la pescadora).II ActoEl rey y el padre de don Juan (don Diego), se dan cuenta de mal comportamiento de don Juan. Éste, planea seducir a Ana (la prometida de Mota) y a Aminta (la recién desposada por Batricio). Don Juan ha asesinado a don Gonzalo (el padre de Ana).III ActoIsabela y Tisbea planean vengarse de don Juan, contándole todo lo sucedido al rey. Don Juan y Catalinón van a la tumba de don Gonzalo, quien arrastra a don Juan al infierno. Al final, Isabela se casa con Octavio, Mota con Ana (su prima) y Batricio permanece con Aminta.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personas que hablan en ella:&lt;br /&gt;Don DIEGO Tenorio, viejo&lt;br /&gt;Don JUAN Tenorio, su hijo&lt;br /&gt;CATALINÓN, lacayo&lt;br /&gt;El REY de Nápoles&lt;br /&gt;El Duque OCTAVIO&lt;br /&gt;Don PEDRO Tenorio, tío&lt;br /&gt;El Marqués de la MOTA&lt;br /&gt;Don GONZALO de Ulloa&lt;br /&gt;El REY de Castilla, ALFONSO XI&lt;br /&gt;FABIO, criado&lt;br /&gt;ISABELA, Duquesa&lt;br /&gt;TISBEA, pescadora&lt;br /&gt;BELISA, villana&lt;br /&gt;ANFRISO, pescador&lt;br /&gt;CORIDÓN, pescador&lt;br /&gt;GASENO, labrador&lt;br /&gt;BATRICIO, labrador&lt;br /&gt;RIPIO, cirado&lt;br /&gt;Doña ANA de Ulloa&lt;br /&gt;AMINTA, labradora&lt;br /&gt;ACOMPAñAMIENTO&lt;br /&gt;CANTORES&lt;br /&gt;GUARDAS&lt;br /&gt;CRIADOS&lt;br /&gt;ENLUTADOS&lt;br /&gt;MÚSICOS&lt;br /&gt;PASTORES&lt;br /&gt;PESCADORES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACTOS EN LA OBRA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto I&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev1a.html"&gt;versos 1-242&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev1b.html"&gt;versos 243-638&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev1c.html"&gt;versos 639-1049&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto II&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev2a.html"&gt;versos 1046-1293&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev2b.html"&gt;versos 1294-1573&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev2c.html"&gt;versos 1574-1849&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto III&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev3a.html"&gt;versos 1798-2287&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev3b.html"&gt;versos 2289-2614&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.coh.arizona.edu/spanish/comedia/tirso/bursev3c.html"&gt;versos 2615-2954&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto I&lt;br /&gt;1-374: Una mujer (Isabela) y un hombre (Juan) salen de un cuarto oscuro del palacio. Ella descubre que el hombre no es su novio Octavio y grita. El rey y Pedro Tenorio, el tío de Juan, prenden al joven, quien admite su acción atrevida. El rey quiere castigarlo con la muerte, pero Pedro le ayuda a Juan a escaparse a Italia. Pedro le dice al Rey que fue Octavio el que deshonró la casa. Isabela confirma la mentira y el rey manda que prendan a Octavio y que él se case con Isabela para restaurar su honor. Octavio habla de su amor, pero Ripio, su criado, piensa que las damas principales causan demasiados problemas. Entra Pedro y prende a Octavio para llevarlo a la cárcel. Pedro repite la versión fingida de lo que pasó, pero Octavio sabe que así podrá casarse con Isabela.&lt;br /&gt;375-696: Tisbea, una pescadora, elogia su vida sencilla y honrada de soltera cuando ve a dos hombres llegar a la playa medio ahogados (son Juan y su criado, Catalinón). Llama a los otros pescadores y se acerca, con cierto miedo, para ayudar a los recién llegados. Catalinón dice que el agua del mar es mucha y muy salada y que prefiere el vino. Piensa que puede estar muerto don Juan, que en ese momento se despierta en el regazo de Tisbea. Él se pone a sus pies y le promete muchas cosas. Tisbea le responde que para estar casi muerto, se ve lleno de fuerza. Cuando llegan los otros pescadores, Tisbea les explica lo que ha pasado y les manda que lleven a don Juan y Catalinón a su choza. Luego don Juan le pide a Catalinón que no revele quién es porque piensa seducir a Tisbea.&lt;br /&gt;697-876: Don Gonzalo le comenta al rey que vio a don Juan en Lisboa preparando unos barcos para un viaje y le describe la ciudad en detalle en un discurso largo. El rey le pregunta a don Gonzalo si tiene hijos y don Gonzalo le responde que tiene una hija y entonces el rey le propone que la case con don Juan.&lt;br /&gt;877-1044: Ya en la choza, don Juan le vuelve a decir a Catalinón que va a seducir a Tisbea, y Catalinón desaprueba sus acciones diciéndole que es mal agradecido pagar de esa manera los cuidados que les dio Tisbea. Don Juan habla con Tisbea y le dice que no tenga miedo de estar con él porque él piensa casarse con ella y la seduce. Mientras esto pasa, los otros pescadores y músicos se juntan para tener una fiesta y van a buscarlos. Tisbea sale de su choza muy enojada quejándose de haber sido deshonrada por don Juan, quien la sedujo prometiéndole matrimonio y que ahora se ha escapado en sus dos caballos; pide que los otros pescadores los sigan. Le responden que sí pero que también ellos van a vigilarla a ella porque creen que se ha vuelto loca, y en ese momento Tisbea se arroja al mar.&lt;br /&gt;Acto II&lt;br /&gt;1046-1468: El rey y don Diego Tenorio empiezan el segundo acto con una discusión sobre las hazañas de don Juan en Nápoles. El rey dice que don Juan tendrá que casarse con la duquesa Isabela y que él será exiliado de Sevilla. Llega Octavio y don Diego piensa que él ha llegado para vengarse de don Juan. El rey arregla la situación de lo que ocurrió en Nápoles con Octavio, y dice que Octavio puede casarse con doña Ana. El rey y don Juan se van, y Octavio le cuenta sus fortunas a Ripio. Don Juan y Catalinón salen y ven a Octavio. Don Juan se comporta como si nada hubiera ocurrido y es evidente que Octavio no sabe nada de nada. Octavio promete su lealtad a don Juan. Octavio y Ripio se van; sale el Marqués de la Mota. Don Juan y su amigo hablan sobre todas las mujeres "fáciles" que conocen en Sevilla, y discuten sus aventuras amorosas. Durante la conversación, Mota menciona que el amor de su vida es doña Ana, que ella es la más hermosa, y que la mano de ella está prometida a otro hombre. Don Juan, en un aparte, dice que él va a engañarla. Una mujer habla por una reja a don Juan. Ella le pregunta a don Juan si puede darle una carta a Mota. Por supuesto, él lee la carta y descubre que Ana quiere reunirse con Mota a las once y que él debe llevar una capa de color. Don Juan le dice a Catalinón que será él quien irá a la habitación de Ana. Catalinón piensa que es mala idea. Durante su conversación, sale Mota. Don Juan le da el mensaje pero le dice que Mota debe reunirse con Ana a las doce. Don Diego está enojado con su hijo y le dice a don Juan que sus locuras son graves, pero a don Juan no le importa nada y su padre le encomienda su castigo a Dios.&lt;br /&gt;1469-1836: Es de noche y don Juan se encuentra con el marqués de la Mota. Lo conoce por su capa. Don Juan le pregunta quién vive en la casa que mira. Es la casa de don Gonzalo. Don Juan le dice a Mota que quiere dar un perro, o sea, quiere burlarse de una mujer pero necesita la capa de Mota. Mota le da su capa y le dice que llame el nombre de Beatriz para entrar a la casa. Catalinón y don Juan dejan a Mota solo. Mota habla con un músico. Según el músico este mundo es un mundo de errores. Don Juan burla a doña Ana pero sale el comendador don Gonzalo. Doña Ana le dice al comendador que mate a don Juan. Don Juan acaba matando a don Gonzalo. Mota espera a don Juan y le pregunta si ha burlado. Sí ha burlado, pero Mota no sabe que se ha burlado de él mismo. Don Juan y Catalinón huyen. Mota siente que algo no está bien. Sin embargo, va a la casa de doña Ana. Don Diego y las guardias prenden a Mota y lo llevan al Rey. Ven la capa de Mota y lo acusan a causa de eso. El rey manda que lo maten al día siguiente. Mientras tanto, en la aldea de Dos Hermanas, algunos músicos cantan sobre Aminta. Batricio está por casarse con Aminta. Llegan don Juan y Catalinón. A Batricio no le gusta don Juan; ve su llegada como mal agüero. Don Juan le habla muy románticamente a Aminta.&lt;br /&gt;Acto III&lt;br /&gt;1837-2154: Batricio entra, quejándose de la relación entre Aminta y don Juan cuando éste entra y le revela que ha deshonrado a Aminta. Para Batricio es otra manifestación de la corrupción de la corte. Batricio concede que don Juan ha ganado el amor de Aminta. Cuando Batricio se va, sin embargo, don Juan dice que quiere estar con Aminta esta noche y que ha engañado a Batricio. Aminta habla de la deshonra que ha mostrado don Juan; todavía quiere a Batricio. Se van. Don Juan se despide de Gaseno, que aprueba la unión entre su hija y don Juan. Catalinón amenaza a don Juan, diciéndole que habrá castigo por todos estos engaños, pero don Juan no le hace caso. Don Juan llega a Aminta, quien preferiría estar con Batricio. Trata de convencerla de sus atractivos, pero Aminta no quiere nada de él hasta que mencione el matrimonio. Le promete a Aminta que será su esposo, y jura que si no cumple su palabra, un hombre (muerto) le dará muerte. Aminta acepta y don Juan la goza.&lt;br /&gt;2155-2555: Isabela y Fabio están en camino a Castilla cuando llegan a Tarragona. Isabela se queja, no de ser esposa de don Juan sino de su deshonra pública. Tisbea llega y se queja de lo que don Juan le hizo. Las dos quieren tomar venganza de don Juan. Catalinón le dice a don Juan que las personas ofendidas por don Juan se juntan para pedir justicia. Se esconden en una iglesia donde ven el sepulcro de don Gonzalo. Don Juan, para mostrar que no le tiene miedo, invita a la estatua a cenar. Se ve una mesa puesta para la cena. Don Juan habla con sus criados cuando oyen un golpe a la puerta. Catalinón vuelve a la mesa muy asustado y don Gonzalo entra en forma de estatua a cenar con ellos. Don Juan no tiene miedo. Catalinón le dice a aquél que don Juan va a casarse con Isabela y por eso no es burlada. Don Gonzalo manda que se quite la mesa y él y don Juan se quedan solos. Gonzalo pide que don Juan venga a la capilla mañana a las diez para cenar y don Juan dice que irá. Después que se va Gonzalo, don Juan dice que tenía mucho miedo durante la conversación pero que todavía irá a la capilla mañana.&lt;br /&gt;2556-2705: Sale el rey y dice que Isabela, aunque muy descontenta, va a casarse con don Juan, y el marqués va a casarse con doña Ana. Octavio sale y pide al rey el derecho de vengarse de don Juan, y casi luchan él y don Diego. El rey dice que después de las bodas hablará más con Octavio. Sale Aminta y dice que es esposa de don Juan. Octavio tiene un plan para vengarse de don Juan y le dice a Aminta que vaya al palacio para pedir justicia.&lt;br /&gt;2706-2859: Sale don Juan y Catalinón y los dos entran en la iglesia donde los espera Gonzalo. Se sientan a comer y cantan los músicos sobre la venganza de Dios. Gonzalo toma la mano de don Juan y toda la escena se hunde.&lt;br /&gt;2860-2941: Salen Batricio, Aminta, Isabela, y Tisbea a quejarse ante el rey sobre las burlas de don Juan. El rey manda que lo maten. Mota también dice que don Juan cometió ofensas en su nombre. Catalinón llega y les dice a todos que don Juan está muerto. El drama termina con bodas: Octavio se casa con Isabela, Mota con Ana, y Batricio con Aminta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9740410-111940914050579100?l=resumenes.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/111940914050579100/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9740410&amp;postID=111940914050579100' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/111940914050579100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/111940914050579100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/2005/06/el-burlado-de-sevilla-tirso-de-molina.html' title='&quot;El Burlado de Sevilla&quot; -Tirso de Molina'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16391048104495220558'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410.post-110809855716164736</id><published>2005-02-10T21:07:00.000-08:00</published><updated>2005-02-10T21:09:17.343-08:00</updated><title type='text'>Don Quijote de La Mancha-Miguel de Cervantes Saavedra</title><content type='html'>Don Quijote de La Mancha-Miguel de Cervantes Saavedra&lt;br /&gt;Primera parte en 1605 y segunda en 1615&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personajes principales:&lt;br /&gt;Alonso Quijano (Don Quijote): Alonso es un dulce viejito que está totalmente loco. Lee libros sobre caballeros y empieza a creer que él es uno de ellos y que se llama Don Quijote de la Mancha. Alonso es su nombre real, Don Quijote es su nombre imaginario.&lt;br /&gt;Sancho Panza: Sancho es un hombre de campo. Es chaparrito y gordito y monta un burro. Viaja con Don Quijote como sirviente. Sabe que Don Quijote está loco pero finge que es su sirviente porque cree que va a ganar dinero.&lt;br /&gt;Dulcinea: Ella es una gordita pobre del pueblo pero Don Quijote está loco y piensa que es una hermosa princesa. Ella ni siquiera sabe quien es Don Alonso.&lt;br /&gt;Sacerdote (Cura) y Nicolás el barbero: Ellos son los amigos de Don Quijote. Quieren rescatarlo de sus ideas locas. Queman sus libros para que deje de leer y perseguir fantasías. Tratan de hacerlo regresar al pueblo cuando se va a vagabundear en busca de aventuras.&lt;br /&gt;Síntesis: Alonso Quijano es un hombre de edad madura que está loquito. Lee libros sobre cosas de héroes y se involucra tanto en ellos que se cree un caballero heroico. También cree estar enamorado de una princesa llamada Dulcinea. Esta princesa es sólo una chica del pueblo. Alonso cambia su nombre por el de Don Quijote, se pone una vieja armadura y sale a buscar aventuras. Como está loco cree que un grupo de tipos es realmente un puñado de caballeros malignos, se pelea con ellos y termina apaleado. El sacerdote del pueblo lo regresa a casa y quema sus libros para que deje de leer y actuar sus fantasías. Don Quijote encuentra a un tipo de por ahí (Sancho Panza) para que sea su sirviente en sus aventuras. Salen y se meten en cualquier cantidad de problemas. Don Quijote confunde molinos de viento con gigantes y trata de pelear con ellos. El sacerdote del pueblo sabe que Don Quijote está loco y trata de regresarlo a su casa. Le dicen que una princesa está en problemas y que él tiene que pelear con un gran monstruo. El plan no funciona. Finalmente lo ponen en una jaula y se lo llevan a casa. Don Quijote se mete en más problemas porque ataca a un grupo religioso. Finalmente se da cuenta de que está loco y se regresa a su casa.&lt;br /&gt;Resumen:&lt;br /&gt;CAPITULO 1&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos presenta a Alonso Quijana como un hombre no excesivamente rico, incluso se podría decir que era mas bien pobre.         &lt;br /&gt;  También no describe la edad de este peculiar personaje “50 años” y de su peculiar ama de llaves que pasaba de los 40.&lt;br /&gt;  Este buen hombre tenía era de complexión recia, madrugador y gran aficionado a la caza.&lt;br /&gt;  Este peculiar personaje era gran amante de las novelas de caballería y tenía como escritor favorito a Feliciano de Silva. Tal fue la obsesión por estos libros de caballería que decidió convertirse en caballero. Para llevar a cabo esta extraña aventura tubo que coger y limpiar las armas de sus bisabuelos, las cuales tubo que preparar para su uso.&lt;br /&gt;  Para poder convertirse en un buen caballero necesitaba las siguientes cosas:&lt;br /&gt;-Un nombre para él mismo: pues todo caballero que se precie tenia un nombre apropiado para tal faena. Decidió ponerse como nombre Don Quijote de la Mancha, idea que sacó de Amadís de Gaula.&lt;br /&gt;-Un nombre para su caballo: Al cual puso como nombre Rocinante, ya que el pobre caballo no se encontraba en su mejor momento.&lt;br /&gt;-Una mujer a la cual dedicarle todos sus triunfos y glorias, ya que en aquellos tiempos un caballero no podía comportarse como tal si no tenía una mujer a la que dedicarle sus triunfos.   &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 2&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos narra como Don Quijote a medida emprende su primera salida antes del amanecer.&lt;br /&gt;  Por el camino se iba haciendo preguntas sobre él mismo y sobre su futuro como caballero y llego a la conclusión de que en realidad no era un caballero pues no llevaba armas blancas como cualquier los caballeros de sus novelas, pero después de mucho pensar pudo mas su locura que su cordura pues siguió pensando que era un perfecto caballero. A medida que cabalgaba iba imaginándose que sería un caballero famoso y que aparecería en los libros de caballería por sus grandes hazañas. &lt;br /&gt;  Comenzó a anochecer y Don Quijote se introdujo en una venta para pasar la noche. Allí encontró a dos mujeres a las cuales comenzó a elogiar y alabar, las dos mujeres comenzaron a reírse de su forma de hablar y de que no se daban por aludidas de tales piropos. Don Quijote comenzaba a enojarse, pero en ese momento apareció el ventero que le ofreció comida, un lugar para dejar el caballo y un buen lugar para dormir.     &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 3&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo Don Quijote se arma caballero. Para que este nombramiento fuese valido Don Quijote le pidió al ventero que le nombrara caballero, dándole  sus razones de porque este nombramiento.&lt;br /&gt;  El ventero acepto a este extraño nombramiento pensando que Don Quijote estaba loco y que él a su vez ganaría un buen dinero. Para que este nombramiento fuese valido las armas del caballero deberían poner las armas a velar en la capilla, pero como allí no había capilla, ya que supuestamente se estaba construyendo, pusieron a velar las armas en el patio y de esta manera Don Quijote permanecería vigilándolas durante todo el día para que no se las robaran. Don Quijote se tubo que enfrentar con dos hombres que pretendían robárselas hasta que apareció el ventero y puso paz. Al final Don Quijote fue nombrado caballero a la vieja usanza, dando dos toques con la espada en los hombros del caballero. Una vez acabado el nombramiento las dos mujeres se quedaron sorprendidas y le dijeron a Don Quijote que le servirían de por vida, entonces Don Quijote pregunto sus nombres y dijo que desde entonces se llamarían por Doñas. Al final todo quedo en nada y Don Quijote se marcho al amanecer.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 4&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo Don Quijote se va de la venta y vuelve al pueblo a recoger dinero y a buscarse un escudero.&lt;br /&gt;  Por el camino oye unas voces y se dirige hacia ellas. Una vez allí ve como un señor está azotando a un niño, en ese momento Don Quijote ordena al señor que pare a menos que se quiera enfrentar con él, entonces el señor se detiene. Entonces Don Quijote le pregunta al señor que porque estaba pegando al pobre niño, el señor responde que el niño le había perdido una ovejas y el niño alega que él lleva 9 meses sin pagarle. Don Quijote hace jurar al señor que pagaría al niño y que le dejaría libre. Posteriormente Don Quijote se va y prosigue su camino. Al irse Don Quijote el señor vuelve a azotar al niño y este le dice que va a buscar a Don Quijote.&lt;br /&gt;  Don Quijote prosigue su camino y se encuentra a dos mercaderes a los cuales les cuenta la belleza de su amada dulcinea. Estos mercaderes, para satisfacerse, le asienten diciendo que si pero que será manca y tuerta. Don Quijote enojado les ataca pero con la mala suerte de que su caballo tropieza y no se consigue levantar con el enorme peso de las armas. Los mercaderes le atacan y le rompen la lanza. Mas tarde ambos mercaderes se van y abandonan a Don Quijote.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 5&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote desgraciado empezó a recordar uno de los libros que había leído y empezó a recitarlo en alto. Por suerte para Don Quijote paso por allí que le reconoció como Quijana y le ayudo a levantarse cargando las armas de Don Quijote sobre su caballo Rocinante. El hombre le preguntaba a Don Quijote constantemente como estaba pero Don Quijote le respondía constantemente con versos de los tantisimos libros que había leído. Por el camino Don Quijote iba desvariando constantemente y citando libros que había leído.&lt;br /&gt;  A una hora en la que nadie pudiera ver al hombre entrar en la casa de Don Quijote con el propio Don Quijote mal herido entraron ambos en el pueblo. Allí se encontraban su mujer, la sobrina, el cura, y el barbero.&lt;br /&gt;  Cuando habían curado a Don Quijote este explico que le habían herido 10 gigante. Cuando Don Quijote se fue a la cama el hombre explico todo lo que Don Quijote había estado diciendo durante el viaje.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 6&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El cura y el barbero le pidieron al ama de Don Quijote las llaves de la biblioteca de Don Quijote para quemar todos los libros de Don Quijote.&lt;br /&gt;  Así el cura y el barbero decidieron quemar todos los libros de Don Quijote y en especial los de caballería, y entonces cogieron todos los libros de Don Quijote y en especial los libros de caballería, para llevar a cabo su plan decidieron quemarlos en el corral para que nadie se pudiese ofender o molestar. El cura y el barbero decidieron quemar casi todos los libros a excepción de alguno como pudo ser el Amadís de Gaula.&lt;br /&gt;  Cuando ya habían quemado todos los libros grandes se dispusieron a quemar todos los libros de pequeño tamaño que trataban de pastores y de amoríos. Quemaron todos los libros a excepción de uno o dos que conservaron para leerlos ellos posteriormente.   &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 7&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote se despertó dando voces, ya que estaba desvariando y se creía que estaba luchando con muchos enemigos. Acto seguido comenzó a hablar de libros de caballería, el cura y el ama de llaves de Don Quijote le dieron de comer y le volvieron a acostar para que se relajara y descansara.&lt;br /&gt;  El cura, el barbero y la ama de Don Quijote decidieron poner un muro en la biblioteca de Don Quijote para que este no pudiera acceder a la biblioteca y así no se diese cuenta de que todos sus libros habían desaparecido. En el caso de que Don Quijote se acordase de su biblioteca y preguntara por sus libros, sus amigos le dirían que había sido un mago que la hizo desaparecer mientras Don Quijote dormía. Y así fue, cuando Don Quijote se despertó y preguntó por su habitación llena de libros de caballería sus amigos le dijeron que había sido un mago que la había hecho desaparecer.&lt;br /&gt;  Don Quijote pasó 15 días tranquilos ya que se había propuesto buscar un escudero y conseguir dinero. Para obtener este dinero fue necesario que empeñara ciertas pertenencias suyas. Durante este tiempo encontró a un pobre hombre llamado Sancho Panza al cual le ofreció varias islas si se iba con él de aventuras. &lt;br /&gt;Después de haber hecho este peculiar trato ambos aventureros se marcharon al anochecer. Durante el viaje Don Quijote y Sancho estuvieron hablando sobre la isla que le había prometido Don Quijote a Sancho.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 8&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Por el camino Don Quijote y Sancho se encuentran con unos molinos de viento y Don Quijote creyéndose que son gigantes se dispone a atacarlos con su lanza. Sancho le dice que no son mas que molinos, pero Don Quijote se empeña en atacarlos ya que él piensa que son gigantes malvados, como consecuencia Don Quijote tropieza con su lanza y se cae al suelo acabando así el problema de los molinos, o gigantes como seguía afirmando Don Quijote. Por el camino Don Quijote recuerda que una vez leyó como un caballero repuso su lanza con un tronco y así lo hizo. Don Quijote al día siguiente cuando se disponían a ir a Puerto Lápice en busca de aventuras vieron a dos monjes, vestidos con sus hábitos negros y a una mujer que iba detrás de ellos, se supone que iban todos en la misma dirección. Don Quijote se penso que estos hombres tenían secuestrada a la señora que iba detrás de ellos, y decidió atacar a los pobres monjes. Sancho le aviso que no eran mas que dos frailes pero Don Quijote no le hizo caso y ataco a los frailes. Los dos frailes salieron corriendo con la mala fortuna de que uno de ellos se calló al suelo, Sancho amablemente intento ayudar al fraile que se había caído pero dos mozos arremeten contra él y le dejan inconsciente. Don Quijote a su vez fue a presentarle sus respetos a la señora, pero el escudero de ella arremetió contra Don Quijote dejándole herido de un hombro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 9&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capítulo Cervantes nos cuenta como continuo la historia entre la lucha de Don Quijote y el vizcaino, ya que tenía pensado acabar el libro aquí.&lt;br /&gt;  Así pues estaban peleando ambos caballeros con las espadas levantadas y con rostros impasibles, el vizcaino ataca hierendole en una oreja y rompiéndole la armadura a la altura del hombro. Don Quijote enfurecido ataca tirándole del caballo e hiriendole la cara al vizcaino. Don Quijote se baja del caballo para rematarle a menos que fuera a dar sus honores a su amada Dulcinea del Toboso. El vizcaino acepta y Don Quijote le deja marchar para que valle a presentar sus respetos a la amada del buen Don Quijote.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 10&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo tras la batalla con el vizcaino Don Quijote y Sancho deciden reanudar su camino. Sancho pensando que Don Quijote había ganado algo después de esa batalla le pregunta por la isla que le había  prometido y Don Quijote dijo que el pobre vizcaino no era un hombre del que se pudiera obtener dinero. &lt;br /&gt;  Por el camino Sancho decide curarle la oreja a Don Quijote, y este habla de un bálsamo que te recupera instantáneamente.&lt;br /&gt;  Mientras tanto estaban pensando donde podían dormir esa noche, ya que en una iglesia no podían dormir ya que habían agredido a unos monjes. Por el camino decidieron cenar y Sancho sacó cebolla, pan y queso. Al no encontrar un lugar donde dormir, decidieron dormir cerca de una chochas de pastores al aire libre.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 11&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Estaba Sancho acomodando el caballo y el burro cuando olió cabra asada, cuando pretendía acercarse vio a unos cabreros que se estaban sentado  alrededor de la cabra. &lt;br /&gt;  Estos pastores ofrecieron comida y un sitio entre ellos a Don Quijote y a Sancho, el cual rechaza la comida, pero Don Quijote le ordena sentarse y comer. Mientras Don Quijote estaba comiendo bellotas recuerda como la época en que todo era mejor y cuando los hombres  se entendían mas y todo en general  era mejor, y les habla o mas bien explica lo que es el siglo dorado o de oro.&lt;br /&gt;  Estaban todos comiendo cuando apareció un amigo de los cabreros recitando un romance. Al terminar uno de los cabreros le curo la oreja a Don Quijote con unas hojas curativas. Al terminar se fueron todos a dormir. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 12&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos narra como un cabrero estaba anunciando la muerte de un pastor que falleció debido a los amores de una moza muy hermosa, Marcela.&lt;br /&gt;  Don Quijote que era desconocedor de esta historia se intereso por ella y el pastor de buen grado accedió a contársela. El pastor le contaba a Don Quijote que esta buena moza rechazaba a todos los hombres e incluso su tío la intentaba casar pero ella se negaba. También le contaba que al día siguiente era el entierro pero que no debería ir ya que no era de buen ver que estuviese en el entierro gente desconocida. &lt;br /&gt;  Al final todos se fueron a dormir normalmente, pero Don Quijote durmió en la choza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 13&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos cuenta la conversación que mantiene Don Quijote con los pastores en el camino del entierro.&lt;br /&gt;  Los pastores loe preguntaron a Don Quijote que como es que iba tan armado por esas tierras tan tranquilas. Don Quijote les explicó que él era un caballero que en lugar de ofrecer las victorias a Dios se las ofrecía a su amada, ya que todos los caballeros andantes tenían que tener una amada, explicaba Don Quijote a los pastores. Al final todos los pastores penaron que Don Quijote estaba loco.&lt;br /&gt;  Cuando llegar al lugar del entierro vieron que estaba lleno de pastores, y entre todos se veía a Crisónomo, el pastor muerto, en un baúl lleno de papeles. Uno de los pastores cogió uno de los papeles en donde había escrito sus últimos versos Crisónomo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 14&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En la canción de Crisónomo se expresan los sentimientos de Crisónomo en su etapa final de la vida en la que contaba como su amor hacia Marcela no le era correspondido ya que él le ofrecía todo su amor y sin embargo ella le rechazaba continuamente. &lt;br /&gt;  Así durante todo el cantar se repiten constantemente palabras como confusión, celos, ausente, desdeñado, mil heridas dentro del corazón de Crisónomo y un sentimiento desconcertador de la vida, sin olvidar la belleza física y espiritual de Marcela.&lt;br /&gt;  Cuando terminó todos se dieron cuenta de la crueldad de Marcela y Ambrosio, amigo de Crisónomo, añadió que este cantar lo había escrito mientras Marcela se encontraba ausente.&lt;br /&gt;  Al acabar este cantar apareció Marcela diciendo que ella no-tenia culpa de la muerte de Crisónomo ya que si tuviera que corresponder todos los amores que le han declarado no acabaría nunca. También añadió que él era libre y que el amor también debía serlo siendo de esta manera un amor voluntario y en ningún caso forzado. Además comento que ella vivía en las montañas para no molestar a nadie y para vivir sola, que culpa tenia ella de que Crisónomo se hiciera ilusiones sin darle ella ninguna esperanza.&lt;br /&gt;  En cuanto concluyo Marcela Don Quijote la respaldó inmediatamente diciendo que ella no había tenido la culpa de la muerte de Crisónomo.&lt;br /&gt;  Una vez que enterraron a Crisónomo, Don Quijote se despidió de todos y a su vez unos pastores le dijeron que podía ir a Sevilla, tierras de grandes aventuras, pero Don Quijote no aceptó hasta que no acabase todo el mal de por la zona.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 15&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote se despidió de todas las personas que se encontraban en el entierro y se marcho. Durante un par de horas intento seguir a Marcela pero al cabo de ese tiempo se paro en un claro para dormir un rato.&lt;br /&gt;  Rocinante que vio una yeguas salió detrás de ellas, tanto las yeguas como los dueños de ellas comenzaron a golpear al pobre Rocinante, Don Quijote al verlo fue a luchar contra las personas que estaban golpeando a su caballo, pero al ser mas de 20 tanto Don Quijote como Sancho resultaron apaleados. Así Don Quijote creyó que su derrota en la batalla se debía a que esas personas no eran caballeros y que el solo debía luchar contra caballeros, así que le dijo a Sancho que él que debía pelear era él puesto que no era un caballero y Don Quijote sí. Pero Sancho se negó alegando que él era un hombre pacifico.&lt;br /&gt;  Al poco tiempo ambos se levantan ya que debían encontrar un lugar para pasar la noche. Así encontraron una venta la cual confundió Don Quijote con un castillo, Sancho le corrigió y le dijo que era un simple venta, pero Don Quijote comienza a discutir con Sancho ya que él pensaba que la venta era un castillo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 16&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Una vez que ya hubieron entrado en la venta fueron atendidos por la mujer del ventero y la hija que le pusieron a Don Quijote una cama muy mal hecha. A Sancho le atendió la sirvienta, que le puso una cama peor todavía que la de Don Quijote.&lt;br /&gt;  Cuando hubieron acabado de curarles les dejaron ir a sus respectivas comas para descansar, pero en su misma habitación había otra persona, un Harriero, el cual había quedado por la noche con la sirvienta. De esta manera a la hora de la cita entraba la sirvienta a la habitación y Don Quijote creyéndose que era una hermosa dama la cogió de las manos y la comenzó a alabar (según palabras de Cervantes la mujer era enormemente fea). Al poco rato escuchó esto el Harriero y sigilosamente se acerco a Don Quijote y comenzó a darle golpes en la espalda. La cama al no ser de muy buena calidad se cayó y produjo un ruido que despertó al ventero, que penso que era la criada que había hecho una de las suyas. La criada se escondió en la cama de Sancho con la mala fortuna de que este comenzó  a pegarla, al ver esto el Harriero y el ventero comenzaron  a pegar a Sancho. Un cuadrillero que estaba durmiendo en una habitación cercana se despertó con todos estos ruidos y se acerco para ver que sucedía, al ver a Don Quijote tumbado en el suelo y con sangre en la espalda se lo dijo rápidamente a todos los que en esa habitación se encontraban.&lt;br /&gt;  Todos dejaron de golpearse mutuamente y se fueron de la habitación que dando allí Don Quijote, Sancho y el cuadrillero que fue a buscar un candil para ver mejor dentro de la habitación.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 17&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote y Sancho en cuando notaron la tranquilidad comenzaron a preguntarse mutuamente que tal se encontraban. Don Quijote comenzó a hablar sobre lo que había ocurrido creyéndose que era la hermosa hija del ventero la que se había acercado a él. Posteriormente se acercó el cuadrillero y le pregunto a Don Quijote que tal se encontraba, al responderle Don Quijote toscamente el cuadrillero le arrojo el candil sobre la cabeza, creyendo Don Quijote que el cuadrillero estaba encantado.&lt;br /&gt;  Al momento Don Quijote le pidió a Sancho unos ingredientes para fabricar una poción mágica que le curaría totalmente de sus males físicos. Cuando dicha poción se encontraba realizada Don Quijote se la bebió produciéndole grandes arcadas y vómitos a su vez Don Quijote pedía que le dejaran dormir en paz. Al despertarse Don Quijote este se creía que se encontraba curado del todo y así se lo hizo saber a Sancho. Sancho al observar el resultado también quiso beber de esa extraña poción, y también a él le produjo grandes arcadas y vómitos, solo que a Sancho no le produjo ningún efecto beneficioso. Don Quijote dijo que a Sancho no le podía hacer ningún efecto bueno ya que la poción solo era para caballeros y Sancho no era caballero.&lt;br /&gt;  A las 2 horas Don Quijote obligo a Sancho a irse de la venta. Pero mientras esto sucedía el ventero le recriminaba a Don Quijote que tenia que pagar su estancia en la venta, pero Don quijote se negó a pagar ya que aquello era un castillo y los caballeros en los castillos no deben pagar. El ventero al ver que Don Quijote no reaccionaba se lo dijo a Sancho pero este dijo que el escudero tampoco debía pagar. Al ver esto unos hombres que estaban en la venta comenzaron a manterar al pobre Sancho y le echaron una jarra de agua fría sobre la cabeza, al poco tiempo los hombres dejaron marchar al pobre Sancho de la venta y así proseguir su camino,  pero eso sí se quedaron con sus alforjas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 18&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote se piensa que aquella venta estaba encantada, pero Sancho le corrige diciendo que no, ya que había oído voces humanas mientras le manteaban.&lt;br /&gt;  Mientras continuaban su camino Don Quijote diviso dos humaredas que se podían ver desde donde se encontraban. Así que Don Quijote llegó a la conclusión de que esas humaredas procedían de dos ejércitos que se estaban enfrentando. Don Quijote y Sancho se subieron a una colina para ver mejor la supuesta batalla, y una vez allí Don Quijote comenzó a decir personajes famosos, describiendo la batalla y las armas que llevaba cada ejercito.&lt;br /&gt;  Cuando ya estaban mas cerca Sancho se percató de que las humaredas procedían de unos rebaños de ovejas, y se lo hizo saber a Don Quijote, pero este se empeño en que eran ejércitos y se avalando sobre la ovejas. Los pastores le empezaron a tirar piedras causándole heridas y rompiéndole alguna muela.&lt;br /&gt;  Don Quijote le preguntó a Sancho que si tenia alguna muela rota y Sancho al ver eso vomito. Mas tarde cuando ya se encontraban preparados tuvieron ganas de comer pero al no tener las alforjas con la comida no pudieron satisfacer su apetito. &lt;br /&gt;  Posteriormente Don Quijote le pide a Sancho que elija un camino para continuar con sus aventuras.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 19&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Sancho le comenta a Don Quijote que todas estas desventuras que están padeciendo son debidas a que Don Quijote había roto su juramento de no comer pan (aquí Cervantes se descuida ya  que en ningún momento anterior había nombrado este juramento). Don Quijote le dice que tiene razón pero que él también tiene parte de culpa ya que no se lo había recordado.&lt;br /&gt;  De esta forma se hizo de noche y vieron a través del camino unas luces que se acercaban. Cuando ya se encontraban muy próximas Don Quijote les pregunto que de donde venían, entonces la mula de uno de ellos se asusto y tiro al suelo al hombre que la montaba y todos los demás huyeron. Don Quijote enojado apuntó con su lanza al hombre que se encontraba en el suelo y le volvió a preguntar que de donde venían. El hombre le dijo que era un religioso y lo que llevaban era un muerto. Así Don Quijote llamó a Sancho, el cual aprovechando la oscuridad había estado robando algunos alimentos, para que ayudase a levantar al pobre religioso.&lt;br /&gt;  Sancho a su vez presentó a Don Quijote como “El Caballero de la triste figura” y Sancho ante la curiosidad del monje del porque de ese nombre dijo que era porque no tenía muelas y porque la cara la tenia muy delgada de no haber comido en todo el día.&lt;br /&gt;  Así se despidieron del monje y se fueron a un prado a comer los alimentos que habían robado. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 20&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Después de haber puesto los restos de comida sobre los caballos  comenzaron a caminar por el prado arriba guiados por el instinto, y que era muy de noche y la visibilidad era prácticamente nula.&lt;br /&gt;  Se oían grandes ruidos los cuales asuntaban a Sancho, y viendo esto Don Quijote le dijo a Sancho: yo soy quien ha de resucitar los de la tabla redonda, los 12 de Francia y los 9 de la fama; y mientras tanto los ruidos no cesaban.&lt;br /&gt;  Una vez dijo esto Don Quijote le dijo a Sancho que esperase ahí durante 3 días y que si en ese plazo no volvía que regresara a la aldea y le dijese a su amada Dulcinea que su amado caballero había muerto luchando en la oscuridad. Sancho al oír esto se  puso a llorar y le dijo que no se marchara todavía y que esperase a mañana, pero al ver que Don Quijote no le hacia caso le ato las patas a Rocinante para que no pudiese cabalgar y Don Quijote al ver que su caballo no cabalgaba decidió esperar al día siguiente.&lt;br /&gt;  Durante esa noche Sancho comenzó a contar un cuento de un cabrero pero no lo pudo acabar debido al constante ruido que se oía.&lt;br /&gt;  Así paso la noche y ya al amanecer se ponen en camino de aquel enorme ruido, llegaron a unas peñas en donde encontraron unas casa mal hechas, Don Quijote se acercó y cuando se dio cuenta de lo que era ese ruido agacho la cabeza. Cuando Sancho lo vio se comenzó a reír. &lt;br /&gt;  Finalmente él capítulo termina con otra de las habituales discusiones entre Sancho y Don Quijote. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 21&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos narra la aventura que tiene Don Quijote para recuperar el yelmo de Mambrino y las esperanzas o ilusiones que se hacen Don Quijote y Sancho de ser reyes y nobles gracias a su gran fama y valentía.&lt;br /&gt;  Al principio del capitulo se nos cuenta como Don Quijote cree estar viendo a lo lejos el famoso yelmo de Mambrino, el cual, según Don Quijote, lo lleva un caballero que va montada en un gran caballo. Al momento de manifestar Don Quijote su interés por este yelmo Sancho se apresura en decirle que no saque conclusiones precipitadas que puede armar una buena. Don Quijote sin hacerle caso se abalanza sobre este pobre hombre arrebatándole así el supuesto yelmo de Mambrino. Lo más interesante de esta pequeña aventura es que el “yelmo de Mambrino” no era mas que una simple bacía de azófar que solían utilizar los barberos.&lt;br /&gt;  Una vez hubo acabado este pequeño percance Don Quijote y Sancho comenzaron a fantasear sobre su futuro como caballeros. Don Quijote le contó a Sancho que si se hacían famosos Don Quijote acabaría casándose con la hija de un gran rey y a la muerte del rey este heredaría su reino y haría casar a Sancho con la mejor doncella que la hija del rey tuviese. Al acabar esta extraña conversación acordaron trabajar duramente para conseguir la fama suficiente como para poder ocupar los lugares deseados como rey y noble principal de ese imaginario reino.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 22&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos cuenta otra aventura de Don Quijote y Sancho en la cual nuestros dos personajes se encuentran con muchos malhechores que van a cumplir condena en las galeras del rey.&lt;br /&gt;  Don Quijote y Sancho iban caminando tranquilamente por un descampado cuando encontraron en su camino a unos galeotes, presos, que iban escoltados por unos comisarios armados. Don Quijote al ver que estos presos iban encadenados se interesó del porque de esta inhumana situación. Sancho se lo intento explicar, pero al no quedar satisfecho este comenzó a preguntarle a los galeotes el porque de su condena. Los galeotes comenzaron uno por uno a explicarle a Don Quijote el porque se encontraban encadenados y condenados a trabajar en las galeras del rey.&lt;br /&gt;  Don Quijote al considerar injusto, que esos hombres estuvieran condenados por algo que él no consideraba una  pena mayor, decidió liberarlos y dejarlos marchar en paz. Al acabar esta pequeña batalla entre los galeotes y Don Quijote contra los comisarios, Don Quijote les dijo a los galeotes que fueran a visitar a su amada Dulcinea del Toboso a contarle que el caballero de la triste figura, Don Quijote, les había liberado de sus cadenas y penas. Los galeotes además de negarse a cumplir este pequeño mandato comenzaron a apedrear y saquear a Don Quijote y a Sancho, dejándoles a la intemperie casi desnudos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 23&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos narra como Don Quijote y Sancho se refugian en Sierra Morena para así huir de la santa hermandad que les perseguían.&lt;br /&gt;  Mientras estaban Don Quijote y Sancho durmiendo se acercó allí uno de los galeotes que habían escapado en el capitulo anterior y le robó a Sancho su asno para mas tarde venderlo y sacar así algún dinero, ya que por el caballo de Don Quijote, Rocinante, no ganaría ni una sola moneda.&lt;br /&gt;  Después de que Don Quijote hubiera consolado al pobre Sancho prometiéndole que le conseguiría cinco asnos mas, ambos personajes comenzaron a andar por esa angosta sierra en busca de nuevas aventuras. Poco después de este desafortunado incidente se toparon Don Quijote y Sancho con un cojín y una maleta, la cual tenia varias comisas, un librillo y una bolsa con un montoncito de escudos de oro.&lt;br /&gt;  Don Quijote al leer el librillo se intereso por saber quien podría ser el dueño a sí que él y Sancho se dispusieron a buscarle a trabes de esa angosta sierra. Al cabo de un considerable tiempo encontraron a un cabrero que les contó todo lo que sabia sobre ese misterioso personaje. &lt;br /&gt;  Este cabrero les contó que este era un hombre loco por momentos, ya que en ocasiones se comportaba de forma muy caballerosa y cortes y en otras ocasiones se comportaba de una forma muy brutal y loca. El cabrero había acordado junto con unos amigos el llevar a este peculiar personaje a la villa de Almodovar para que le pudieran curar y también para que tanto el cabrero como Don Quijote se pudiesen informar de quien era ese misterioso hombre.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 24&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cardenio, que así se llamaba el hombre loco que vivía en Sierra Morena, estaba muy agradecido por la ayuda que en un principio le querían dar los tres personajes anteriormente nombrados y a cambio de estas, supuestas, ayudas les comenzó a contar una historia.&lt;br /&gt;  Cardenio pertenecía a una familia rica y estaba enamorada de Luscinda hija también de otra familia rica. Cuando Cardenio había conseguido el consentimiento del padre de Luscinda para casarse con ella, el padre le comunico que tenia que irse a la casa del Duque Don Ricardo. Cardenio mantenía una gran amistad con el hijo del Duque Don Ricardo con el cual tenia una confianza absoluta. En una de las cartas que la amada le manda a Cardenio le pide que le envíe el Amadis de Gaula, al oír Don Quijote el nombre de este peculiar libro comenzó a relatar historias de este libro y de otros que él consideraba interesantes. Tras este peculiar paron Cardenio continuo contando su historia y llegó un momento en el que se puso a hablar de la reina Madasima, Don Quijote tras oír esto Don Quijote le comenzó a tratar como un loco y como un mentiroso. Cardenio al ver la actitud de Don Quijote le tiro un guijarro que había junto a él, Sancho  y Cardenio sufrieron el mismo ataque que Don Quijote.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 25&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote y Sancho se estaban adentrando en la sierra Sancho le dijo a Don Quijote que se quería volver a casa y que estaba harto de las aventuras y andanzas de Don Quijote. También le dijo que no entendía por que quería encontrar a Cardenio ya que este no iba a continuar contando la historia que había comenzado. Don Quijote le dijo que debía impedir que alguien tan loco como Cardenio fuese diciendo mentiras de una reina tan y honrada como Madasima.&lt;br /&gt;  Mientras tanto llegaron a un lugar donde Don Quijote se detuvo para hacer penitencia, imitando así a Amadis de Gaula, de esta forma comenzó a gritar en lo alto de una montaña diciendo que estaba haciendo penitencia por su amada Dulcinea del Toboso. &lt;br /&gt;  Tras haber acabado la penitencia Don Quijote le dice a Sancho que tiene que ir a pasar 3 días con Dulcinea y en esos días le tiene que contar todo lo que había hecho Don Quijote en honor de Dulcinea, y que además le tenia que llevar una carta a Dulcinea departe de Don Quijote. Sancho le pregunta que quien era Dulcinea del Toboso y Don Quijote le dice que su verdadero nombre es Aldanza Lorenzo. &lt;br /&gt;  Sancho al oír este nombre comienza a hablar mal de ella y se enzarza en una pequeña pelea con Don Quijote. Acabado esto Don Quijote comienza a escribir la carta que le mandaría a su amada y tras leerla se la entrega a Sancho para que monte encima de Rocinante y se la lleve.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 26&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando se marchó Sancho Don Quijote se encontró solo y sin saber que hacer y entonces decidió imitar al Amadis de Gaula en sus todos y actitudes melancólicas, tras esto comienza a alabar al Amadis de Gaula y que sea imitado por todos en cuanto pudiesen.&lt;br /&gt;  Tras rezar un millón de avemarías nos comienza a relatar una poesía en la cual nos describe el paisaje en el que se encuentra. Al no tener nada de que sustentarse comienza a buscar algunas de hierbas para poder mantenerse. Entonces Cervantes pasa a contarnos lo que le sucedía a Sancho.&lt;br /&gt;  Al llegar Sancho a la venta ve salir de allí al cura y al barbero que al reconocerle le preguntan por su amo, Sancho le comienza a relatar todo lo que les había sucedido incluyendo la carta que llevaba encima. Cuando el cura y el barbero le piden la carta para leerla Sancho se da cuenta que no la encuentra y comienza a recordar que trataba. Los dos hombres al darse cuenta de que la carta no-tenia sentido alguno se comenzaron a reír de la poca memoria que tenia el pobre de Sancho que no se acordaba de lo que iba la carta. Mas tarde le ofrecieron algo de comida y decidieron ir a buscar a Don Quijote par llevarle con su amada Dulcinea del Toboso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 27&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Se vistieron el cura, el barbero y Sancho con ropa apropiada para ir a buscar a Don Quijote y contarle que dulcinea le enviaba un mensaje hablado en el cual requería su presencia ante ella. Sancho fue a buscar a Don Quijote mientras el cura y el barbero les esperaban.&lt;br /&gt;  Mientras estaban esperando noticias de Sancho y Don Quijote escucharon como Cardenio se acercaba a ellos y al ver que el cura y el barbero conocían el principio de su historia decidió contársela de nuevo hasta el final, que dice así:&lt;br /&gt;  Repitió la historia hasta que comenzó a decir que Don Fernando había separado de Luscinda al pobre de Cardenio, al poco tiempo recibió una carta de Luscinda en la cual decía que su padre había acordado con Don Fernando el próximo casamiento de Luscinda con este. Al oír esto Cardenio se apresuro en irse junto a su amada para hablar con ella antes de la boda. Luscinda acordó que si no conseguía anular la boda antes de “sí quiero” se mataría con una daga que llegaba escondida. Cuando Cardenio aprecio como su amada pronunciaba el “sí quiero” sin hacer nada para evitarlo decidió refugiarse en esos montes para allí pasar el resto de su vida.&lt;br /&gt;  Cuando Cardenio acabo de contar esto se oyó una voz que lloraba también penas de amores.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 28&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando se pusieron a buscar a la persona que de la cual procedían esos llantos encontraron a una mujer que también tenia una historia que contar. Esta mujer afirmo llamarse Dorotea y decía que estaba allí ya que un hombre llamado Don Fernando le había prometido matrimonio pero este la dejo tras conseguir sus propósitos, días después se había enterado de que este Don Fernando iba a casarse con Luscinda pero esta en el momento de la boda se había desmayado encontrando en su vestido una nota que decía que ella en realidad quería a Cardenio pero que había dicho que si por no desobedecer a sus padres y que tenia la intención de matarse si no la dejaban estar con Cardenio, lo que se confirmo tras encontrar también una daga en su vestido. Después de este acontecimiento Fernando entro en cólera e intento matar allí mismo a Luscinda pero los invitados se lo impidieron. A los pocos días Fernando salió de la ciudad sin dejar rastro alguno y al poco tiempo Luscinda hizo lo mismo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO29&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al final de todo Cardenio le confiesa a Dorotea su identidad y le dice que no descansara hasta verla con el que debiera de ser su esposo Don Fernando. &lt;br /&gt;  Al poco tiempo escucharon que Sancho llegaba y les decía que había encontrado a Don Quijote desnudo y casi muerto de hambre y que había dicho que no aparecería ante su amada, Dulcinea, hasta que se hubiera convertido en un gran caballero digno de su amada.&lt;br /&gt;  Acordaron que Dorotea se hiciese pasar por la princesa Micomicona que iba en busca de Don Quijote para que este matase a un gigante. Se subió Dorotea a la mula del cura y así salir en busca de Don Quijote. Cuando Dorotea encontró a Don Quijote le dijo que no podía comenzar otra nueva aventura a menos que vengara primero al que entro en el reino de esta princesa, Don Quijote caballerosamente accedió y le dijo a Sancho que armase a Rocinante que seguirían a la princesa hasta donde ella mandase.&lt;br /&gt;  Cuando se encontraron Don Quijote, la princesa y Sancho con el cura, el barbero y Cardenio fingieron un encuentro casual para así acompañarles. Por el camino el cura le contó a Don Quijote que el había ido con el barbero a cobrar unos impuesto pero que se los habían robado unos galeotes que, probablemente, habría liberado un loco. A todo esto Don Quijote no sabia que decir pues había sido él quien liberó a los galeotes.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 30&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al poco tiempo Sancho les contó a todos que había sido Don Quijote el que había liberado a los galeotes. Don Quijote rápidamente dijo que su misión como caballero era ayudar a los desgraciados y no descubrir si sus penas eran verdaderas o falsas.&lt;br /&gt;  Para calmar la rabia de Don Quijote Dorotea se comenzó a inventar la historia de la princesa Micomicona, su supuesta historia. Ella era hija del rey Tinacrio el Sabidor y de la reina Jaramilla. El rey predijo que el gigante Pandafilando le pediría matrimonio a la princesa Micomicona, pero como esta no se quería casarse con el gigante partió a buscar a un caballero que la salvase del gigante y que posteriormente se casase con ella.&lt;br /&gt;  Al oír esto Don Quijote se lo dijo a Sancho el cual se alegró al saber que ya tenían un reino al que mandar. Pero Don Quijote le dijo al momento que él le cortaría la cabeza al gigante pero que no se casaría con ella ya que estaba enamorado de Dulcinea.&lt;br /&gt;  Tras oír esto Sancho se enfadó profundamente y llego a decir que Dulcinea no merecía a Don Quijote lo que produjo el gran enfado de Don Quijote que llego a arrearle varias veces.&lt;br /&gt;  A lo lejos vieron venir a un hombre montado en el asno de Sancho por lo que Sancho comenzó a gritar al hombre que lo montaba escapando y dejando al asno libre. Sancho al volverse a encontrar con su asno comenzó a besarle como si de una persona se tratase. Don Quijote dijo que todavía mantenía la promesa de regalarle tres asnos más. Al poco rato Don Quijote le dijo a Sancho que le contara todo lo que había sucedido en el viaje que tubo hacia la casa de Dulcinea.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 31&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Sancho al no saber que decir no hacia mas que decirle mentiras a su amo acerca de la supuesta conversación que mantuvo con Dulcinea.&lt;br /&gt;  Sancho le decía a Don Quijote que nada mas llegar Dulcinea rompió la carta ya que al no saber leer no quería que nadie la leyera por ella, entonces Dulcinea insistió en que Don Quijote fuese a verla al Toboso. Don Quijote preguntaba constantemente que era exactamente lo que Dulcinea había dicho pues le interesaba la pura verdad.&lt;br /&gt;  Llego un momento en el que Don Quijote dudó si ir con Dulcinea primero o ir primero a cortarle la cabeza al gigante. Ante esta duda Sancho le dijo que fuese primero a donde se encontraba el gigante, ya que Sancho veía peligrar el señorío que le había prometido. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 32&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos cuenta como Don Quijote y Sancho vuelven otra vez a la venta donde ya habían tenido alguna aventura con anterioridad.&lt;br /&gt;  En esta venta se encuentran también el cura, el ventero, y los habituales ocupantes de la venta. Estos personajes estuvieron discutiendo durante un largo periodo de tiempo acerca de la autenticidad o no de las historias de los libros de caballería. El cura y el barbero argumentaban que los libros de caballería eran mentiras e invenciones de unos escritores que lo único que deseaban era entretener a la gente. El ventero y los ocupantes de la venta argumentaban que estos libros eran historias verdaderas que le habían sucedido a unos personajes en el tiempo y contexto que en el libro se citaban.&lt;br /&gt;  El cura y el barbero decían que todos los libros que había en la venta se debían quemar, además no mucho tiempo atrás habían encontrado en la venta una maleta con tres libros: Don Cirongilio de Tracia, Félixmarte de Hircania y la Historia del Gran Capitán Gonzalo Hernández de Córdoba. Además de estos libros encontraron también unas hojas, de muy buena letra, en las cuales estaba escrita una novela llamada: La novela del curioso impertinente la cual leyó el cura en voz alta para que todos la escucharan.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 33&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos cuenta la convela del Curioso Impertinente tal y como se supone que se relataba en las hojas que encontraron en la venta.&lt;br /&gt;  En esta novela se nos habla de dos amigos, Lotario y Anselmo el cual se casó con Camila, cuya amistad era tan grande que llegaron a llamarlos los dos amigos. Entre estos dos personajes se produjo un dilema ya que Anselmo, que se encontraba casado con Camila gracias a las mediaciones de su amigo Lotario para unirlos en casamiento, quería poner a prueba a su mujer, Camila, haciendo que su amigo Lotario ofreciera a Camila regalos y joyas para que se probase así la fidelidad que tenia Camila hacia su esposo Anselmo.&lt;br /&gt;  Lotario en un primer momento se niega a hacer tal cosa ya que consideraba que Camila era una mujer muy pura y muy honrada como para acceder a estas ofrendas de Lotario y que lo único que se conseguiría con este plan es demostrar la honestidad de Camila y la poca confianza que tiene Anselmo hacia su mujer.&lt;br /&gt;  Lotario tras ver que su amigo estaba dispuesto a utilizar a otra persona para poner en practica su plan accede a ponerlo en practica él mismo. Pero lo que hace es contarle a Anselmo conversaciones ficticias en las cuales Camila no accede a las ofrendas de Lotario. Anselmo al darse cuenta de este amenaza de nuevo a Lotario con buscar a otro, pero Lotario le jura que volverá a poner en practica el plan que había ideado Anselmo con anterioridad para lo cual Anselmo deja solos a Camila y a Lotario durante 8 días para que Lotario pusiera en marcha el extraño plan. &lt;br /&gt;  Durante 3 días no ocurrió nada pero al cuarto día Anselmo se decidió y le dijo a Camila lo que acontece en el siguiente capitulo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 34&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo sé continuo la novela del Curioso Impertinente.&lt;br /&gt;  Tras esos días de incertidumbre Camila se da cuenta de los sentimientos de Lotario y le escribe una carta a su marido contándole lo que esta sucediendo, Anselmo viendo que el plan funciona responde a su esposa diciéndole que no se preocupara de nada que él llegaría pronto.&lt;br /&gt;  Cuando este llega le pregunta a su amigo Lotario que es lo que sucede y este le confirma la pureza de su mujer la cual no cesa de rechazar sus proposiciones. Camila le cuenta todo a su criada Leonela la cual utiliza esta información para llevar a la casa de Camila todas las noches a su amante, sabiendo que si Camila decía algo a Anselmo esta se lo contaría todo acerca del verdadero amor de Lotario hacia Camila.&lt;br /&gt;  Lotario le cuenta a Anselmo que ha visto salir a un hombre de la casa pensando que este había estado con Camila, habiendo estado en realidad con la criada, Leonela.&lt;br /&gt;  Entre Lotario, Camila y Leonela consiguen que Anselmo se esconda como quien no quiere la cosa en una habitación de la casa para así poner en funcionamiento un plan para que tanto Camila como Lotario pudieran quedar bien y resolver todo el entuerto que se había formado. Al acabar con este plan Anselmo sale a hablar con Lotario para manifestarle su alegría tras ver que su esposa es tan pura y sincera como creían en un primer momento y para felicitar a Lotario por lo buen amigo que era y lo bien que se había portado con él.  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 35&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Antes de que hubiera acabado el cura de leer la novela apareció Sancho por la puerta diciendo que Don Quijote estaba librando una gran batalla contra el gigante enemigo de la señora princesa Micomicona. Al oír esto el cura se levanto con rapidez cuando oía un gran ruido acompañado de las voces amenazantes de Don Quijote.&lt;br /&gt;  Cuando entraron en la habitación de Don Quijote vieron que este se encontraba a cuchillada limpia con los cueros de vino. Lo más extraño de la situación eran las pintas que tenía Don Quijote y que además de tener los ojos cerrados, ya que se encontraba soñando y no despierto, estaba con una camisa que apenas le cubría los muslos, las piernas no excesivamente limpias y llenas de vello, y ademes en el brazo izquierdo tenia envuelta la manta de la cama. &lt;br /&gt;  Al ver todo revuelto y lleno de vino, el ventero se abalanzó sobre el pobre Don Quijote porpinandole gran numero de golpes a puño cerrado, tan fuerte le daba el ventero que si no llega a ser por Cardenio y por el cura Don Quijote se hubiera quedado hay de por vida. Tras un corto espacio de tiempo el barbero consiguió despertarle hechadole un cubo de agua fría en la cabeza. Después de que Don Quijote se hubo quedado dormido de nuevo continuaron leyendo la novela del Curioso impertinente.&lt;br /&gt;  Continuando por donde nos habíamos quedado en la lectura de esta curiosa novela Leonela se había escapado con Camila y Lotario dejando a Anselmo solo en la casa. Cuando Anselmo descubrió que le habían dejado solo decidió irse a una de las casas que tenia un amigo suyo en el campo, donde murió una vez hubo escrito un epílogo de su vida, en la cual explicaba como moría por Camila.&lt;br /&gt;  Una vez acabaron de leer el libro el cura la califico de poco creíble ya que no se explicaba como alguien que lo tenia todo como Anselmo pudo liar tanto las cosas para comprobar la sinceridad de su mujer, la cual al final le acabo abandonando.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 36&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Se encontraban en la puerta de la venta el ventero que divisó como se acercaban a la venta una tropa de huéspedes. Le pregunto Cardenio al ventero cuantos eran los posibles visitantes, a lo que respondió el ventero diciéndole que eran cuatro a caballo, dos a pie y una mujer vestida de blanco. Al oír esto Cardenio entro en la habitación de Don Quijote.&lt;br /&gt;  Cuando llegaron los caballeros a la venta se apearon de los caballos y trasladaron del sillón a una silla, que estaba próxima a la habitación de Don Quijote, a la misteriosa mujer.&lt;br /&gt;  Todos se preguntaban quien seria esta extraña mujer pero nadie daba respuesta a las preguntas que Dorotea hacia a los mozos. Cuando Cardenio se entero de quien era esa misteriosa mujer se dio cuenta que la conocía y comenzó una larga conversación con ella, pareciendo que se la estaba disputando con Fernando, el caballero que la había trasladado del sillón a la silla. Al poco tiempo se descubrió que la mujer se llamaba Luscinda y no Micomicona como había dicho Sancho con anterioridad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 37&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Mientras tanto el propio Sancho se creía que la Dorotea era una princesa, que el famoso gigante era  Fernando. A todo esto Don Quijote seguía durmiendo en sus aposentos. En la venta se encontraban todos muy contentos ya que al estar prácticamente llena la venta las ganancias para el ventero eran bastante considerables. Entre tanta felicidad solo Sancho era el triste pero al poco rato se despertó Don Quijote y comenzó a hablar con él.&lt;br /&gt;  Don Quijote le contó a Sancho la aventura, imaginaria claro esta, que había tenido este con el famoso gigante al cual había liquidado de tal forma que llego a comparar la sangre del gigante con enormes ríos de agua. Sancho al oír esto le corrigió diciéndole que más que ríos de agua eran ríos de vino tinto, haciendo alusión a los cueros de vino que había destrozado Don Quijote. Al oír esto Don Quijote le pidió una explicación a Sancho de porque decía ríos de vino tinto, a todo esto Sancho le explico lo que había sucedido y también le explicó lo que estaba sucediendo actualmente en la venta.&lt;br /&gt;  Don Quijote bajo al salón y comenzó a hablar con Dorotea la cual en alguna ocasión quiso cortarle, mas Fernando no se lo permitía ya que le interesaba todo lo que allí se hablaba. Una vez hubo acabado la conversación Fernando se comprometió en llevar a Don Quijote a su, casa quedando de este modo, los venteros, enormemente aliviados y alegres.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 38&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se ve como Don Quijote habla del soldado, de cómo es la persona más pobre que hay en el mundo ya que tiene que sobrevivir con los mínimos recursos existentes y aun así consigue sacarle el mayor partido a cualquier situación dificultosa. También les dijo que los menos premiados en la guerra y los más importantes en ella son los pobres soldados, que además suelen morir en ellas.&lt;br /&gt;  También comparó el trabajo de los letrados con el trabajo de los soldados ya que trabajan muchisimo mas los soldados que los letrados y en realidad es muchisimo menor la recompensa que recibe un soldado. También afirmo que es necesaria la presencia de los letrados ya que sin ellos no habría leyes y sin leyes no se podrían defender los reinos y sin las leyes no se podrían defender los caminos y sin esto no habría seguridad ni la gente podría ir tranquilas por las calles.&lt;br /&gt;  Una vez hubo concluido la conversación de Don Quijote el cautivo dijo que ahora iban a oír el verdadero discurso y cuando todos estaban dispuesto a oír tal conversación dijo lo que se viene a decir en el siguiente capitulo. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULOS 39,40 Y 41&lt;br /&gt;HISTORIA DEL CAUTIVO&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  El cautivo nos cuenta como su padre dividió su hacienda en tres partes, una par él y las otras para sus tres hijos. Los cuales deberían dedicarse uno a las armas, otro a las letras y el otro al comercio.&lt;br /&gt;  El cautivo nos cuenta que él fue quien se dedicó alas armas y que tras unos cuantos viajes fue apresado y hecho cautivo por el rey de Argel.&lt;br /&gt;  El cautivo tras ser apresado en una prisión de Argel recibió por una ventana de la cárcel dinero y una carta de una mujer que le decía que quería fugarse con él y casarse con él.&lt;br /&gt;  Con el dinero de la muchacha el cautivo consiguió escaparse de la cárcel y junto a unos amigos fue a buscar a la chica y allí consiguieron el tesoro que contenía escudos de oro.&lt;br /&gt;  Tras múltiples aventuras, entre ellas el haber perdido gran parte del tesoro de camino a Mallorca, consiguieron llegara montañas leonesas para junto a su amada buscar si todavía sobrevivía alguno de sus parientes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 42&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos narra como al acabar el capitán Viedma su relato llegó a la venta un coche en el cual estaban un Oidor y una doncella muy hermosa de dieciséis años.&lt;br /&gt;  El cautivo descubrió que ese Oidor era su hermano y la hermosa doncella que le acompañaba era su hija, este hermano suyo, Juan Pérez de Viedma, iba a embarcar hacia Sevilla donde había sido nombrado Oidor de Audiencia.&lt;br /&gt;  Mediante el cura se presentaron los dos hermanos y la hermosa hija del Oidor con Zoraida. Al acabar esto decidieron que el capitán y Zoraida se fuesen con el Oidor y su hija Sevilla y una vez allí avisarían al padre de la mora, Zoraida, para que asistiera al bautismo y a las bodas de su hija.&lt;br /&gt;  Todos decidieron irse a la cama menos Don Quijote que decidió quedarse haciendo guardia al castillo para que nadie se acercase ha hacer mal alguno a la gente del castillo.&lt;br /&gt;  Cuando faltaba poco para el alba escucharon todos a un mozo que cantaba de tal manera que su voz encantaba a todo aquel que le escuchaba, según palabras de Cardenio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 43&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Dorotea despertó al oír el canto de este extraño muchacho, esta a su vez despertó a Clara para que escuchase también a este muchacho. Al oír Clara a este joven le reconoció como Don Luis, hijo de un caballero de Aragón, del cual se había enamorado desde el momento que lo vio. Este muchacho al enterarse de la partida de Clara, decidió seguirla y cantarle todas las noches los poemas que él mismo componía para Clara. Dorotea, al ver el temor que Clara tenía de que su padre se enterase de los deseos que tenían ambos, decidió tranquilizar a Clara prometiendo que al día siguiente se le ocurriría algo para solucionar el problema.&lt;br /&gt;  La hija de la ventera y Maritormes decidieron gastarle a Don Quijote una broma y desde un agujero del pajar llamaron a Don Quijote, que se encontraba velando por la seguridad de sus  amigos. Don Quijote miro por el agujero que era, según él, una ventana con rejas de oro y pensando que era la hija del señor del castillo la persona que estaba al otro lado declarándole su amor a Don Quijote, este le dijo que haría todo lo que ella quisiese menos corresponderle su amor.&lt;br /&gt;  Maritormes le pidió a Don Quijote que le diese la mano para que así pudiese desahogar todo el deseo que sentía hacia Don Quijote. Don Quijote aceptó a darle la mano diciendo que esa mano había sido usada para combatir en grandes batallas. Mientras Don Quijote se subía a la silla de Sancho Maritormes le ataba la mano con el cerrojo de la puerta del pajar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 44&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al amanecer debido a un extraño movimiento de Rocinante Don Quijote quedó colgado de la mano, Maritormes al oír los grandes gritos que este daba le desato la mano. Al desatarle la mano Don Quijote se cayo delante del ventero y de los cuatro jinetes que llegaban a la venta.&lt;br /&gt;  Estos caballeros eran enviados del padre del muchacho, Don Luis, que había estado cantado la noche anterior en honor de Clara. Estos hombres venían en busca de este muchacho ya que su padre deseaba verle.&lt;br /&gt;  Poco después el Oidor, padre de Clara, le pregunto al muchacho, que se encontraba en la venta, quien era y este le dijo que era un vecino suyo que iba siguiendoles porque amaba profundamente a su hija Clara y deseaba casarse con ella. El padre al oír esto acepto siempre y cuando el padre del muchacho estuviese conforme. Acabado esto decidieron irse a Andalucía Don Luis, Don Fernando, el Oidor, Clara y uno de los criados. Mientras que el resto de los criados fuesen a ver si el padre de Don Fernando estaba conforme con esta boda.&lt;br /&gt;  En ese momento tuvieron Don Quijote y Sancho la mala suerte de que apareció por allí el barbero al que Don Quijote le había arrebatado el yelmo de Mambrino, el barbero al ver a Sancho arremetió contra él llamándole ladrón por haberle saqueado. Al ver Don Quijote como su escudero peleaba por defender su honor le prometio que le nombraría caballero en la primera ocasión que tuviera.&lt;br /&gt;  Durante el resto del capitulo estuvieron discutiendo sobre si el famoso yelmo de Mambrino era yelmo o una simple bacía como afirmaba el barbero.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 45&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Después de una gran discusión sobre de quien era la famosa vacía, el cura pagó al barbero ocho reales por la famosa vacía. Obviamente el cura pagó al barbero los ocho reales sin que Don Quijote se enterase ya que si esto sucediese se enfadaría tremendamente. En esta pelea participaron también unos caballeros de la Santa Hermandad que querían prender a Don Quijote por haber liberado a los Galeotes.&lt;br /&gt;  Uno de los caballeros de la Santa Hermandad, después de confirmar que era Don Quijote la persona a la que buscaban, le apreso acusándole de salteador de caminos. Al ver esto sus amigos corrieron en su ayuda y Don Quijote al verse liberado comenzó a insultar al caballero ya que le estaba apresando por cumplir los códigos de la caballería.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 46&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Después de que el cura les hubiera explicado que Don Quijote estaba totalmente loco aceptaron a no meterle en prisión. Después de que este enredo se hubo solucionado Don Quijote le dijo a la princesa Micomicona que prosiguieran con la aventura que esta le había encomendado y ella le dijo que partirían en cuanto Don Quijote quisiese.&lt;br /&gt;  Una vez Don Quijote se dio cuenta que podían partir en busca de sus aventuras le dijo a Sancho que ensillara a Rocinante para partir cuanto antes. Sancho le dijo a Don Quijote que recientemente había visto a la supuesta reina Micomicona con Don Fernando haciendo cosas no excesivamente dignas de una reina. Al oír esto Dorotea se enrojeció ya que era cierto que había estado con Fernando y era mas cierto todavía que ella no era la reina Micomicona.&lt;br /&gt;  Don Quijote al oír esto comenzó a insultar a Sancho llamándole embustero y mal criado. En ese momento Dorotea atribuyó todo lo que vio Sancho a un encantamiento lo que calmó a Don Quijote e hizo que Sancho se disculpara por su mala interpretación.&lt;br /&gt;  Mas tarde el cura y el barbero decidieron llevar a Don Quijote engañado hacia su casa, así que fabricaron una jaula encima de una carreta y se dispusieron a inventar una historia para que Don Quijote entrara en ella. El cura y el barbero, con ayuda de Don Fernando, Don Luis, los cuadrilleros y los camaradas de Don Fernando, se taparon la cara con mascaras y entraron en la habitación de Don Quijote y de Sancho diciéndoles, con voz fantasmal, que para cumplir la misión de la princesa Micomicona debía introducirse en la jaula para así cumplir esta misión. Don Quijote acepto y le agradeció la profecía que le acababa de hacer el supuesto fantasma. Pero a pesar de esto había quedado muy confuso por que no recordaba que a ningún caballero le hubieran trasladado en una jaula a su lugar de destino.&lt;br /&gt;  Además de esto el supuesto fantasma le dijo a Sancho que si seguía con su señor y seguía sus pasos la recompensa prometida se le daría al acabar la aventura.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 47&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Una vez emprendido el viaje se encontraron con seis o siete jinetes de los cuales uno, que era canónigo de Toledo, se acercó y preguntó porque llevaban a ese hombre enjaulado. Don Quijote le respondió que él era un caballero andante que debido a un encantamiento tenia que ir enjaulado. Pero Sancho dijo que su amo no estaba encantado ya que su comportamiento era totalmente normal. El cura al oír esto apartó al canónigo y le explico la locura de Don Quijote.&lt;br /&gt;  Después de haber oído esto el Canónigo comenzó a criticar los libros de caballería, aunque entre todas las criticas resalto algunos puntos interesantes que tenían los libros de caballería.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 48&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  El Canónigo y el cura prosiguieron hablando de las novelas de caballería. En un momento dado el Canónigo llegó a decir que una vez estuvo a punto de escribir una novela de caballería pero cuando había escrito ya bastantes hojas se dio cuenta de que debía dejar de escribir esta novela ya que si proseguía con la novela quedaría encerrado en un mundo del que no podría salir.&lt;br /&gt;  Durante el resto del capitulo el Canónigo y el cura siguieron criticando este tipo de novelas que lo único que dicen son disparates sin sentido.&lt;br /&gt;  Mientras tanto Sancho le intentaba explicar a Don Quijote que no estaba encantado sino que estaba embaucado por el cura y el barbero que querían que volviese a casa. Cuando Sancho se lo estaba explicando Don Quijote le dijo que investigara que era cierto que todo aquello no le olía demasiado bien.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 49&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Este capitulo comienza con Sancho y Don Quijote discutiendo sobre si era cierto o no el encantamiento de Don Quijote. Al final de la conversación Don Quijote le dice a Sancho que si que tenia que estar encantado ya que si no lo estuviese no se dejaría llevar hasta dentro de esa jaula.&lt;br /&gt;  Cuando pararon para descansar Sancho le dijo al cura que dejara salir a Don Quijote para que así pudiese dar una vuelta y hacer sus necesidades. Mientras Don Quijote se encontraba fuera de la jaula el Canónigo intento convencer a Don Quijote de que los libros de caballería no son mas que cuentos sin sentido pero este le respondió con tantisimos argumentos que el Canónigo se dio cuenta que era imposible sacarle de su locura.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 50&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote y el Canónigo proseguían su conversación sobre los libros de caballería donde Don Quijote comenzó a contar el largo discurso del caballero del Lago en la cual se describe el paisaje en donde se producen. Después de contar esto acaba diciendo que desde que es caballero andante es una grandisima persona y un gran hombre.&lt;br /&gt;  Cuando acabó esto Don Quijote y Sancho volvieron a hablar de la recompensa que le tenia que dar Don Quijote a Sancho cuando acabara la aventura. Ante esto Sancho manifestó un gran temor ya que no sabría lo que hacer si llegara a gobernar mal y en caso de hacerlo no sabría como debería gobernar bien sobre su territorio.&lt;br /&gt;  Mientras iban caminando el grupo encontró un pastor que salía de la maleza detrás de una cabra a la cual le estaba reprochado que al ser hembra no se podía estar tranquila. Entonces entablaron una conversación entre el cura y el pastor en la cual el cura llegó a decir que los montes crían letrados y las cabañas filósofos. Entonces el pastor para corroborar esto comenzó a contarles una historia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 51&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  El pastor comenzó a contar la historia de Eugenio y Leandra.&lt;br /&gt;  El pastor contaba que cuando era mas joven se había enamorado de una mujer llamada Leandra pero como él y otro chico mas le habían pedido su mano el padre dejó la elección en manos de la propia Leandra, la cual se lo estaba pensando mucho debido a su juventud. Por aquellos días apareció en el pueblo un soldado que iba contando muchas historias de guerras y batallas. Leandra al escuchar estas historias cogió joyas de su casa y se fugó con el soldado. A los pocos días encontraron a Leandra sin dinero y abandonada ya que el soldado le había robado las joyas que esta poseía, el padre para darle un escarmiento a su hija decidió meterla en un convento.&lt;br /&gt;  Una vez acabo la historia explicó que por eso le decía a la cabra que debía ser mujer ya que su comportamiento era alocado igual que lo fue el de Leandra.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 52&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote le dijo al cabrero que si no fuera por que no podían comenzar una nueva aventura iría a buscar a Leandra y se la traería junto a él, intentando no incumplir ninguna norma de caballería. El cabrero pregunto que quien era aquel hombre que hablaba de esa manera. Cuando se enteró de quien era Don Quijote opino que debía estar loco ya que su forma de hablar no era norma. Cuando Don Quijote escuchó esto comenzó a insultar al cabrero diciéndole que era él quien estaba loco, y de este modo se enzarzaron en una pequeña pelea de la cual salió Don Quijote perdiendo.&lt;br /&gt;  Al poco tiempo vio Don Quijote a un grupo de personas en procesión que llevaban a una imagen, cubierta con un paño, a una ermita cercana para pedir por la sequía. Don Quijote al ver esto arremetió contra ellos. Don Quijote partió con su espada uno de los palos que llevaba un hombre pero este hombre golpeó a Don Quijote tirándolo al suelo.&lt;br /&gt;  Cuando Sancho vio a Don Quijote tirado en el suelo pensó que estaba muerto y comenzó a lamentarse por la muerte de su amo. Cuando Don Quijote volvió en sí le dijo a Sancho que debían volver a casa y esperar un tiempo para salir de nuevo. Después de esto continuaron el viaje Don Quijote, Sancho, el cura y el Barbero. &lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote volvió a casa le estaban esperando el Ama y la Sobrina las cuales se ocuparon de que Don Quijote descansara en paz y tranquilidad. Sancho manifestó su gran alegría por las aventuras que tuvieron y manifestó su intención de volver con Don Quijote.&lt;br /&gt; ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;TOMO2&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 1&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El Cura y el Barbero estuvieron bastante tiempo sin ir a visitar a Don Quijote aunque se enteraban sus progresos por medio de su Ama y de la Sobrina las cuales afirmaban que estaba recobrando el juicio.&lt;br /&gt;  Unos días después el Cura y el Barbero fueron a visitar a Don Quijote el cual les recibió efusivamente, Estos estuvieron hablando de muy diversas cosas pensando que Don Quijote estaba cuerdo. El Cura como prueba de oro decidió contarle a Don Quijote que el rey estaba recibiendo una invasión. De este modo Don Quijote contesto diciendo que tendría que recurrir a los caballeros andantes que gustosamente le ayudarían. De este modo comprendieron que Don Quijote seguía loco.&lt;br /&gt;  El barbero contó una historia de un loco que residía en Sevilla. Don Quijote en respuesta a esta historia comenzó a hablar de la edad de los caballeros dando a entender al Cura y al Barbero que tenia en mente una nueva salida. El Cura comienza a provocar a Don Quijote diciéndole que los caballeros andantes no existen y Don Quijote en respuesta comienza a dar opiniones muy documentadas entre las cuales decía que los caballeros son tan reales que se podría llegar a afirmar que él ha vista a Amadís, a Reinaldos y a Roldán.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 2&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  El Cura y el Barbero decidieron irse a la vez que escuchaban como el Ama y la Sobrina de Don Quijote están acusando a Sancho, que quería ir a visitar a su amo, de haber engañando a Don Quijote.&lt;br /&gt;  Al oír esto Don Quijote manda a Sancho entrar para poder hablar con él. Don Quijote le pregunta a Sancho cual es la opinión del pueblo sobre sus hazañas.  Sancho le responde diciendo que en el pueblo todo el mundo dice que Don Quijote estaba loco y que Sancho era un mentecato y que también se decía que Don Quijote se había puesto el “Don” y que se había hecho caballero sin derecho a ello. Don Quijote dijo que esos rumores eran todos causa de la envidia.&lt;br /&gt;  Sancho le contó también que Bartolomé Carrasco, que acababa de hacerse Bachiller en Salamanca, le contó que había visto impresa la historia de “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Don Quijote al oír esto mandó a Sancho en busca del Bachiller.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 3&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando se fue Sancho quedo Don Quijote pensando como era posible que alguien hubiese escrito sus aventuras si no había transcurrido mucho tiempo desde que comenzó sus aventuras. También le preocupaba el que el escritor del libro se hubiese inventado algo acerca de su amada Dulcinea.&lt;br /&gt;  Cuando Sansón Carrasco llegó a donde estaba Don Quijote se arrodillo ante él como si de un gran caballero se tratara, y comenzó a alabar las aventuras que había leído en ese libro.&lt;br /&gt;  El capitulo termina contando como el Bachiller y Don Quijote ponen en común detalles de la primera parte, como por ejemplo lo que hizo Sancho con los cien escudos de oro que encontraron en Sierra Morena y los errores del autor, como la inclusión de la novela del Curioso Impertinente y el extraño hurto del jumento de Sancho. Finalmente el Bachiller le manifiesta lo famosas que son sus aventuras ya que las leen todas las personas por todo el mundo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 4&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Sancho comenzó a explicar que fue lo que sucedió con los cien escudos y también explicó el famoso robo del jumento.&lt;br /&gt;  En ese momento escucharon relinchar a Rocinante lo que consideraron como un indicio de buena suerte. Mas tarde decidieron realizar una nueva salida en unos tres o cuatro días.&lt;br /&gt;  Mas tarde después que Don Quijote le hubo pedido al Bachiller que compusiese unos versos para despedirse de Dulcinea acordaron el marcharse en unos ocho días, con la condición de que el Bachiller n le dijese nada al Cura, al Barbero, a su Sobrina, ni al Ama.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 5&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo Sancho mantiene una intensa conversación con su mujer, Teresa, acerca de que Don Quijote y él van a volver a las aventuras y que Don Quijote le había renovado las promesas de darle una ínsula al terminar sus aventuras.&lt;br /&gt;  Durante el resto del capitulo Sancho y su mujer discuten acerca de sí cuando Sancho sea monarca de la ínsula su hija deberá casarse con un igual o con un gran monarca vecino. Como conclusión Sancho obedece a su mujer, la cual se había puesto a llorar, y le dice que nombraría a su hija condesa lo mas tarde posible.&lt;br /&gt;  Acabada la conversación Sancho se fue con Don Quijote para ultimar los detalles de su partida.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 6&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  La Sobrina y el Ama de Don Quijote al temerse que Don Quijote volviera a las andadas comenzaron a decirle que seria mejor que fuese a servir al rey y que dejara de ser un caballero andante. Don Quijote al oír esto comenzó a comparar a los caballeros andantes con los caballeros cortesanos. Mientras tanto su sobrina le intentaba convencer de que los caballeros andantes no son mas que tonterías, también le decía la sobrina a Don Quijote que otro motivo por el cual Don Quijote no podía ser caballero era por que era pobre y solo los hidalgos y los ricos podían ser caballeros.&lt;br /&gt;  Don Quijote le comenzó a explicar que él había nacido bajo la influencia de Marte por lo que debía dedicarse a las armas y añadió que no se molestasen mas en intentar impedírselo ya que era el cielo quien ordenaba que él fuese caballero.&lt;br /&gt;  Al poco tiempo apareció Sancho y Don Quijote le recibió con grandes abrazos y se encerró con él en sus aposentes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 7&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En cuanto el Ama de Don Quijote vio entrar a Sancho se fue a buscar al Bachiller para que impidiese la salida de Don Quijote y Sancho. Cuando el Bachiller escucho lo que le dijo el Ama le dijo que se tranquilizara y que se fuese a casa que más tarde iría él.&lt;br /&gt;  Cuando Sancho estuvo solo con Don Quijote le pidió, por consejo de su mujer, que le exigiera un salario ya que no se podía mantener de las mercedes. Don Quijote le dijo que era tradición que los escuderos se mantuviesen de las mercedes de su señor y que él no estaba dispuesto a romper ninguna tradición caballeresca. Don Quijote le dijo a Sancho que si no quería continuar siendo su escudero que ya encontraría otro escudero.&lt;br /&gt;  Al poco tiempo apareció el Bachiller junto con el Ama y la Sobrina de Don Quijote. El bachiller se acercó a Don Quijote y le animo a proseguir con su aventura  ofreciéndose incluso para ser su escudero. Sancho al oír esto comenzó a llorar y le dijo que él seguiría siendo su escudero y que solo le había pedido el sueldo para complacer a su mujer. Después de esto Sancho y Don Quijote se abrazaron y acordaron que la salida fuese a los tres días. Después de esto el Ama y la Sobrina se quedaron asombradas y desesperadas al ver que el Bachiller estaba del lado de Don Quijote y no des suyo.&lt;br /&gt;  Sancho consiguió calmar a su mujer y Don Quijote a su Sobrina y al Ama. A los tres días partieron hacia el Toboso, pero esta vez Sancho llevaba una bolsa de dinero que le había dado Don Quijote para cubrir los gastos que se le presentaran.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 8&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote antes de comenzar sus aventuras decide ir a ver a Dulcinea al Toboso para recibir su permiso y su bendición para emprender sus aventuras. Sancho le advierte que la ultima vez que vio a Dulcinea estaba recogiendo trigo pero Don Quijote atribuyó este comportamiento a los encantamientos.&lt;br /&gt;  Sancho comienza a hacer conjeturas acerca de sí el escritor del libro le habrá tratado bien a pesar de sus defectos. Mientras tanto Don Quijote comienza a manifestar su deseo de alcanzar la fama y acaba explicando como los caballeros andantes son capaces de dominar los pecados capitales.&lt;br /&gt;  Sancho le dice a Don Quijote que si lo que quiere es alcanzar la fama seria mejor dedicarse a la vida santa ya que ese hace más famoso un buen fraile que un gran caballero andante.&lt;br /&gt;  Al anochecer llegaron al Toboso y Don Quijote decidió entrar una vez fuese de noche por lo que estuvieron descasando un rato junto a unas encinas. Sancho estaba preocupado ya que nunca había visto a Dulcinea y tenia miendo de que su amo le mandase a buscarla.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 9&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote y Sancho entraron a media noche al Toboso para buscar el palacio de Dulcinea, que no daban encontrado ya que no existía. Tras un tiempo buscando llegaron a la conclusión de que ninguno de los dos conocía a Dulcinea ya que Don Quijote se había enamorado de ella por la buena fama que tenia y Sancho la había visto también por los comentarios que de ella le habían hecho.&lt;br /&gt;  Después de un buen rato buscando Sancho decide convencer a Don Quijote para que este se quede esperando en un encinar hasta que Sancho encuentre a dulcinea y le diga que su amado caballero le esta esperando en un encinar cercano.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 10&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Antes de marchar Sancho en la busca de Dulcinea le había ordenado Don Quijote que se fijara en las reacciones físicas que mostrara Dulcinea al enterarse de que estaba allí su caballero.&lt;br /&gt;  Antes de que Sancho comenzara su búsqueda se sentó, donde su amo no pudiese verle, para reflexionar acerca de la locura de su amo que aunque Sancho le llevase a otra persona que no fuese Dulcinea, Don quijote juraría que su amada esta encantada. Al atardecer Sancho vio pasar cerca de él a tres labradoras y fue corriendo junto a su amo para decirle que Dulcinea se acercaba con dos de sus sirvientas y de este modo se invento sus ropas para que su amo se pensase que su amada se acercaba.&lt;br /&gt;  Cuando se estaban acercando las tres labradoras se puso en marcha el plan de Sancho ya que él pensaba que cuando su amo viese a las tres labradoras, e hiciese caso a Sancho que decía que era Dulcinea con sus sirvientas, pensaría que estaban encantadas.&lt;br /&gt;  Las labradoras al oír las alabanzas, que Don Quijote hacia de ellas, salieron corriendo escapando de Don Quijote y de Sancho. Después de ver como las tres labradoras Sancho y Don Quijote comenzaron a increpar contra los encantadores que privaron a Don Quijote de ver la belleza de su amada, Dulcinea. Finalmente Don Quijote y Sancho prosiguieron su camino hacia Zaragoza donde se celebraban todos los años unas fiestas muy importantes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 11&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote y Sancho iban de camino a Zaragoza, conversando tranquilamente, se les apareció una carreta con personajes aterradores como la muerte acompañada de maléficos personajes aterradores. Ante el aparente miedo de Don Quijote y Sancho estos personajes confesaron pertenecer a una compañía de teatro que acababa de representar “Las Cortes de la Muerte” en un pueblo cercano y todavía no les había dado tiempo a cambiarse de ropa.&lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote se encontraba ya más tranquilo y dispuesto a marcharse apareció otro extraño personaje con un palo en la mano con el cual golpeo el suelo haciendo que Rocinante saliese corriendo tirando a Don Quijote al suelo, cuando Sancho estaba dispuesto a ayudarle este extraño personaje se monto encima de Rucio golpeándolo y haciéndole salir corriendo. Cuando Rucio consiguió tirar a su agresor al suelo volvió con Sancho.&lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote se levanto estaba dispuesto a pelearse con los actores pero sacho le quito la idea de la cabeza diciendo que ellos no eran caballeros con lo que Don Quijote no se podía pelear con ellos. Sancho le dijo esto a Don Quijote porque había visto como los actores se estaban armando con piedras. Pero Don Quijote en su afán de venganza le dice a Sancho que es su deber vengarse, pero Sancho rehusa el ofrecimiento ya que dice que no es un ser vengativo.&lt;br /&gt;  Finalmente Don Quijote le dice a Sancho que partirán en busca de nuevas aventuras.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 12&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Después de la pequeña aventura del capitulo anterior Sancho y Don Quijote se dispusieron a pasar la noche bajo unos arboles no muy alejados del lugar.&lt;br /&gt;  Durante la noche Don Quijote comenzó a comparar la comedia con la vida. Sancho le dijo que era una sabia comparación pero que ya estaba demasiado vista. Después de decir esto Sancho comenzó a confesarle a Don Quijote lo mucho que estaba prosperando cerca de él ya que antes  no tenía ningún tipo de conocimiento y ahora ya conoce bastante más acerca de la caballería, sus leyes y otros temas de cultura de aquella época.&lt;br /&gt;  Al llegar a un prado Don Quijote aprovechó para descansar tumbado en bajo una encina, mientras Sancho dormía también al pie de un alcornoque.&lt;br /&gt;  Algo mas tarde Don Quijote se despertó al oír como un hombre, que sé hacia llamar “El Caballero del Bosque” que al igual que Don Quijote era caballero andante, bajaba de su caballo y comenzaba a explicar como su amada, Casildea de Vandalia, no le correspondía para nada todo el amor que él le ofrecía. Al darse cuenta el caballero de que Don Quijote estaba cerca de él se presentó y comenzaron a hablar de sus amores. Los dos escuderos dejaron a sus respectivos caballeros hablando solos mientras ellos se iban a hablar de cosas de escuderos algo mas lejos de allí.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 13&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo se nos narran las conversaciones que mantienen Sancho y el escudero del Caballero del Bosque.&lt;br /&gt;  Ambos comienzan hablando de las recompensas que sus respectivos caballeros les habían ofrecido. El del Caballero del Bosque dice que su amo le había ofrecido un canonicato, de lo que Sancho deduce que El Caballero del Bosque era un caballero a lo eclesiástico.&lt;br /&gt;  Después comienzan a hablar de las respectivas familias de cada escudero, Sancho dice que tiene dos hijos y alaba especialmente a su hija a la cual convertirá en Condesa en cuanto Don Quijote le dé su recompensa. En ese momento tras un comentario no apropiado del colega de Sancho, Sancho le dice que sus formas de hablar no son apropiadas de gente que acompaña a caballeros andantes.&lt;br /&gt;  Mas tarde comienzan a hablar de las enamoradas de sus amos y de las cualidades de sus amos. El del Caballero del Bosque dice que su amo es muy valiente pero algo bellaco. Sancho dice que Don Quijote no tiene absolutamente nada de bellaco ya que, en realidad, es incapaz de hacerle daño a nadie.&lt;br /&gt;  Finalmente ambos escuderos comienzan a comer y a beber unos exquisitos manjares que llevaba el escudero del Caballero del Bosque. Después de haber comido y bebido ambos escuderos se quedaron dormidos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 14&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Mientras tanto El Caballero del Bosque y Don Quijote dialogaban acerca de sus aventuras y de sus amadas.&lt;br /&gt;  El Caballero del Bosque afirmó que entre sus aventuras había vencido a muchisimos caballeros incluyendo entre ellos al gran Don Quijote de la Mancha. Don Quijote al oír esto se hizo el tonto para que más tarde confesara su propia mentira. Al ver que este no lo confesaba y se emperraba en su mentira Don Quijote le reto a un duelo en el cual el caballero que saliese vencido obedecería al vencedor.&lt;br /&gt;  Ambos caballeros fueron a avisar a sus escuderos para que prepararan todo para la batalla. Momentos antes de la batalla Sancho se subió a un árbol ya que tenia miedo del Caballero del Bosque debido a todo lo que le había contado el escudero de este caballero.&lt;br /&gt;  Finalmente, debido a que el caballo del Caballero del Bosque se quedó parado justo delante de rocinante durante la pelea, Don Quijote derribó al Caballero del Bosque y salió victorioso del Duelo.&lt;br /&gt;  Después de caer al suelo el Caballero del Bosque Sancho y Don Quijote se dieron cuenta de que era el Bachiller Sansón Carrasco. A su vez Sancho se dio cuenta de que el escudero del Caballero del Bosque era su vecino Tomé Celial y entonces le pidió a Don Quijote que no matara a Sansón Carrasco. Al reanimarse Sansón Carrasco Don Quijote le obligo a ir al Toboso a encomendarse a la dama de Don Quijote y a admitir que no había vencido a Don Quijote sino a alguien que se parecía mucho a él. Después de esto Don Quijote y Sancho prosiguieron su camino hacia Zaragoza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 15&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Obviamente el bachiller había acordado con el Cura y el Barbero el animar a Don Quijote a realizar su tercera salida y que de este modo cuando Sansón se hiciese pasar por el Caballero del Bosque y venciera a Don Quijote le obligaría a volver a la ciudad para cumplir el acuerdo como vencido que había salido del duelo.&lt;br /&gt;  Sansón Carrasco manifiesta notablemente u deseo de salir y apalear a Don Quijote como venganza mientras que Tomé Celial, su supuesto escudero, decide irse a su casa y dejar de actuar como un simple loco.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 16&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Iba Don Quijote muy contento después de su reciente victoria cuando encontró a un hombre, que iba sobre una yegua tordilla. Don Quijote al verle le propuso que hiciesen el camino juntos. El hombre al oír las aventuras que Don Quijote contaba se dio cuenta que no debía de estar muy bien de la sesera.&lt;br /&gt;  El hombre dijo que se llamaba Don Diego de Miranda y que era un hombre rico que pasaba el tiempo entreteniéndose con buenas obras. Cuando Don Quijote le preguntó por la familia este dijo que no estaba muy contento ya que su hijo que acababa de regresar de estudiar leyes en la universidad de Salamanca no quería seguir estudiando leyes porque se encontraba absorto en la poesía. Don Quijote al oír esto le dijo que un padre nunca debía frustrar los deseos de un hijo y que la poesía no tenia nada de malo. Entonces Don Quijote comenzó a alabar la poesía de tal manera que el hombre se dio cuenta del buen juicio de Don Quijote.&lt;br /&gt;  Al poco rato vieron como por el camino se acercaba un carro con muchas banderas reales, Don Quijote cuando lo vio se dio cuenta que estaba ante una nueva aventura.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 17&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al ver Don Quijote ese extraño carruaje llamó a Sancho el cual había puesto unos quesos, que acababa de comprar a unos pastores, en la celada de Don Quijote, cuando este se la puso y el queso se comenzó a derretir a Don Quijote se le comenzó a llenar la cara de queso derretido y pensó que se le estaban derritiendo los sesos o que estaba sudando de una manera impresionante, cuando se quito la celada y se dio cuenta le echó la culpa a los encantadores.&lt;br /&gt;  Don Quijote le preguntó al hombre que conducía el carro que cual era la mercancía que llevaba, este le dijo que eran dos leones que llevaba al rey como regalo del general Orán. Además de esto les pidió que se apartaran que los leones estaban muy hambrientos. Don Quijote le ordeno al hombre del carro que abriese la jaula que se iba a enfrentar a los leones porque no le tenia ningún miedo. El hombre del carro accedió pero le pidió tiempo para que él y sus compañeros se apartaran. Cuando el leonero le abrió las puertas de la jaula al león este se dio la vuelta y al no ver nada interesante se volvió a acostar en la jaula pasando completamente de Don Quijote.&lt;br /&gt;  Don Quijote le pidió al leonero que sacase a los leones pero tras la negativa le dijo al hombre del carro que contase en todas partes la hazaña de Don Quijote que a partir de esa hazaña pensaba llamarse el Caballero de los Leones.&lt;br /&gt;  En ese momento Don Diego estaba pensando como era posible que Don Quijote estuviese loco en actos y comportamiento mientras que cuando habla parece la persona mas cuerda del mundo. En ese momento Don Quijote comenzó a hablar de las diferencias entre caballeros y el ejercito de la andante caballería.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 18&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al medio día Don Quijote, Sancho y Don Diego llegaron a la casa de este ultimo donde se hospedaron durante unos días. Don Diego le dijo a  su hijo, Lorenzo, que juzgara el mismo la locura de Don Quijote. Don Quijote comenzó a hablara con Don Lorenzo, habló de los caballeros de tal manera que dejó con la boca abierta a todo aquel que le escuchó. Don Lorenzo llegó a la conclusión de que Don Quijote estaba loco pero tenia muchos momentos de total cordura en sus comentarios.&lt;br /&gt;  Al poco tiempo comenzó Don Quijote a hablar con Don Lorenzo de la poesía y le pidió a Don Lorenzo que le leyese algunas de sus poesías, tras leérselas Don Quijote opino que era un gran poeta.&lt;br /&gt;  Al cabo de unos días Don Quijote decidió marcharse ya que dijo que un caballero no podía pasar mucho tiempo sin aventuras. &lt;br /&gt;  Al irse Sancho se sentía muy triste ya que en casa de Don Diego vivía en la abundancia todos los días.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 19&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando proseguían su camino encontraron a dos estudiantes los cuales tras un tiempo hablando invitaron a Don Quijote a que asistiera a las bodas de Camacho con una labradora a la que llamaban Quiteria la Hermosa. Los estudiantes le dijeron que iban a ser unas bodas muy abundantes y que todos esperaban la reacción de Basilio un joven que estaba enamorado de Quiteria y que además ella le correspondía el amor solo que el padre de ella no les permitía casarse debido a los pocos bienes materiales de Basilio.&lt;br /&gt;  Por el camino ambos estudiantes comenzaron una pelea acerca del arte o la fuerza en los combates con espada, esgrima. Tras un largo enfrentamiento se dio a demostrar que predominaba el arte sobre la fuerza.&lt;br /&gt;  Cuando llegaron al lugar donde se iban a celebrar las bodas, oyeron numerosos instrumentos con lo que Don Quijote se negó a entrar y pasaron la noche al aire libre como era costumbre en los caballeros, decisión que no se tomo excesivamente bien Sancho.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 20&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al amanecer viendo Don Quijote como su escudero dormía comenzó a hablar acerca del sueño de su criado.&lt;br /&gt;  Mas tarde Sancho se despertó al oler los manjares que se estaban preparando para la boda de Camacho. Sancho al ver estos platos se acercó a un cocinero y le pidió cortésmente si le podía dar un poco, el cocinero le dijo que comiera todo lo que quisiera que tenia su total permiso para comer.&lt;br /&gt;  Mientras Sancho comía Don Quijote se entretenía con las danzas y bailes que como la noche anterior animaban el lugar.&lt;br /&gt;  Hasta que comenzaron las bodas Don Quijote y Sancho siguieron dialogando sobre la muerte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 21&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Una vez llegaron los novios Don Quijote afirmo que nunca había visto una mujer tan guapa como Quiteria, sin contar claro esta a Dulcinea. &lt;br /&gt;  Al poco rato apareció Basilio diciendo que si Quiteria no se podía casar con él debido a que le había dado su palabra a Camacho que se mataría y sacando de un bastón una espada se la clavó. Cuando el Cura se acercó a él para darle las bendiciones este dijo que no quería bendiciones sino que quería que Quiteria se casase con el in articulo mortis. El Cura, Quiteria y Camacho aceptaron pero en cuanto estaban casados Basilio se levanto diciendo que o estaba herido sino que era un truco. Cuando los personajes presentes se dieron cuenta quisieron anular la boda pero Quiteria dijo que no, que la boda era valida.&lt;br /&gt;  Después de esto Quiteria, Basilio, sus amigos, Sancho y Don Quijote se retiraron hacia la aldea como si nada hubiera pasado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 22&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote fue fuertemente elogiado debido a que defendió contundentemente a los nuevos esposos en los momentos críticos de la boda de estos. Don Quijote se quedó durante tres días en la casa de Basilio.&lt;br /&gt;  En el tiempo que estuvo en la casa de Basilio le recomendó que se enriqueciera mediante negocios limpios. Además de esto estuvo hablando con él acerca de la pobreza, la honradez y la belleza de las mujeres.&lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote estaba dispuesto a irse le pidió a uno de los estudiantes que le acompañaron hacia las bodas que le consiguiera un guía para ir a la cueva de Montesinos. Finalmente le acompaño un primo del estudiante que además leía libros de caballería.&lt;br /&gt;  El estudiante dio a entender que era un humanista que se preocupaba por saber cosa inútiles y que estaba preparando tres libros los cuales produjeron algunas bromas por parte de Sancho. Pasaron la noche en una aldea donde Don Quijote compró cien brazas de cuerda para por descolgarse a la cueva de Montesinos.&lt;br /&gt;  A las dos de la tarde llegaron a la cueva de Montesinos, el estudiante y Sancho ataron fuertemente a Don Quijote para que no se soltara y comenzaron a bajarle. Cuando Don Quijote descendió a la entrada de la cueva entró, tras haber cortado las malezas que se encontraban en la entrada. Cuando el estudiante y Sancho se quedaron sin cuerda esperaron un rato y comenzaron a subir a Don Quijote. Hasta las ochenta brazas de cuerda no comenzaron a notar peso en la cuerda y cuando a las diez brazas vieron a Don Quijote se tranquilizaron solo que Don Quijote se encontraba dormido. Tras despertarse comenzó a contar unas historias, que según él le habían sucedido, que Sancho nunca llegó a creérselas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 23&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo Don Quijote relata su encuentro con Montesinos.&lt;br /&gt;  Don Quijote contó que en la cueva había visto al primo y amigo de Montesinos, Durandarte, el cual yacía en carne y hueso en un sepulcro de mármol debido a un encantamiento del mago Merlín. Dijo que también estaban allí encantados Belerma, dama de Durandarte; su escudero, Guadiana convertido en río y otros muchos amigos y parientes de Durandarte convertidos en lagunas.&lt;br /&gt;  Sancho no se podía creer lo que contaba pero no pudo aguantar su risa cuando Don Quijote dijo que había visto a dulcinea y a las dos damas que la acompañaban y que estas le habían pedido seis reales a cambio de un pañuelo de algodón. Don Quijote le dijo a Sancho que no se podía creer lo que este decía debido a que no tenia experiencia en el mundo pero que algún día le demostraría que todo aquello era cierto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 24&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando se marchaban de la cueva de Montesinos se encontraron a un hombre que iba cargado de lanzas, el cual les dijo que si le interesaba a Don Quijote su destino que se lo contaría en una venta que había mas adelante.&lt;br /&gt;  De camino a la venta Don Quijote comenzó a hablar acerca de los caballeros viejos los cuales al final son tratados de mala manera y como no sirviesen para nada.&lt;br /&gt;  Al anochecer llegaron a la venta, y esta vez aunque parezca mentira Don Quijote admitió estar en una venta y no en un castillo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 25&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Una vez llegaron a la venta Don Quijote no paro hasta encontrar al hombre que habían visto antes, ya que estaba impaciente por que le contara la historia de por que llevaba esas armas. Una vez lo encontró le comenzó a contar la siguiente historia: Un día en el pueblo en el que él vivía se le perdió un asno y junto con un amigo salieron a buscarlo al monte, donde decían que le habían visto por ultima vez. En el monte para llamar la atención del asno ambos hombres comenzaron a rebuznar por separado, momentos mas tarde encontraron al asno devorado por los lobos pero se quedaron con la anécdota de que rebuznaban tan bien que en varias ocasiones confundieron sus propios rebuznos con los del asno. A partir de ese día esa anécdota se conoció en los pueblos de la zona de tal manera que cuando alguien veía a un habitante de ese pueblo le rebuznaba en señal de burla. Entonces por eso el hombre aquel llevaba armas tan urgentemente a su pueblo ya que las necesitaban para enfrentarse con todos los pueblos que burlaban a sus compañeros de aldea.&lt;br /&gt;  En ese momento entró en la venta un hombre que sé hacia llamar Maese Pedro que explicó que era un titiritero que representaba en su pequeño escenario diversas historias y que además en su repertorio tenia un mono que le adivinaba todo lo pasado y presente.&lt;br /&gt;  Maese Pedro adivino que era Don Quijote y explico a todos lo que estaba haciendo en ese momento la mujer de Sancho y explico también que lo que había visto Don Quijote en la cueva de Montesinos había sido cierto a medias. Tras estas explicaciones quiso hacer una función en honor a Don Quijote.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 26&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Maese Pedro representó una historia en la cual Don Gaiferos liberaba a su esposa, Melisendra. La cual estaba cautiva de los moros en Sansueña.&lt;br /&gt;  Durante la actuación de Maese Pedro Don Quijote estuvo interviniendo constantemente para explicar lo que en la obra estaba sucediendo como si de pura realidad se tratara. Don Quijote en otro arrebato de locura desenvainó la espada destruyendo todos los muñecos de Maese Pedro ya que eran unos moros que perseguían a los “buenos” de la obra y Don Quijote como buen caballero quería ayudarlos a escapar. Don Quijote viendo lo que había hecho achacó su error a los encantadores que le habían embaucado.&lt;br /&gt;  A la mañana siguiente Maese Pedro se marchó muy pronto ya que no quería encontrarse con Don Quijote por sí le hacia otra de las suyas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 27&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En realidad Maese Pedro era Ginés de Pasamonte uno de los galeotes a los que Don Quijote había liberado en anteriores aventuras. Ginés se había hecho titiritero y se ganaba la vida yendo por los pueblos, pero antes de entrar en cada pueblo se enteraba de cosas recientes que habían pasado y así fingía que el mono era adivino. Antes de entrar en la venta había reconocido a Don Quijote y así se pudo ganar la confianza de los que se encontraban en la venta.&lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote se marchó de la venta se encontró al escuadrón del rebuzno que iba armado en busca de sus burladores. Don Quijote para evitar una tonta batalla les dijo a los del rebuzno que en este mundo solo había cuatro razones por las cuales había que coger las armas para pelear y se las nombró como estas: en defensa de la fe católica; en defensa de su propia vida; en defensa de la honra, la familia y la hacienda; o en servicio de su rey.&lt;br /&gt;  Ya estaban totalmente convencidos de dejar las armas cuando Sancho dijo que tampoco se debían enfadar tato por un rebuzno ya que él cuando era pequeño rebuznaba tan bien que todos los asnos de su pueblo le respondían. Y entonces Sancho emitió un fuerte rebuzno y uno de los del pueblo pesando que se estaba burlando del le tiro del asno y comenzaron a apedrear a Sancho y a Don Quijote, que había salido en su ayuda. Después de ser apedreados Sancho y Don Quijote salieron corriendo de cerca de los del pueblo del rebuzno.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 28&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote y Sancho se dieron cuenta de que no les seguían se pararon y Don Quijote le reprochó a Sancho el que se hubiera puesto a rebuznar ya que estaba claro que con eso iba a conseguir que se enfadaran. Sancho le reprocho a su vez a Don Quijote el que se hubiera ido ya que nunca había visto a un caballero que dejara a su escudero atrás viendo como le apaleaban. Don Quijote respondió que en la historia otros muchos caballeros habían esperado otro momento para atacar mientras su escudero luchaba contra una multitud.&lt;br /&gt;  Continuaron su camino para mas tarde parar en una alameda a pasar la noche. Por el camino Sancho le dijo a Don Quijote que haría mejor yéndose a su casa ya que además de no ganar nada las deudas de Don Quijote hacia él mismo comenzaban a no pagarse nunca. Don Quijote al oír esto comenzó a insultar a Sancho diciéndole que era un asno y que nunca podría hacer nada para remediarlo, según Don Quijote lo único que tendría que hacer Sancho seria admitir lo bestia que era. Sancho al oír esto se echo a llorar admitiendo que era un asno sin remedio.&lt;br /&gt;  Entraron en la alameda y pasaron allí la noche. Al día siguiente prosiguieron su camino hacia Zaragoza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 29&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  A los dos día llegaron Don Quijote a la orilla del río Ebro donde Don Quijote vio un barco sin remos ni velas amarrados a la orilla. Don Quijote sé penso que era una nueva aventura en donde debía montarse en el barco e ir a rescatar a un caballero. A pesar de que Sancho le avisó que el barco era de unos pescadores Don Quijote no le hizo caso y se montaron ambos en la barca.&lt;br /&gt;  Una corriente les llevó hacia unas grandes aceñas que había en la mitad del río. Los molineros que vieron como Don Quijote y Sancho se iban sobre las ruedas de las aceñas les tiraron de la barca con unos palos yendo luego los molineros detrás de Don Quijote y Sancho para evitar que se ahogaran.&lt;br /&gt;  Después de esto los molineros le pidieron a Don Quijote que les pagara los daños, Don Quijote les dijo que lo aria con la condición de que liberaran al caballero que tenían prisionero. Los molineros al no entenderle le pidieron el dinero a Sancho el cual se lo dio sin ningún problema. &lt;br /&gt;  Don Quijote y Sancho viendo que esa aventura estaba reservada para otros caballeros se marcharon del lugar volviendo a su camino hacia Zaragoza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 30&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Después de lo hecho se marcharon del río pensando cada cual en sus cosas, Don Quijote claro esta pensando en Dulcinea.&lt;br /&gt;  Al día siguiente de esta aventura, cuando Don Quijote y Sancho  proseguían su camino encontraron a una Duquesa y a un Duque a los cuales Don Quijote presento su deseo e intención de servir en cuanto hiciese falta. La Duquesa y el Duque habían reconocido a Don Quijote ya que habían leído con anterioridad la primera parte del Quijote. &lt;br /&gt;  Don Quijote y Sancho acompañaron a los Duques hacia su castillo ya que ambos Duques eran lectores de libros de caballería y querían pasar unos días con Don Quijote.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 31&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Antes de que Don Quijote llegara a la venta los Duques se habían adelantado para explicar a los criados como debían tratar a Don Quijote. En cuanto llegó Don Quijote a la casa de los Duques se dio cuenta de que realmente era un caballero famoso ya que todos en la venta le trataban de una manera totalmente caballeresca, aunque Don Quijote no se dio cuenta de que en realidad le estaban tomando el pelo.&lt;br /&gt;  Después de que las doncellas le hubiesen quitado a Don Quijote las armaduras se dispusieron todos a cenar. En ese momento se produjo una discusión cortes, entre el Duque y Don Quijote, acerca de quien debía presidir la mesa. Finalmente fue Don Quijote quien presidió la mesa. En ese momento Sancho contó una historia mediante la cual avergonzó a Don Quijote por ser él quien se encontraba presidiendo la mesa. Para evitar el apuro de Don Quijote la Duquesa se vio obligada a preguntarle a Don Quijote acerca de Dulcinea. &lt;br /&gt;  En ese momento el Cura que acompañaba a los Duques, Don Quijote y Sancho se dio cuenta de quien era el que estaba sentado en la mesa junto a ellos comenzó a insultar a Don Quijote diciendo que era un loco y que tenia la cabeza llena de tonterías y de chorradas y le dijo que seria mejor se fuese a su casa y que dejase de hacer el ridículo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 32&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote al ver que quien le insultaba era un clérigo únicamente le contradijo dando un discurso en defensa de la caballería andante tan bueno que consiguió que Sancho se emocionara y diera muestras de disfrutar escuchando a Don Quijote.&lt;br /&gt;  Después de ese discurso el Cura le preguntó a Sancho si realmente él era Sancho Panza y Sancho para probarlo contesto con una retahíla de refranes propia de su personalidad. En ese momento el Duque le dijo a Sancho que él le concedería el gobierno de la ínsula que le había prometido Don Quijote, Sancho al oír esto se volvió loco de la alegría. El cura a su vez criticó el que los Duques, que se suponen que estaban cuerdos permitían que Sancho y Don Quijote siguiesen locos y no hacían nada por impedirlo, el Cura añadió además que él se quedaría allí hasta que Don Quijote y Sancho se fueran.&lt;br /&gt;  Después de cenar aparecieron unas doncellas que comenzaron a lavarle la cara a Don Quijote el cual pensó que era la costumbre del lugar. Al poco tiempo las doncellas que le lavaban la cara fingieron que se quedaban sin agua culminando así la primera broma que le gastaron a Don Quijote. Los Duques al ver esto se rieron de gran manera pero para que el caballero no se diese cuenta de la broma se lavaron también ellos la cara.&lt;br /&gt;  Después de esto se retiraron Don Quijote y la Duquesa la cual le preguntó a Don Quijote acerca de sí Dulcinea existía realmente o si era causa de su imaginación. Don Quijote le dijo que si Dulcinea existía o no era algo que no merecía hablarse pero que dentro de él mismo estaba y con eso valía, explico también que si Sancho había visto a Dulcinea mal vestida era por causa de los encantadores que al no poder perjudicar a Don Quijote lo intentaban con Dulcinea.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 33&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Mientras Don Quijote se acostaba la Duquesa y sus doncellas se quedaron hablando con Sancho el cual les contó que nunca había visto a Dulcinea y que le mintió a su amo diciéndole que aquellas tres campesinas estaban encantadas y que una de ellas era Dulcinea.&lt;br /&gt;  La Duquesa en ese momento decidió engañar también a Sancho y le dijo que no era mentira lo que le dijo a Don Quijote sino que había sido toda verdad y que no se lo había inventado él. Sancho se creyó todo lo que la Duquesa le decía ya que no se podía ni imaginar que alguien como la Duquesa podía querer burlarse de él.&lt;br /&gt;  Después de hablar con Sancho la Duquesa acordó junto con el Duque que le iban a gastar a Sancho y a Don Quijote la broma más grande que jamas se haya gastado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 34&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Después de uno días se llevaron los Duques a Don Quijote de montería, después de unas horas, cuando era de noche, montaron las tiendas entorno a un fuego para pasar la noche. Al cabo de un rato se dieron cuenta de que una procesión de carros se acercaba, según un personaje que iba en una de las primeras carretas era el diablo que venia en nombre de Motesinos y que le iba a revelar la manera de desencantar a Dulcinea.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 35&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En el ultimo carro apareció una extraña ninfa, con la cara desgarrada, que decía ser Merlin el encantador, el cual se conmovió al ver a Dulcinea convertida en rústica aldeana y decidió que la única y exclusiva manera de que Dulcinea volviese a tener la misma belleza que antes, Sancho se debía dar tres mil trescientos azotes en las posaderas.&lt;br /&gt;  Sancho al oír esto le dijo a Don Quijote que no pensaba dárselos ya que él no tenia ni la mas mínima intención de que Dulcinea volviese a su estado natural, además dijo que si era Don Quijote el que tenia tanta intención en volver a ver a Dulcinea bien que se diera el los trescientos azotes y que no se lo pidiera a Sancho ya que él no tenia culpa ninguna.&lt;br /&gt;  En ese momento intervino el Duque el cual dijo que sino accedía a darse los azotes no le daría el gobierno de la ínsula ya que demostraría ser un gobernador muy dura. Sancho al oír esto accedió con la condición de que el debía decidir cuando se daría los azotes y que no deberían hacerle sangre y además dijo que no debería haber nadie que se los contara y que se tendrían que fiar de lo que él dijera.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 36&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al día siguiente Sancho le comenzó a explicar a la Duquesa que ya se había dado unas cuantas palmadas en la espalda ya que no creía que mereciese la pena el azotarse para que otros obtuvieran la recompensa. La Duquesa al oír esto le dijo a Sancho que debía de buscar otro método para azotarse ya que el darse palmadas en la espalda no servia absolutamente de nada.&lt;br /&gt;  Sancho le enseño a la Duquesa una carta que tenia pensado mandar a su mujer en la cual le contaba que estaba a punto de irse a gobernar la ínsula que el Duque le había prometido y que la Duquesa no hacia mas que besarle la mano con lo que ella también debería hacerlo. También le dijo a su mujer que estaba deseando ir a gobernar la ínsula para ver si así conseguía algo de dinero. Al oír esto la Duquesa contestó que se mostraba un poco codicioso y que un buen gobernador no se tenia que mostrar codicioso.&lt;br /&gt;  Después de esto se fueron al jardín a comer y mientras comían vieron como se acercaba un obre que sé hacia llamar Trifaldin, escudero de la condesa Trifaldi, el cual en realidad era el mayordomo del Duque que se había hecho pasar por Merlín un par de capítulos mas atrás. Este personaje decía que la Condesa Trifaldi estaba esperando fuera y quería hablar con Don Quijote porque le necesitaba por temas caballerescos. Don Quijote y el Duque accedieron a que entrara y esperaron a que llegara.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 37&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Mientras todos estaban esperando a que la condesa Trifaldi hiciese aparición se produjo una conversación entre Sancho, la dueña doña Rodríguez y la Duquesa en la cual cada uno dio su opinión acerca de si este tipo de mujeres tienen alguna función en este mundo o si simplemente sirven para adornar y para tener ocupado un puesto en la sociedad que luego no sirve de nada y lo único que hace es gastar dinero publico con su mantenimiento.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 38&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando la Trifaldi apareció, precedida de doce doncellas, pregunto si se encontraban allí Don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza. Cuando Don Quijote y Sancho se presentaron ate ella comenzó a contarles su historia, con una voz ronca y poco femenina.&lt;br /&gt;  Ella había ayudado a una princesa, Antonomasia hija y heredera del  rey Archipiela y de la reina Maguncia de Candaya, a conseguir el amor de un caballero llamado Don Clavijo. Debido a su intención Antonomasia se había entregado a Don Clavijo y tenían intención de casarse.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 39&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando la madre de Antonomasia se entero de que su hija se había casado con un hombre de linaje mas bajo que ella, se enojo tanto que a los tres día murió. Un día después de su muerte apareció el gigante Malambruno, primo hermano de la madre de Antonomasia, en un caballo de madera y para vengarse de la muerte de su prima convirtió a Antonomasia y a Don Clavijo en estatuas de diversos metales. Y para culminar la venganza hizo crecer barbas a todas las doncellas del palacio para vengarse así de la intercesión de la Trifaldi.&lt;br /&gt;  Una vez dijo eso y para que los allí presentes se lo creyeran se descubrieron la cara y mostraron como tenían todas unas barbas bastante considerables.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 40&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Después de haberle contado la historia a Don Quijote le acabo pidiendo que por favor fuese a luchar con Malambruno ya que este había dicho que solo desharía el encantamiento en caso de que Don Quijote de la Mancha fuese a luchar contra él. Cuando Don Quijote acepto la Trifaldi le dijo que Malambruno había dicho que mandaría un caballo de madera, llamado Clavileño, el cual llevaría a Sancho y a Don Quijote a donde se encontraba él, que estaba a 3220 leguas por el aire y en línea recta sobre Clavileño.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 41&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Por la noche llevaron a Don Quijote y a Sancho hacia el caballo y le dijeron que deberían taparse los ojos porque la altitud que iban a alcanzar era muy grande y le podían marear. Don Quijote y Sancho accedieron, y al momento les dijeron que para activar el caballo había que mover una clavija que se encontraba en el cuello del caballo. Y para bajarse del caballo cuando llegasen tendrían que esperar a que este relinchara.&lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote apretó la clavija todos los allí presentes se despedían como si realmente se estuvieran moviendo, incluso imitaban el calor de la altitud y el movimiento del viento. Al cabo de un rato los allí presentes encendieron la cola de Clavileño el cual al estar lleno de cohetes salió disparado por el aire tirando a Don Quijote y a Sancho al suelo. Cuando se levantaron vieron que no se habían movido de lugar y que a su alrededor estaban los mismos personajes que antes y observaron también que junto a ellos había una lanza con un mensaje el cual decía que Don Quijote había vencido con solo intentarlo y que Malambruno se contentaba con eso y había desencantado a la Trifaldi y a sus doncellas. También decía que igualmente se desencantaría Dulcinea en cuanto Sancho cumpliera lo prometido. Cuando el Duque leyó la carta felicito efusivamente a Don Quijote por su hazaña.&lt;br /&gt;  Sancho le dijo a la Duquesa que durante su viaje en Clavileño se había quitado el pañuelo y había visto como el mudo y las personas eran muy pequeñas desde esas alturas, la Duquesa al decirle que eso era imposible Sancho le respondió que mediante el encantamiento nada era imposible. Sancho prosiguió contando que había estado tan cerca del sol que había podido comprobar que realmente era muy grande, también dijo que se habían detenido en la constelación de las siete cabrillas ya que como Sancho había sido cabrero se entretuvo un poco con ellas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 42&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando los Duques se dieron cuenta de que las bromas funcionaban y Don Quijote y Sancho no se daban cuenta de nada decidieron proseguir con ellas para reírse más. Mas tarde el Duque le dijo a Sancho que se preparara por que al día siguiente irían a la ínsula en la que Sancho gobernaría. Al oír esto Don Quijote se apartó con Sancho un momento para aconsejarle acerca de cómo tenia que comportarse como gobernador de una ínsula.&lt;br /&gt;  Primero la aconsejó acerca del alma. Don Quijote le dice que se haga amigo de Dios, que no se avergüence de su linaje ya que si no se avergüenza él nadie se avergonzara nunca de él. También le dijo que en caso de que fuesen sus parientes a visitarlos que no los desprecie y en caso de que enviudase que supiera elegir bien a la mujer ya que en ocasiones son estas las que ayudar a gobernar. También le dijo que juzgase igual a un rico que a un pobre pero que atendiese mas a las lagrimas de un pobre ya que son los que no tienen nada en este mundo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 43&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En este capitulo Don Quijote le comienza a dar consejos a Sancho acerca del cuerpo.&lt;br /&gt;  Don Quijote le dice a Sancho que se debe de mantener limpio y aseado, que no debe4 de comer nada que le haga oler mal, que no debe comer demasiado ni muy deprisa por que sin no puede dar una mala impresión y también le dice que no diga tantos refranes como solía decir siempre ya que le harían quedar muy mal.&lt;br /&gt;  Don Quijote al final le dice que debe de gobernar bien ya que las responsabilidades que acarrearan su mal gobierno caerían también sobre él y no quiere sentirse culpable de ningún mal mandato. Sancho al oír esto le dice a Don Quijote que si él lo desea dejara el cargo de gobernador ya que no quiere que su amo sufra consecuencia alguna de lo que él pueda hacer mal. Don Quijote al oír que Sancho está dispuesto a dejar de ser gobernador de una ínsula para que él no que de mal en ningún momento le dice Sancho que merecería mil ínsulas ya que sus razonamientos son sabios y correctos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 44&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al partir Sancho hacia su ínsula se despidió de todos y se montó en el Rucio y comenzó su camino. Con él estaba el mayordomo, que había fingido ser la Trifaldi, al verlo Sancho se lo comentó a Don Quijote el cual al comprobar que lo que Sancho decía era cierto se quedó frustrado y acabo diciendo que eso no podía ser así ya que seria una gran contradicción.&lt;br /&gt;  A la marcha de Sancho se quedó Don Quijote solo y al notarlo la Duquesa le ofreció un par de doncellas para que le sirvieran. Don Quijote las rechazó diciendo que él era un caballero andante y no necesitaba doncellas de ningún tipo. Cuando Don Quijote estaba apunto de marcharse a la  cama abrió la ventana y vio como una doncella, Altisidora, cantaba un romance burlesco en el cual declaraba su amor a Don Quijote.&lt;br /&gt;  Don Quijote al oír esto le dijo a Altisidora que él ya tenia una dama y que por nada le seria infiel. Y mediante varias comparaciones reafirmó su amor hacia Dulcinea del Toboso, su dama.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 45&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando Sancho llegó a su ínsula, Barataria, le recibieron con mucho afecto y cariño. Al verle le llevaron a la iglesia y allí le dieron las llaves de la ciudad y le admitieron como gobernador perpetuo.&lt;br /&gt;  Al momento le llevaron al juzgado donde comenzó a ejercer como gobernador en unos juicios que le presentaron los habitantes de la ínsula.&lt;br /&gt;  En el primer juicio le sucedió lo siguiente: era un señor que le fue a pedir a un sastre que le hiciera una caperuza con un tipo de tela que él le llevaba, pero como era tan desconfiado y temía que el sastre se quedara con un trozo de tela le dijo que le hiciera las máximas posibles, al final el sastre le dijo que le podía hacer cinco caperuzas. El problema estaba en que el sastre había hecho unas caperuzas diminutas haciendo caso a que el hombre quería cinco. Entonces el sastre le exigía al hombre el dinero que se había ganado haciendo esas caperuzas, mientras que el hombre le exigía al sastre el trozo de tela que le había dado. Sancho al ver esto decidió que ninguno de los dos tuviera lo que pedía ya que ambos habían sido muy desconfiados con el otro.&lt;br /&gt;  La segunda historia contaba lo siguiente: un hombre había recibido prestados diez ducados y no se los quería devolver a su dueño original porque decía que ya se los había devuelto. El primer hombre le dio al segundo una caña que tenia en la mano y juro ante todos que ya se los había devuelto y entonces se fue recuperando su caña antes. Sancho al darse cuenta de esto le mando que le diese la caña al hombre que le había dejado los diez escudos y le dijo que con la caña ya estaba pagado. La sorpresa vino cuando el hombre rompió la caña y vio que dentro de ella estaban los diez escudos.&lt;br /&gt;  En el tercer caso se contaba lo siguiente: una mujer llegó ante Sancho diciendo que un hombre la había forzado en mitad de un camino y no la quería indemnizar. El hombre decía que la mujer se le había ofrecido y que ya le había pagado lo justo por esos trabajos. Sancho le dijo al hombre que le diese una bolsa que tenia llena de dinero, y cuando se fue la mujer le mando salir detrás de ella para recuperar la bolsa. Al cabo de un rato regresaron el hombre y la mujer solo que ambos unidos a la bolsa ya que la mujer no  la quería soltar por nada del mundo. Sancho al ver esto le dijo a la mujer que se hubiera puesto tanto empeño en defenderse como lo esta poniendo ahora en agarrar la bolsa nadie la habría forzado en el campo. Les mando ir y le devolvió la bolsa de dinero al hombre.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 46&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Un día al salir Don Quijote se encontró a Altisidora y a una amiga, al ver a Don Quijote Altisidora fingió que se desmayaba para que Don Quijote se fijase en ella. Don Quijote al verla le dijo a su amiga que esa noche se quedaría él mismo haciendo la compañía para que se desengañara. Por la noche comenzó a cantarle un romance a Altisidora en el cual le decía que el solo estaba enamorado de una mujer y que sus sentimientos no se cambiarían por nada ni por nadie. En el jardín estaban las Duques y otras gentes del castillo.&lt;br /&gt;  Desde un corredor cercano a la reja de Don Quijote descolgaron un saco lleno de gatos los cuales al meterse en la habitación de Don Quijote comenzaron a montar un escándalo tan grande que parecía que en la habitación se estaba librando la mayor batalla jamas vista. Don Quijote sé penso que la habitación estaba llena de encantadores y, puesto que estaba a oscuras, comenzó a dar espadazos contra los gatos. Entonces uno de los gatos se le subió a la cabeza y le araño y mordió la cara.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 47&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En la ínsula de Sancho era la ora de comer y sus sirvientes le llevaron a un gran palacio donde le iban sirviendo grandes platos de comida. Con el pequeño inconveniente de que cada vez que tenia un plato de comida delante un medico que estaba junto a él mandaba que se lo quitaran con lo cual es fácilmente imaginable el hambre que estaba pasando el pobre Sancho.&lt;br /&gt;  Cuando Sancho estaba apunto de comer algo decente llegó una carta del Duque diciendo que existía una conspiración contra él y seria recomendable que no comiera nada de lo que le ofrecían. Entonces Sancho sé tubo que contentar con un racimo de uvas y un poco de pan.&lt;br /&gt;  Mientras Sancho comía la poca comida que le permitían comer apareció un labrador que le comenzó a contar su vida. Sancho después de escucharle le pregunto que era lo que quería. Entonces el labrador le pidió a Sancho que le diese 300 o 600 ducados para poder celebrar la boda de su hijo y una carta para que su futuro consuegro accediese a la boda con su hijo.&lt;br /&gt;  Sancho se enfado tanto al oír esto que el medico que estaba allí le prometio darle de comer para evitar enfados similares.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 48&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En una de las noches en que Don Quijote dormía apaciblemente escucho como alguien entraba silenciosamente en su habitación. Pensando que era Altisidora que quería perturbar su honestidad se puso de pie encima de la cama. Al entrar la dueña Rodríguez vio a Don Quijote de esa manera y ambos se asustaron enormemente.&lt;br /&gt;  Después de ese susto la dueña comenzó a decirle a Don Quijote que le necesitaba por temas caballerescos.&lt;br /&gt;  La señora comenzó a contarle a Don Quijote su historia, en la cual decía que ella tenia una hija que había sido seducida por el hijo de un siervo del Duque, el cual le había pedido matrimonio a la pobre niña. También le dijo a Don Quijote que ya le había pedido con anterioridad al Duque que la ayudara pero este no le hacia caso a la dueña por que este labrador solía prestarse dinero y arreglarle algunos chanchullos.&lt;br /&gt;  En un momento de su conversación la dueña comenzó a meterse con Altisidora y con la Duquesa. Después de haber dicho esto la dueña se apagaron las luces de extraña manera y Don Quijote y la dueña comenzaron a recibir pellizcos a azotainas. Después de esta peculiar batalla ambos acosadores se marcharon de la habitación, la dueña salió de la habitación de Don Quijote llorando y Don Quijote se quedó sin saber que extraños encantadores le habían hecho eso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 49&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  De vuelta en la ínsula de Sancho este se empeño en hacer una ronda de noche para ver la clase de gente que se paseaba por su ínsula de noche y limpiarla a ser posible de mala gente.&lt;br /&gt;  En esta ronda vio, primero, a un muchacho que le dijo que nadie conseguiría hacer que él durmiera una sola noche en la cárcel, al preguntarle Sancho si era por que dudaba de su autoridad él muchacho le dijo que no era cuestión de autoridad sino que él se pasaría toda la noche sin dormir.&lt;br /&gt;  Después de esto vio Sancho a una muchacha vestida de niño a la cual le pregunto porque iba vestida de esa manera. La muchacha le contó a Sancho que se había disfrazado de niño por que su padre no la dejaba salir desde que había muerto su madre. Entonces entre su hermano y ella habían decidido cambiarse las ropas para  que así pudiera salir sin que su padre se diera cuenta. Después de haber oído esto Sancho decidió llevar a la muchacha a casa. &lt;br /&gt;  Después de esta noche Sancho seguía demostrando a todos los habitantes de la ínsula su gran sensatez y juicio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 50&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Volviendo a la casa de los Duques se nos cuenta que los “encantadores” que habían dado una paliza a Don Quijote y a la dueña Rodríguez eran en realidad la Duquesa y Altisidora que habían estado escuchando todo lo que la dueña decía de ellas y en señal de venganza decidieron apalear a Don Quijote y a la dueña.&lt;br /&gt;  Prosiguiendo con las bromas de los Duques estos decidieron mandarle a Teresa Panza una carta en donde le contaban las hazañas de Sancho y le mandaban unos cuantos regalos. Cuando Teresa Panza leyó la carta se maravillo de todo lo que su marido estaba consiguiendo y salió rápidamente a contárselo a todo el mundo. Cuando el Cura y Sansón se enteraron de que Sancho estaba de gobernador de una ínsula se quedaron asombrados y maravillados de lo que le estaba sucediendo a Sancho.&lt;br /&gt;  Teresa Panza decidió mandarle mediante el paje una carta para Sancho y otra para la Duquesa agradeciéndole todo lo que estaba haciendo por Sancho.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 51&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Volviendo a la ínsula de Sancho este regresó a sus obligaciones como juez.&lt;br /&gt;  Se le presentó un caso en el cual se contaba lo siguiente. Esto era un terreno dividido por un río; el río era atravesado por un puente, al final del puente había una orca y una casa en la cual se juzgaba a todo aquel que pasara de forma que aquel que mintiera al preguntarle a donde iba seria ahorcado. Por lo general todos decían la verdad pero un día se les apareció un hombre que dijo que únicamente venia a morir en la orca. Pero los jueces con supieron que hacer ya que si le ahorcaban el hombre habría dicho la verdad y no habría merecido morir, pero si le dejaban ir el hombre había dicho mentira y merecería ser colgado en la orca.&lt;br /&gt;  Sancho después de pensar detenidamente recordó algo que le había dicho Don Quijote, lo cual decía que cuando la ley estuviese en duda debería decantarse del lado de la pobreza y humildad. Con lo cual Sancho les dijo que dejaran ir al hombre.&lt;br /&gt;  A los pocos días Sancho recibió una carta de Don Quijote en la cual Don Quijote le daba nuevos consejos para gobernar la ínsula. Sancho al poco tiempo le contesto comentándole el problema que tenia con el doctor y la comida.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 52&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En la casa de los Duques Don Quijote le comunicó al Duque que iba a ir a buscar al labrador que había burlado a la hija de la dueña y que le iba a matar a menos que cumpliese su palabra. El Duque le dijo a Don Quijote que él le daría el recado al labrador y le ordenaría ir al castillo para que se celebrara allí el desafío.&lt;br /&gt;  A los pocos días llegaron de vuelta las cartas de Teresa Panza a la Duquesa y a su marido. En la de la duquesa le contaba la alegría que en ella había causado que Sancho fuese gobernador, también le decía las ganas que tenia de visitar la ínsula de Sancho y le pedía que la siguiera escribiendo contándole como transcurría el gobierno de Sancho.&lt;br /&gt;  En la carta a Sancho, que abrió Don Quijote, contaba lo mismo y alguna intimidad mas, también contaba lo bien que estaba pasando el tiempo Sanchica.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 53&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En la ínsula de Sancho era de noche cuando le despertaron diciéndole que se armara porque estaban invadiendo la ínsula. Sancho alarmado se dejó armar con dos grandes escudos, uno por delante y otro por detrás, de entre los cuales sacaba la cabeza, las piernas y los brazos. También le dieron una lana para que se defendiese y saliera a la batalla.&lt;br /&gt;  Una vez en la batalla Sancho cayó al suelo al poco de salir y quedó tendido en el suelo sin poder moverse. Los que estaban fingiendo la batalla apagaron las antorchas para que Sancho no les reconocieran y comenzaron a pasar por encima de Sancho una y otra vez.&lt;br /&gt;  Después de esto los burladores levantaron a Sancho y comenzaron a felicitar por su gran batalla. Sancho al oír esto se desmayo del cansancio y del susto y se quedó dormido.&lt;br /&gt;  Al día siguiente Sancho preparó al rucio y decidió marcharse, todos los que allí estaban decidieron convencerle para que se quedara pero Sancho dijo que él no había nacido para ser gobernador y  que se iba del gobierno tan pobre como había llegado a él.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 54&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Los Duques eran conscientes que el labrador se había marchado de sus tierras para no tener que ser pariente de la dueña Rodríguez. Entonces para que se pudiera celebrar el desafío mandaron a un criado que suplantara al labrador y le dieron instrucciones concretas.&lt;br /&gt;  Mientras tanto Don Quijote se encontraba excesivamente contento ya que por fin podría demostrar a los Duques hasta donde llegaba su valor.&lt;br /&gt;  Entre tanto Sancho volvía a la casa de los Duques para incorporarse con Don Quijote a sus aventuras. En su camino encontró a unos peregrinos entre los cuales estaba un amigo suyo que vivía con anterioridad en el pueblo de donde era Sancho. El amigo de Sancho y él estuvieron un rato hablando de la expulsión que había hecho que el amigo de Sancho, el cual era morisco, se tuviera que ir de España. Este amigo de Sancho le contó que estaba de vuelta en España porque había regresado a buscar un tesoro que había dejado escondido. Le dijo a Sancho que si le quería ayudar pero este se negó y después de esto se separaron y cada uno prosiguió su camino.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 55&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Mientras Sancho volvía a casa de los Duques se le hizo de noche e intentando buscar un lugar para descansar se cayó en un hoyo muy profundo del que no podía salir sin ayuda. Se pasó la noche lamentándose y a la mañana siguiente vio que en una pared del agujero había un camino por el cual se metió. Al fondo del camino pudo ver que había claridad y que había una salida, pero era también muy alta.&lt;br /&gt;  Cuando Sancho se puso a dar voces para ver si alguien le oía. Al poco tiempo se dio cuenta de que arriba del agujero se encontraba Don Quijote al que, para convencerle, le tubo que contar todo lo que le había sucedido en la ínsula y él por que de que estuviera ahora en el fondo de un agujero.&lt;br /&gt;  Al cabo de un rato volvió Don Quijote con muchas personas con cuerda para sacar a Sancho y al asno del agujero.&lt;br /&gt;  Después de salir dl agujero Sancho le contó todo lo sucedido a los Duques y estos prometieron darle en un futuro el gobierno de una ínsula menos conflictiva y más tranquila.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 56&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al cabo de unos cuantos días comenzó el combate entre Don Quijote y Tosilos, el que suplantaba al labrador. Tosilos debía derrotar a Don Quijote sin hacerle daño pero este al ver a la hija de la dueña se quedó enamorado de ella y decidió darse por vencido. Cuando este se quitó la mascara todos se dieron cuenta que no era el labrador pero la hija de la dueña dijo que se quería casar con él pues prefería a un lacayo que la amase y no a un labrador que la burlase. Don Quijote aclaró la situación diciendo que en realidad era el labrador que había sido encantado.&lt;br /&gt;  El Duque viendo que su plan no funcionaba decidió encerrar en un calabozo a Tosilos para ver si se desencantaba y si no todos viesen que era un impostor.&lt;br /&gt;  Después de tantas pequeñas aventuras en casa de los Duques Don Quijote y Sancho decidieron marcharse una mañana, después de haber obtenido el permiso de los Duques, como todo buen caballero.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 57&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Finalmente como despedida a Don Quijote Altisidora le dedicó a Don Quijote un romance en el cual, burlándose de él, le decía lo enamorada que estaba de él y como se iba sin haberle dado a ella ni una sola pizca de cariño, amor o afecto.&lt;br /&gt;  Finalmente Don Quijote y Sancho se despidieron de los Duques y de todos los allí presentes y se fueron en busca de mas aventuras a Zaragoza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 58&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  De camino a Zaragoza Don Quijote y Sancho volvieron a sus antiguas conversaciones y se contaron mutuamente lo que habían hecho los días que estuvieron separados.&lt;br /&gt;  Al poco tiempo Don Quijote y Sancho encontraron su primera aventura, después del parón.&lt;br /&gt;  Encontraron a unos labradores que estaban descansando en el campo. Junto a ellos había algo tapado con sabanas. Don Quijote al verlo se interesó por lo que era y los labradores gustosamente le contaron a Don Quijote que eran imágenes de santos que llevaban a una iglesia que estaban haciendo. Don Quijote al enterarse de que todas esas imágenes eran de santos caballeros comenzó a contar la historia de cada uno de ellos.&lt;br /&gt;  Después de esto Sancho y Don Quijote prosiguieron con su camino, Don Quijote había considerado esta pequeña aventura como una buena señal, mientras que Sancho la había considerado como la aventura más simple que hasta el momento habían tenido.&lt;br /&gt;  Después de estos pequeños comentarios Don Quijote y Sancho comenzaron a hablar del amor y de Altisidora, Sancho dijo que no entendía como Altisidora se podía haber enamorado de Don Quijote ya que él o veía en Don Quijote suficientes argumentos como para enamorar a una dama. Don Quijote al oír esto dijo que en ocasiones el único motivo para enamorar es no espantar y que él no espantaba a nadie, y que además tenia muy buenas virtudes morales.&lt;br /&gt;  Siguiendo el camino hacia Zaragoza Don Quijote y Sancho se encontraron con una vacada la cual les arrollo y les tiro de sus monturas. Don Quijote y Sancho habían sido avisados con anterioridad por las personas que conducían la vacada pero estos no habían hecho caso de sus advertencias.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 59&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Prosiguiendo el camino Don Quijote y Sancho se pararon a comer un poco pero Don Quijote comenzó a decir que tenia pensado dejarse morir de hambre ya que estaba totalmente sumido en sus pensamientos. También le pidió a Sancho que se diese algunos azotes para poder así desencantar a Dulcinea, pero Sancho dijo que no se los pensaba dar ya que azotarse uno mismo era algo excesivamente doloroso.&lt;br /&gt;  Al llegar a una venta próxima descubrieron que unos caballeros estaban hablando de una segunda parte del Quijote que se había publicado.&lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote leyó algo del libro se quedó asombrado de lo malo que era y de todas las mentiras que en él se decían. Además decidieron no ir a Zaragoza ya que según habían dicho esos caballeros el libro había estado en las justas de la ciudad. Don Quijote también dejó recado a los caballeros de que dijeran y publicaran la falsedad de ese libro, y dicho esto se marcharon. Al oír todo lo que Don Quijote había dicho estos caballeros se quedaron totalmente admirados y se dieron cuenta de que en verdad eran Don Quijote y Sancho.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 60&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al cabo de unos cuantos días cuando Don Quijote y Sancho descansaban en un bosque, Don Quijote cogió las correas de Rocinante y con intención de azotar a Sancho, para contribuir así con el desencantamiento de Dulcinea, se abalanzó sobre él. Sancho al ver la reacción de Don Quijote le inmovilizó hasta que este juro que Sancho se podría azotar cuando y como quisiera.&lt;br /&gt;  Sancho se alejo, por precaución, de Don Quijote y encontró a unos bandoleros ahorcados de unos arboles. Esto demostró que estaban cerca de Barcelona ya que allí castigaban con esa pena a los bandoleros capturados.&lt;br /&gt;  Por la mañana Don Quijote y Sancho fueron rodeados de improvistos por unos bandoleros, cuyo jefe sé hacia llamar Roque Guinart. Hechas las presentaciones el bandolero se alegro de conocer a Don Quijote ya que había oído hablar mucho de él y tenia ganas de conocerle.&lt;br /&gt;  Al cabo de un rato se les acerco una muchacha que era hija de un amigo de Roque la cual le pidió que la pasase a Francia y que en su ausencia defendiese a su padre. Tras ser preguntada por el motivo de esta huida la muchacha contó la siguiente historia de celos.  Vicente, hijo del principal enemigo de su padre y de Roque, le había dado palabra de matrimonio a ella, pero esta tras oír que él ya se había casado le mató. Después de su muerte se entero de que en realidad no estaba casado con lo que su muerte había sido muy tonta y consecuencia de los celos de ella.&lt;br /&gt;  Después de esto los bandoleros trajeron ante Roque a varias personas a las cuales solo robo una parte de su dinero, pues no necesitaba más. Uno de sus hombres tras ver esto dijo que Roque debería ser más samaritano que bandolero. Roque al oír esto mato a su hombre y dejó libre a Don Quijote y a Sancho para que prosiguieran su camino a Barcelona.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 61&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al cabo de unos días llegaron Don Quijote y Sancho a un lugar desde el cual pudieron ver por primera vez el mar, el cual describieron como lo mejor que habían visto en su vida.&lt;br /&gt;  Al cabo de un rato se les acercaron unos caballeros que invitaron a Don Quijote a su casa. Este hombre se llamaba Antonio Moreno y se describió como amigo de Roque Guinart e invitaba a Don Quijote a pasar unos días en su casa de la ciudad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 62&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En casa de Don Antonio Don Quijote y Sancho pasaron unos días. El primer día después de comer Don Antonio les enseño un busto que según él respondía a todo lo que se le preguntase pero que aquel día no podía hablar ya que los viernes no solía hablar.&lt;br /&gt;  Después de esto Don Quijote, Sancho y Don Antonio salieron a dar una vuelta y sin que Don Quijote se diese cuenta le pusieron en su espalda un cartel que ponía: “este es Don Quijote de la Mancha”. Don Quijote al ver que todo el mundo le conocía se puso muy contento ya que se demostraba así que era un hombre famoso por sus aventuras.&lt;br /&gt;  Por la noche en una fiesta a la que asistieron dos muchachas sacaron a bailar a Don Quijote y este tras un rato bailando acabó diciendo que le dejaran en paz esas muchachas que para él la única mujer era Dulcinea del Toboso. Sancho al ver a Don Quijote le acostó para que descansara después de tan agitado baile.&lt;br /&gt;  Al día siguiente día Don Quijote y sus amigos fueron a la sala del busto a hacerle preguntas. Lo que ellos no sabían era que el busto hablaba porque conectado a él había un tubo por el que llegaba la voz del sobrino de Antonio que sabiendo quien había junto al busto respondía por conjeturas.&lt;br /&gt;  Las preguntas que le hacían eran fáciles de responder ya que cuando Sancho le preguntó si volvería a gobernar el busto dijo que gobernaría en su casa y que dejaría de ser escudero cuando abandonase a su amo. A los pocos días Don Antonio tubo que dejar la broma ya que sino la inquisición le castigaría.&lt;br /&gt;  A los pocos días Don Quijote visitó una imprenta y vio como en ella estaban corrigiendo el libro de Avellaneda al que volvió a criticar diciendo que era totalmente falso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 63&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al día siguiente Don Quijote y Sancho fueron a visitar las galeras donde pudieron ver como eran tratados los galeotes que allí se encontraban. Don Quijote y Sancho pudieron asistir a una persecución en donde fue capturado un bergantín de corsarios de Argel. Cuando ya habían apresado este barco decidieron colgar al capitán pero al ver que era una mujer decidieron darle la oportunidad de que se explicara.&lt;br /&gt;  Doña Ana era la hija del morisco Ricote, que iba en busca del tesoro de su padre. Ana se había visto obligada a dar noticia de su tesoro al rey de Berberia el cual tenia apresado a su prometido Don Gaspar Gregorio, el cual para ocultarse se había disfrazado de mujer. Doña Ana se había visto obligada a ir en esa nave con los moriscos que había matado a los dos españoles, por lo que ella no tenia ninguna culpa. El virrey que estaba allí presente decidió perdonar la vida a Doña Ana y mando ir a buscar a su prometido a Berberia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 64&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Un día mientras Don Quijote paseaba, armado, por la playa se encontró a un hombre que sé hacia llamar el Caballero de la Blanca Luna. Este le dijo que había ido a buscar a Don Quijote para hacerle confesar que su dama era más bella que Don Quijote. Don Quijote al no admitir esto decidió batirse en duelo con Don Quijote. El trato era que si Don Quijote perdía debería de admitir que su dama no era la más hermosa y debería de permanecer un año de vida sosegada en su pueblo sin utilizar las armas. Si Don Quijote vencía seria él quien decidiera acerca de la vida del otro caballero y se quedaría con sus armas, fama y caballo.&lt;br /&gt;  Una vez en la batalla Don Quijote salió derrotado y humillado frente al Caballero de la Blanca Luna. Don Quijote se vio obligado a cumplir su palabra y dijo que se retiraría un año de la caballería pero reafirmo que su dama era la más bella del mundo. Después de la batalla el Caballero de la Blanca Luna se marchó y a Don Quijote le llevaron a la ciudad en una silla de mano.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 65&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Antonio que había perseguido al Caballero de la Blanca Luna hasta un mesón descubrió que en realidad era el Bachiller Sansón Carrasco que quería que Don Quijote volviese a casa a curarse de su locura. Don Antonio al oír esto le dijo que era tonto ya que quería curar de la locura al loco más gracioso que hay en el mundo, pero que no le diría nada de eso a Don Quijote para que así cumpliera su palabra.&lt;br /&gt;  A los pocos días del vencimiento Don Quijote y Sancho volvían a su pueblo ya que debía de cumplir su palabra. Don Quijote iba a caballo y Sancho andando ya que el asno llevaba las armas de Don Quijote.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 66&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al pasar por el lugar donde Don Quijote fue vencido recuerda el momento de su vencimiento y se entristece. Sancho al oír a Don Quijote le intenta consolar diciéndole que él estaba contento a pesar de que ya no era gobernador de ningún sitio.&lt;br /&gt;  De camino Sancho se quejo durante unos cuantos días de tener que ir caminando porque las armas las tenia que llevar su asno, Sancho sugirió que deberían de colgar las armas en un árbol para poder así aligerar peso. Don Quijote le regaña efusivamente ya que según él las armas no le habían hecho ningún mal servicio.&lt;br /&gt;  Al cabo de unos días encontraron a dos vecinos que se habían retado en una carrera solo que uno era excesivamente más gordo que el otro. El gordo le exigía al delgado que se pusiera un sobre peso en el cuerpo para que así la carrera estuviese igualada. Sancho al oír esto dijo que entonces porque no se quitaba el gordo un equivalente en kilos para que la carrera estuviese igualada.&lt;br /&gt;  De camino a casa Don Quijote y Sancho se encontraron a Tosilos el cual les contó todo lo que había sucedido en la casa de los Duques en ausencia de Don Quijote y les ofreció comida. Solo Sancho se detuvo un rato a comer algo pero pronto se incorporo con su amo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 67&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Hablando de amores Sancho explica que no entiende en absoluto que es lo que tiene el que ver con el desencantamiento de Dulcinea pero que se dará los azotes cuando le apetezca.&lt;br /&gt;  Al pasar por un prado y ver a unos pastores a Don Quijote se le ocurre la idea de convertirse en pastores durante el año que tendrá que estar parado. Al decir esto Sancho y el propio Don Quijote comienzan a fantasear acerca de cómo iban a vivir siendo pastores y se comienzan a inventar nombres para todos sus amigos. Hablando de ser pastores Sancho y Don Quijote comienzan a ponerle a todos sus amigos y parientes unos nombres pastorescos muy extraños y burlescos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 68&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En mitad del sueño de Don Quijote y Sancho, Don Quijote se despierta y le dice a Sancho que seria conveniente que se diera unos azotes a cuenta del desencantamiento de Dulcinea. Sancho se niega una vez mas y le dice a su amo que duerma y le deje dormir.&lt;br /&gt;  Poco después de esto escucharon un gran estruendo Don Quijote y Sancho y al poco rato le pasaron por encima de ambos personajes un centenar de puercos. Sancho quiso matar a un par de ellos como venganza, pero Don Quijote dijo que se lo tenia bien merecido por haber fracasado como caballero.&lt;br /&gt;  Al día siguiente se les aparecieron unos caballeros armados que les obligaron a acompañarles hasta la casa de los Duques.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CAPITULO 69&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando llegaron a la casa de los Duques vieron a Altisidora tumbada en un túmulo. Al parecer Altisidora había sido encantada y para desencantarla Sancho debería de darse veinticuatro mamonas, doce pellizcos y seis alfilerazos.&lt;br /&gt;  En ese momento entraron unas señoras que comenzaron a pellizcar y a pegar a Sancho, pero los alfilerazos no se los dejó dar. En ese momento comentan Don Quijote y Sancho la virtud que este tiene para desencantar doncellas ya que siempre le toca a él pasar por esas cosas. Don Quijote aprovecha para pedirle a Sancho que se de un par de latigazos para desencantar a Dulcinea, solo que Sancho se niega a hacerlo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; CAPITULO 70&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Don Quijote y Sancho se acostaron pero tardaron en dormirse porque estuvieron largo tiempo hablando sobre los encantadores.&lt;br /&gt;  Se nos cuenta que los Duques sabían que Don Quijote iba a pasar por allí porque se lo había dicho el Bachiller Sansón Carrasco a su vuelta de Barcelona, y habían decidido gastarle a Don Quijote la ultima broma.&lt;br /&gt;  Entró por la noche Altisidora en la habitación de Don Quijote y tras decirle este que su amor esa solo para Dulcinea, Altisidora comenzó a decir que todo lo que había sucedido esa noche había sido fingido y que ella nunca había estado enamorada de él. &lt;br /&gt;  Cuando se incorporaron a la discusión los Duques, Altisidora siguió insultado a Don Quijote llamándole feo y otro tipo de insultos relacionados con su triste figura. Don Quijote al poco tiempo decidió marcharse esa misma tarde.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;CAPITULO 61&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando Don Quijote y Sancho se pararon en un bosque cercano Don Quijote le sugirió a Sancho que le iba a para un cuarto de real por cada azote y Sancho accedió.  Al cabo de un rato azotándose Sancho le dijo a Don Quijote que subiera el precio a medio real y Don Quijote accedió. Al cabo de unos azotes Sancho comenzó a azotar a los arboles y de vez en cuando se quejaba para que Don Quijote no sospechara nada.  Al poco tiempo Don Quijote le pidió a Sancho que parara que no quería que este muriera.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;CAPITULO 72&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Al cabo de unos días entraron en un mesón en donde encontraron a un personaje del Quijote de Avellaneda, Don Álvaro de Tarfe el cual acabó reconociendo que aquellos que tenia delante eran los verdaderos Don Quijote y Sancho y no los que describía el autor de su libro, Avellaneda. Don Quijote le pidió a Don Álvaro que hiciese una declaración en la cual decía y afirmaba que el Quijote de Avellaneda era totalmente falso y que todo lo que en él se decía era mentira.&lt;br /&gt;  A la noche siguiente Don Quijote y Sancho divisaron la aldea donde vivían y desde lo alto de la colina Sancho se arrodillo y dijo que allí llegaban los habitualmente habitantes de la aldea Don Quijote y Sancho los cuales no muy bien parados pero allí se encontraban sanos y salvos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; CAPITULO 73&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  De camino al pueblo Don Quijote y Sancho encontraron al Cura y a Sansón Carrasco los cuales se alegraron mucho de que Don Quijote y Sancho se encontraron de vuelta en el pueblo. Una vez en el pueblo Don Quijote se fue a su casa con el Ama y su sobrina y Sancho se fue a su casa con mucho dinero para dar a su mujer.&lt;br /&gt;  Don Quijote les contó a sus amigos que tenia intención de hacerse pastor durante ese año y les pidió a sus amigos que le acompañaran en su pastoreo. Los amigos de Don Quijote asintieron para que Don Quijote no se marchara de casa otra vez y volviera a las andadas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; CAPITULO 74&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Cuando llegó el medico a la casa de Don Quijote y le vio dijo que seria mejor que se fuese confesando ya que no le quedaba demasiado tiempo de vida. Don Quijote al oír eso hizo llamar a sus amigos y les comenzó a decir que era consciente de todos los peligros en los que se había metido pero que ya había vuelto en sí y que ya era otra vez Alonso Quijano el Bueno. Sus amigos le intentaban animar diciéndole que pronto iban ser todos pastores y que Dulcinea ya estaba desencantada, pero Alonso Quijano les decía que no se burlaran de él que ya era cuerdo. Tras hacer testamento y dejar una clara muestra de que ya había vuelto a la cordura comenzó a criticar la actitud de Avellaneda que había escrito un libro falso acerca de estupideces como las que él había vivido.&lt;br /&gt;  Antes de morir le dijo a su sobrina que, por favor, no se casara con un hombre que conociera las  novelas de Caballerías ya que estas le acabarían llevando a la locura. Y tras decir esto Alonso Quijano falleció.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9740410-110809855716164736?l=resumenes.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/110809855716164736/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9740410&amp;postID=110809855716164736' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110809855716164736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110809855716164736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/2005/02/don-quijote-de-la-mancha-miguel-de.html' title='Don Quijote de La Mancha-Miguel de Cervantes Saavedra'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16391048104495220558'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410.post-110798963390091424</id><published>2005-02-09T14:53:00.000-08:00</published><updated>2005-02-09T14:53:53.900-08:00</updated><title type='text'>LA CELESTINA-Fernando de Rojas</title><content type='html'>Síntesis: La obra se desarrolla a lo largo de veintiún actos en donde Calixto persiguiendo un halcón entra a la huerta de Melibea por quien queda deslumbrado y le declara su admiración y amor, Melibea lo rechaza. Calixto ya en casa confiesa a sus mozos su amor por Melibea y Sempronio uno de ellos, le aconseja recurrir a los oficios de Celestina, una vieja conocida por su experiencia en el arte del amor. Calixto acepta.Celestina acuerda con Calixto ayudarlo a conseguir el amor de Melibea a cambio de lo que ella le vaya pidiendo. Celestina va a la casa de la familia de Melibea vendiendo hilo para bordar y al encontrarse sola con la muchacha, le expone el motivo de su visita. Celestina regresa con buenas noticias para Calixto, ya que Melibea le manda su cordón como prueba de que está enterada y pide verlo en su casa a la media noche. Parmeno otro empleado de Calixto quien conoce a Celestina desde hace muchos años, por la relación de ella con su madre, queda emparejado con Areusa una de las pupilas de Celestina y Parmeno es ya amigo personal de Elicia, pupila y compañera de casa de Celestina. Ambos criados de Calixto van una noche a buscar a Celestina para exigirle la mitad que les corresponde de las ganancias del negocio entre los enamorados, que en este caso es una cadenita de oro que Calixto entregó a Celestina como parte del pago, ésta niega a Sempronio y Parmeno tener la cadena y ellos la matan, huyen por una barda pero son atrapados por la justicia y ahorcados en la plaza. Calixto visita a Melibea durante un mes en su casa, y una noche Calixto al escuchar ruidos que vienen de la calle donde sus criados lo aguardaban con una escalera, intenta bajar desde la recámara de su amada y al hacerlo precipitadamente se tropieza y muere. Melibea afligida por los acontecimientos, confiesa toda la verdad a su padre y se avienta desde lo alto de una torre. La obra termina con una reflexión desgarradora por parte de Pleberio, padre de Melibea.&lt;br /&gt;Personajes:&lt;br /&gt;Celestina: Es el personaje mejor descrito en la obra, mismo que da nombre al libro. Mujer de aproximadamente 60 o 70 años y aparece como astuta, dicharachera, interesada y avara, característica que la lleva hasta la muerte. Al mismo tiempo es querida por sus pupilas, teniéndola Elicia como madre.&lt;br /&gt;Calixto: En griego significa "el más hermoso". Hombre joven de al parecer 23 años, carácter débil, ya que son sus mismos criados los que en ocasiones le dicen que hacer. Su amor por Melibea se convierte en una obsesión para él.&lt;br /&gt;Melibea: En griego significa "La de la dulce voz". Símbolo de pureza y fidelidad, quien decide quitarse la vida para seguir a su amado al morir él y por evitar a sus padres una deshonra. Es la víctima principal de la magia y hechicería de Celestina.&lt;br /&gt;Personajes secundarios:&lt;br /&gt;Sempronio: Criado de Calixto y supuesto amigo de Celestina a quien mata por dinero. Se burla de la pasión de su amo por Melibea, ya que su visión de las mujeres es otra.&lt;br /&gt;Parmeno: Criado de Calixto. Joven que el inicio de la historia se muestra fiel a Calixto y lo previene de Celestina a quien conoce desde niño por haber sido íntima amiga de su madre. Al obtener a Areusa se pone de parte de Sempronio, a quien acompaña y anima a matar a Celestina.&lt;br /&gt;Elicia y Areusa: Pupilas de celestina y amantes de Sempronio y Parmeno respectivamente. Planean vengarse de la joven pareja que ocasionó la muerte de Celestina y sus amigos, situación que queda un poco confusa en la última parte de la historia.&lt;br /&gt;Pleberio: Padre de Melibea. Hombre maduro y respetable, su personaje toma importancia en el último acto cuando al morir su hija hace una lamentable reflexión sobre el amor y el destino.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO I &lt;br /&gt;Sumario:  Entrando CALISTO una huerta empos de un falcon suyo, hallo alli a MELIBEA, de cuyo amor preso, comenzole de hablar; de la cual rigurosamente despedido, fue para su casa muy angustiado. Hablo con un criado suyo llamado SEMPRONIO, el cual, despues de muchas razones, le enderezo a una vieja llamada Celestina, en cuya casa tenia el mismo criado una enamorada llamada ELICIA, la cual, viniendo SEMPRONIO a casa de CELESTINA con el negocio de su amo, tenia a otro consigo llamado CRITO, al qual escondieron. Entretanto que SEMPRONIO estaba negociando con CELESTINA, CALISTO estaba razonando con otro criado suyo, por nombre PARMENO; el qual razonamiento dura hasta que llega SEMPRONIO y CELESTINA a casa de CALISTO. PARMENO fue conocido de CELESTINA, la cual mucho le dice de los hechos y conocimiento de su madre, induciendole a amor y concordia de SEMPRONIO. &lt;br /&gt;Resumen: &lt;br /&gt;En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios.&lt;br /&gt;Con estas palabras saluda Calisto a su deseada Melibea, quien, según el Argumento General de Francisco de Rojas, se presentó a Calisto en un conveniente lugar. Calisto, en esta aparición de Melibea, le revela su amor. Melibea parece rechazar sus insinuaciones. Acto seguido, Calisto, desde su cámara, llama a voces a Sempronio, su criado, y le increpa malhumorado. Sempronio y Calisto arguyen sobre el amor y el dolor que el amor suele traer consigo. Para Calisto, Melibea es su diosa: &lt;br /&gt; por Dios la creo, por Dios la confieso y no creo que ay otro  soberano en el cielo; aunque entre nosotros mora.&lt;br /&gt;Más que cristiano, se confiesa melibeo: &lt;br /&gt; Melibeo soy y a Melibea adoro y en Melibea creo y a Melibea amo.&lt;br /&gt;Por su parte, Sempronio se compromete a cumplir los deseos de su amo: &lt;br /&gt;Con todo, si de estos aguijones me da, traértela he hasta la cama.&lt;br /&gt;Para conseguirlo, decide solicitar la ayuda de Celestina, una vieja alcahueta. Sempronio va a la casa de Celestina donde encuentra a Elicia, una joven prostituta, amiga suya. Sempronio convence a Celestina a tener confianza en él y seguirle a la casa de Calisto donde ellos ambos van a conseguir provecho y ganancias. En el camino,no, Sempronio le explica a Celestina la dolencia de Calisto. Pármeno, otro criado de Calisto, ve a los dos acercarse a la puerta y amonesta a su amo sobre la puta vieja, a la que conoce bien todo bicho viviente: &lt;br /&gt;Si pasa por los perros, aquello suena su ladrido; si está cerca las aves, otra cosa no cantan; si cerca los ganados, balando lo pregonan; si cerca las bestias, rebuznando dicen ¡puta vieja! Las ranas de los charcos otra cosa no suelen mentar.&lt;br /&gt;Calisto aprecia el consejo, pero manda a Pármeno que les abra y ambos entran. Sempronio teme que Pármeno eche por tierra sus planes. A Celestina no parece preocuparle demasiado, pues el criado hará lo que el amo quiera: &lt;br /&gt;Para la mi santiguada do vino el asno vendrá el albarda&lt;br /&gt;Calisto da las gracias a Celestina quien prefiere la paga material por sus servicios. Calisto y Sempronio van arriba para recoger el pago para Celestina. Mientras tanto, Celestina y Pármeno conversan sobre la necesidad de unir fuerzas en el asunto de Melibea. Celestina promete que será provechoso para Pármeno. Este recapacita: &lt;br /&gt;Perplejo estoy. Por una parte, téngote por madre. Por otra a Calisto por amo. Riqueza deseo, pero quien torpemente sube a lo alto, más aína cae que subió. No querría bienes mal ganados.&lt;br /&gt;Tratando de engatusar a Pármeno, Celestina le promete los favores de Areúsa, una de sus chicas. Pármeno se rinde a colaborar con Celestina: &lt;br /&gt;Por eso, manda, que a tu mandado mi consentimiento se humilla.&lt;br /&gt;Calisto y Sempronio regresan con cien monedas de oro como primer pago a Celestina. Celestina las acepta con alegría y sale. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO II. &lt;br /&gt;Sumario: Partida CELESTINA de CALISTO para su casa, queda CALISTO hablando con SEMPRONIO, criado suyo, al cual, como quien en alguna esperenza puesto esta, todo aguijar le parece tardanza. Envia de si a SEMPRONIO a solicitar a CELESTINA para el concebido negocio. Quedan entretanto CALISTO y PARMENO juntos razonando. &lt;br /&gt;Resumen: Calisto está impaciente e irritable. Ordena a Sempronio que acompañe a Celestina y la aliente para que se dé prisa en realizar su compromiso. Sempronio hubiera preferido quedarse acompañando a Calisto en su dolor, pero éste le advierte: &lt;br /&gt;Sempronio, no me parece buen consejo quedar yo acompañado y que vaya sola aquélla que busca el remedio de mi mal. Mejor será que vayas con ella y la aquejes, pues sabes que de su diligencia pende mi salud, de su tardanza mi pena, de su olvido mi desesperanza.&lt;br /&gt;Sale Sempronio. Calisto y Pármeno charlan. El criado le recuerda los acontecimientos del primer encuentro con Melibea, en el huerto de ésta y las consecuencias funestas a las que dio lugar: &lt;br /&gt;Señor, porque perderse el otro día el neblí fue causa de tu entrada en la huerta de Melibea a le buscar, la entrada causa de la ver y hablar, la habla engendró amor, el amor parió tu pena, la pena causará perder tu cuerpo y alma y hazienda. Y lo que más de ello siento es venir a manos de aquella trotaconventos, después de tres veces emplumada.&lt;br /&gt;Finalmente, tras haber luchado en vano por persuadir a su amo, Pármeno se rinde y decide que lo mejor será dejar que Calisto haga lo que quiera. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO III. &lt;br /&gt;Sumario:  SEMPRONIO vase a casa de CELESTINA, a la cual reprende por la tardanza. Ponense a buscar que manera tomen en el negocio de CALISTO con MELIBEA. En fin sobreviene ELICIA. Vase CELESTINA a casa de PLEBERIO. Queda  SEMPRONIO y ELICIA en casa.  &lt;br /&gt;Resumen:  Sempronio se dirige hacia la casa de Celestina con el fin de que no se demore en llevar a cabo los deseos de Calisto. Piensa aquél piensa que desde que Calisto le pagó, ella se lo estaba tomando con demasiada calma. Sempronio le recuerda las prisas de Calisto y su disposición a incrementar las ganancias. Los mutuos intereses los unen en su empresa y Celestina no duda de que Pármeno terminará por ponerse de su lado. Celestina habla a Sempronio de Claudina, la madre de Pármeno y su compañera en la putería. El recuerdo de su madre y la promesa de poder gozar de Areúsa terminarán por convencer a Pármeno a colaborar con ellos.  Celestina no duda de su éxito en doblegar la voluntad de Melibea: &lt;br /&gt;sé que, aunque al presente la ruegue, al fin me ha de rogar; aunque al principio me amenace, al cabo me ha de halagar.&lt;br /&gt;Podrá entrar en casa de Pleberio, el padre de Melibea, bajo el pretexto de vender ciertas mercancías: &lt;br /&gt;Aquí llevo un poco de hilado en esta mi faltriquera, con otros aparejos, que conmigo siempre traigo, para tener causa de entrar, donde mucho no soy conocida, la primera vez: así como gorgueras, garbines, franjas, rodeos, tenazuelas, alcohol, albayalde y solimán, hasta agujas y alfileres.&lt;br /&gt;Para mayor seguridad, profiere unos conjuros mágicos al dios de los infiernos: &lt;br /&gt;Conjúrote, triste Plutón, señor de la profundidad infernal, emperador de la Corte dañada, capitán soberbio de los condenados ángeles&lt;br /&gt;Y tras confeccionar varias pociones sale hacia la casa de Melibea confiada sobre todo en su propio poder personal, superior al del mismísimo Plutón: &lt;br /&gt;Y así confiando en mi mucho poder, me parto para allá con mi hilado, donde creo te llevo ya envuelto.&lt;br /&gt; AUTO IV &lt;br /&gt;Sumario:  CELESTINA, andando por el camino, habla consigo misma hasta llegar a la puerta de PLEBERIO, donde hallo a LUCRECIA, criada de PLEBERIO. Ponese con ella en razones. Sentidas por ALISA, madre de MELIBEA, y sabido que es CELESTINA, hacela entrar en casa. Viene un mensajero a llamar a ALISA. Vase. Queda CELESTINA en casa con MELIBEA y le descubre la causa de su venida. &lt;br /&gt;Resumen:  Celestina camina a la casa de Melibea pensando en lo que acontecerá cuando ella llegue. Teme no ser bien recibida y que su visita se tome a ofensa:  por un lado pueden que la manteen o la azoten; por otro, si no entra, será objeto de la furia de Calisto. Es más honorable sufrir el castigo que romper la confianza de alguien. Cuándo Celestina llega a la casa, Lucrecia, sirviente de Melibea, prima de Elisa, y una amiga suya la saludan a la puerta. Celestina dice que venía de visita; pero Lucrecia duda de eso, pues sabe que Celestina nunca hace nada sin interés de lucro. Celestina explica a Lucrecia que ella viene a ofrecerle unos hilos a Melibea y su madre. Lucrecia dice que Alisa, madre de Melibea, llevaba unos días tejiendo y que el hilo le vendría bien. Alisa pregunta a Lucrecia quien está allí y Lucrecia la dice sin reparos: &lt;br /&gt;la que empicotaron por hechicera, que vendía las mozas a los abades y descasaba mil casados.&lt;br /&gt;Alisa recuerda a Celestina, a la que llama buena pieza y, con todo, la invita a entrar. Alisa está ansiosa de comprar el hilo que Celestina describe como &lt;br /&gt;Delgado como el pelo de la cabeza, igual, recio como cuerdas de vihuela, blanco como el copo de la nieve, hilado todo por estos pulgares, aspado y aderezado. Velo aquí en madejitas.&lt;br /&gt;Repentinamente, Alisa se da cuenta de que ella debe salir a visitar a su hermana que está enferma y deja Melibea sola con Celestina. Celestina aconseja a Melibea a gozar su lozana juventud antes que llegue la vejez con sus achaques: &lt;br /&gt;Dios la deje gozar su noble juventud y florida mocedad, que es el tiempo en que más placeres y mayores deleites se alcanzarán. Que, a la mi fe, la vejez no es sino mesón de enfermedades, posada de pensamientos, amiga de rencillas, congoja continua, llaga incurable, mancilla de lo pasado, pena de lo presente&lt;br /&gt;Melibea parece complacida con las reflexiones de la vieja y cree que éstos son los sentimientos del pobre y que la gente rica piensa de otra manera.  Melibea da gracias a Celestina por su visita y le paga por la compra. Celestina aprovecha esta oportunidad y revela a Melibea la razón altruista de su visita, wue ha sido motivada por ajenas necesidades y no mías. A lo que responde la doncella: &lt;br /&gt; Pide lo que querrás, sea para quien fuere.&lt;br /&gt;Celestina se extiende en rodeos sobre la necesidad de curar a los enfermos moribundos; en particular un enfermo que le preocupaba: &lt;br /&gt;¡Doncella graciosa y de alto linaje! tu suave fabla y alegre gesto, junto con el aparejo de liberalidad, que muestras con esta pobre vieja, me dan osadía a te lo decir. Yo dejo un enfermo a la muerte, que con sola una palabra de tu noble boca salida, que le  lleve metida en mi seno, tiene por fe que sanará, según la mucha decocción tiene en tu gentileza.&lt;br /&gt;Sigue Celestina con sus digresiones, tras lo cual sigue el siguiente intercambio:   &lt;br /&gt;MELIB. __ Por Dios, sin más dilatar, me digas quién es ese doliente, que de mal tan perplejo se siente, que su pasión y remedio salen de una misma fuente.  &lt;br /&gt;CEL. __ Bien tendrás, señora, noticia en esta ciudad de un caballero mancebo gentilhombre de clara sangre, que llaman Calisto.  &lt;br /&gt;MELIB. __ ¡ Ya, ya, ya! Buena vieja, no me digas más, no pases adelante ... ¡Quemada seas, alcahueta falsa, hechizera, enemiga de onestad, causadora de secretos yerros! ¡ Jesú, Jesú ! !Quítamela, Lucrecia, de delante, que me fino, que no me ha dexado gota de sangre en el cuerpo! Bien se lo mereçe esto y más, quien a estas tales da oydos. .......... ¡ Jesú! No oiga yo mentar más ese loco, saltaparedes, fantasma de noche,  luengo como cigüeña, figura de paramento malpintado; sinó, aquí me caeré muerta.&lt;br /&gt;Melibea, aparentemente enojada, reprende a la vieja por su insolencia. Celestina cree haber triunfado en su cometido: &lt;br /&gt;Más fuerte estaba Troya, y aun otras más bravas he yo amansado! Ninguna tempestad mucho dura&lt;br /&gt;Celestina pide a Melibea una oración en favor de Calisto, para calmar su dolor de muelas. Celestina se disculpa. Melibea le concede lo que pidió. Melibea le da a Celestina el cordón y le pide que pase al día siguiente por la oración. La doncella queda en hacer cualquier cosa que ella pueda en ayuda del paciente. Celestina aprovecha para elogiar las cualidades de Calisto: &lt;br /&gt;Fuerza y esfuerzo, no tuvo Hércules tanta. La presencia y faciones, disposición, desenvoltura, otra lengua había menester para las contar. Todo junto semeja ángel del cielo. Por fe tengo que no era tan hermoso aquel gentil Narciso, que se enamoró de su propia figura, cuando se vio en las aguas de la fuente. Agora, señora, tiénele derribado una sola muela que jamás cesa de quejar.&lt;br /&gt;Lucrecia, que oye la conversación, acusa a Celestina de manipular a Melibea. Celestina, para ponerla de su lado, le promete una lejía para el pelo que lo transforme en oro y unos polvos para los dientes que mitiguen el olor de su aliento. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO V &lt;br /&gt;Sumario:  CELESTINA, andando por el camino, habla consigo misma fasta llegar a la puerta de PLEBERIO, onde hallo a LUCRECIA, criada de PLEBERIO. Ponese con ella en razones. Sentidas por ALISA, madre de MELIBEA, y sabido que es CELESTINA, fazela entrar en casa. Viene un mensajero a llamar a ALISA. Vase. Queda CELESTINA en casa con MELIBEA y le descubre la causa de su venida. &lt;br /&gt;Resumen:  Celestina se congratula de haber llevado a cabo su encargo de persuadir a Melibea con gran éxito. Ella está orgullosa de sí misma por haber acertado en lo que tantas otras hubieran fracasado: &lt;br /&gt;¡O cuántas erraran en lo que yo he acertado!&lt;br /&gt;Sempronio está en casa de Celestina esperando su llegada. Está curioso por saber lo que sucedió con Melibea, pero Celestina no quiere contarle nada antes de ver a Calisto: &lt;br /&gt;Delante Calisto oirás maravillas; que será desflorar mi embajada comunicándola con muchos. De mi boca quiero que sepas lo que se ha hecho. &lt;br /&gt;Sempronio y Celestina caminan juntos, en animada conversación. Pármeno los ve acercarse y se lo notifica a Calisto.  Este insta al criado a que no se demore en abrirles la puerta. Calisto está ansioso por oír el informe de Celestina, torturado entre la esperanza y la desilusión: &lt;br /&gt; ¡Oh, mis tristes oídos! Aparejaos a lo que os viniere, que en su boca de Celestina está agora aposentado el alivio o pena de mi corazón.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO VI &lt;br /&gt;Sumario:   Entrada CELESTINA en casa de CALISTO con grande aficion y desseo, CALISTO  le pregunta de lo que le ha acontescidon con MELIBEA. Mientras ellos estan hablando, PARMENO, oyendo fablar a CELESTINA de su parte contra SEMPRONIO, a cada razon le pone un mote reprendiendolo SEMPRONIO. En fin la vieja CELESTINA le descubre todo lo negociado y un cordon de MELIBEA. Y despedida de CALISTO, vase para su casa y con ella PARMENO. &lt;br /&gt;Resumen:  Calisto está ansioso por saber de Melibea. Celestina, con su característica maestría en digresiones y circunloquios, trata de acrecentar la impaciencia del joven enamorado, a veces haciéndole esperar lo mejor, a veces infundiéndole temores. El joven se impacienta desesperado: &lt;br /&gt; Madre mia, abrevia tu razón o toma esta espada y mátame.&lt;br /&gt;Aprovecha Celestina para resaltar lo arduo de su empresa: cómo tuvo que arriesgar su vida, poniéndola al tablero, y cómo logró al fin ganarse la amistad de Melibea; de tal manera que en adelante le abriría la puerta a pesar de su pobre apariencia: &lt;br /&gt;Buena se puede decir, pues queda abierta puerta para mi tornada y antes me recibirá a mí con esta saya rota, que a otro con seda y brocado.&lt;br /&gt;Calisto seguía impaciente: &lt;br /&gt;CAL. __ Dime, por Dios, señora, ¿Qué hacía? ¿Cómo entraste? ¿Qué tenía vestido? ¿A qué parte de casa estaba? ¿Qué cara te mostró al principio?  &lt;br /&gt;CEL. __ Aquella cara, señor, que suelen los bravos toros mostrar contra los que lanzan las agudas flechas en el coso, la que los monteses puercos contra los sabuesos, que mucho los aquejan.  CAL. __ ¿Y a esas llamas señales de salud? . Pues ¿cuáles serán mortales? No por cierto la misma muerte: que aquélla alivio sería en tal caso deste mi tormento, que es mayor y duele más.&lt;br /&gt;Pármeno, entre tanto, no deja de entremeter comentarios duros contra Celestina y los locos enamorados; Sempronio trata de contenerle para impedir que eche abajo todo el negocio que están tramando. Calisto se arrodilla en frente de Celestina mientras que ella continúa contándole lo que ocurrió entre ella y Melibea, de manera muy prolija, hasta llegar al cordón que entrega a Calisto. Este cae en el delirio: &lt;br /&gt;CEL. __ ... Toma este cordón, que, si yo no me muero, yo te daré a su ama.  &lt;br /&gt;CAL. __ ¡Oh nuevo huésped! !Oh bienaventurado cordón, que tanto poder y merecimiento tuviste de ceñir aquel cuerpo, que yo no soy digno de servir! ¡Oh nudos de mi pasión, vosotros enlazasteis mis deseos!&lt;br /&gt;Celestina solicita recompensa de Calisto por el cordón. Calisto le ofrece todo lo que ella le pida: &lt;br /&gt;Oh, por Dios, toma toda esta casa y cuanto en ella hay y dímelo, o pide lo que querrás ¿Qué dices de manto? ¡Y saya y cuanto yo tengo!&lt;br /&gt;A continuación ordena a Pármeno que acompañe a Celestina hasta su casa. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO VII &lt;br /&gt;Sumario:  CELESTINA habla con PARMENO, induziendole a concordia y amistad de SEMPRONIO. Trahele PARMENO a memoria la promessa que le fiziera de le hazer haver a AREUSA, quel mucho amava. Vanse a la casa de AREUSA. Queda ai la noche PARMENO. CELESTINA va para su casa; llama a la puerta. Elicia le viene abrir increpandole su tardança. &lt;br /&gt;Resumen:  Celestina se cree con autoridad y derecho de amonestar a Pármeno, quien no debe murmurar y oponerse a sus intereses, pues  pueden repercutir en provecho de todos. Le alienta a ser más cariñoso con Sempronio a quien el criado más joven debe tomar como modelo: &lt;br /&gt;Crecería vuestro provecho dándoos el uno al otro la mano, ni aun habría más privados con vuestro amo que vosotros. Pues sabe que es menester que ames si quieres ser amado.&lt;br /&gt;Celestina por fin recurre a recordarle al jovencito que ella no es peor que fue su madre, insinuando que debiera aceptarla en su lugar. &lt;br /&gt;No me la nombres, fijo, por Dios, que se me hinchen los ojos de agua. ¿Y tuve yo en este mundo otra tal amiga? ¿Otra tal compañera? ¿Tal aliviadora de mis trabajos y fatigas? ¿Quién suplía mis faltas? ¿Quién sabía mis secretos? ¿Quién descubría mi corazón? ¿Quién era todo mi bien y descanso, sino tu madre, más que mi hermana y comadre? ¡O qué graciosa era! ¡O qué desenvuelta, limpia, varonil! Tan sin pena ni temor se andaba a media noche de cimenterio en cimenterio, buscando aparejos para nuestro oficio, como de día. Ni dejaba cristianos ni moros ni judíos, cuyos enterramientos no visitaba. De día los acachaba, de noche los desaterraba. así se holgaba con la noche escura, como tú con el día claro; decía que aquélla era capa de pecadores. ¿Pues maña no tenía con todas las otras gracias? Una cosa te diré, porque veas qué madre perdiste; aunque era para callar. Pero contigo todo pasa. Siete dientes quitó a un ahorcado con unas tenacicas de pelacejas, mientra yo le descalcé los zapatos. Pues entraba en un cerco mejor que yo y con más esfuerzo.&lt;br /&gt;Por si tales recuerdos no bastaran, añade la promesa de darle a Areúsa hacia cuya casa se encaminan. Entra Celestina en la habitación de la chica. Pármeno queda rezagado, nervisoso, esperando. Areúsa dice tener un amigo. Celestina trata de convencerla de que amigos tales no merecen tanta fidelidad; elogia su belleza y lozanía y se muestra encantada de mirarla y remirarla bajo las blancas sábanas. Le habla de Pármeno, compañero de Sempronio, amigo de Elicia, su prima, y de los beneficios que puede proporcionarle su amistad .Hace subir a Pármeno e invita a los jóvenes a gozar del amor.  Celestina, al verles, se muere de envidia, pues como vieja habría perdido las muelas, pero le quedaba todavia el sabor: &lt;br /&gt;Quedaos adiós, que voyme sola porque me hacéis dentera con vuestro besar y retozar. Que aun el sabor en las encías me quedó: no le perdí con las muelas.&lt;br /&gt;Celestina sale. En su casa la espera Elicia. Elicia y Celestina discuten pero al final se arregla todo entre ellas. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO VIII &lt;br /&gt;Sumario:  La mañana viene. Despierta PARMENO. Despedido de AREUSA, va para casa de CALISTO, su señor. Fallo a la puerta a SEMPRONIO. Conciertan su amistad. Van juntos a la camara de CALISTO. Hallanle hablando consigo mismo. Levantado, va a la yglesia. &lt;br /&gt;Resumen:  Pármeno se despierta en la cama de Areúsa y se da cuenta de que es ya mediodía; es muy tarde y debe volver a su hogar inmediatamente. Antes de salir él invita a Areúsa a la cena en  casa de Celestina. En el camino se cree el hombre mas feliz y afortunado del mundo, agradeciendo a Celestina tanta dicha: &lt;br /&gt; !Oh placer singular! !Oh singular alegría! ¿Cuál hombre es ni ha sido más bienaventurado que yo? ¿Cuál más dichoso y bienandante? ... Por cierto, si las traiciones de esta vieja con mi corazón yo pidiese sufrir, de rodillas había de andar a la complacer. ¿Con qué pagaré yo esto?&lt;br /&gt;Al llegar a su casa, Pármeno se reúne con Sempronio quien le reprende por su tardanza Pármeno le cuenta lo sucedido y hace participe de su gloria: la gloria de haber alcanzado a Areúsa: &lt;br /&gt;PAR. __ ¿Pues qué es todo el placer que traigo, sino haberla alanzado?  &lt;br /&gt;SEMP. __ ¡Cómo se lo dice el bobo! ¡ De risa no puede hablar! ¿A qué llamas haberla alcanzado? ¿Estaba a alguna ventana o qué es eso?   &lt;br /&gt;PARM. __ A ponerla en duda si queda preñada o no.&lt;br /&gt;Pármeno se arrepiente de haberse opuesto a los planes de Sempronio y Celestina y está dispuesto a cooperar con ellos en todo pues reconoce que en el juego de Calisto y Melibea hay oportunidad de ganancias. Sempronio y Pármeno acuerdan olvidar el pasado en vista de un futuro muy prometedor: &lt;br /&gt;SEM. __ Seamos como hermanos, ... sea lo pasado cuestión de Sant Juan y así paz para todo el año. Que las iras de los amigos siempre suelen ser reintegración del amor. Comamos y holguemos, que nuestro amo ayunará por todos.&lt;br /&gt;Entre los dos criados acuerda celebrar una comida en casa de Celestina, con Elicia y Areúsa. Mientras tanto, en la alcoba, como de costumbre, Calisto delira de amor, recitando poesías, entre sueños, sin saber si es hora de despertar o acostarse. . &lt;br /&gt;CAL. __ Corazón, bien se te emplea               Que penes y viuas triste,               Pues tan presto te venciste               Del amor de Melibea.&lt;br /&gt;Calisto oye tocar a misa y se dispone para ir a la iglesia. En su atolondramiento, se entrega a la disposición de su criado: &lt;br /&gt;Sempronio mi fiel criado, mi buen consejero, mi leal servidor, sea como a ti te parece. Porque cierto tengo, según tu limpieza de servicio, quieres tanto mi vida como la tuya.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO IX &lt;br /&gt;Sumario:  SEMPRONIO y PÁRMENO van a casa de CELESTINA entre sí hablando. Llegados allá, hallan a ELICIA Y AREÚSA. Pónense a comer; entre comer riñe ELICIA con SEMPRONIO. Levántase de la mesa.  Tórnanla apaziguar. Estando ellos todos entre sí razonando, viene LUCRECIA, criada de MELIBEA, llamar a CELESTINA que vaya a estar con MELIBEA. &lt;br /&gt;Resumen:  Sempronio y Pármeno salen a ir a la casa de Celestina para la comida. Ellos caminan a la iglesia a ver si Celestina pues ésta suele ir cuando en su casa falta comida: &lt;br /&gt;Cuando ella tiene qué hacer, no se acuerda de Dios ni cura de santidades. Cuando hay que roer en casa, sanos están los santos; cuando va a la iglesia con sus cuentas en la mano, no sobra el comer en casa.&lt;br /&gt;Los dos criados que Celestina no es mucho de fiar, pero al mismo tiempo creen que, para bien de todos no deben darle publicidad a su ruindad. Elicia y Areúsa están impacientes porque ellos se retrasan. Cuando llegan, los cinco se sientan a la mesa frente a una comida abundante; Celestina entona sus alabanzas al vino: &lt;br /&gt;esto quita la tristeza del corazón, más que el oro ni el coral; esto da esfuerzo al mozo y al viejo fuerza, pone color al descolorido, coraje al cobarde, al flojo diligencia, conforta los celebros, saca el frío del estómago, quita el hedor del anhélito, hace potentes los fríos, hace sufrir los afanes de las labranzas, a los cansados segadores hace sudar toda agua mala, sana el romadizo y las muelas, ...&lt;br /&gt;Elicia, algo celosa, se enoja con Sempronio por los inmerecidos elogios a Melibea. &lt;br /&gt;Aquella hermosura por una moneda se compra de la tienda. Por cierto, que conozco yo en la calle donde ella vive cuatro doncellas en quien Dios más repartió su gracia que no en Melibea, que si algo tiene de hermosura es por buenos atavíos que trae. Ponedlos en un palo, también diréis que es gentil.&lt;br /&gt;Elicia se levanta de la mesa, pero se apacigua eventualmente y la convencen a que regrese y goce de la buena comida. Celestina alienta a las parejas al besarse y abrazarse: &lt;br /&gt;Besaos y abrazaos, que a mí no me queda otra cosa sino gozarme de vello. Mientra a la mesa estáis, de la cinta arriba todo se perdona. Cuando seáis aparte, no quiero poner tasa, pues que el rey no la pone.&lt;br /&gt;Lucrecia llega con un mensaje de Melibea. Areúsa aprovecha para lanzar una durísima diatriba contra las señoras y el servicio en general; ella se cree feliz por no estar sometida: &lt;br /&gt;La mejor honra que en sus casas tienen, es andar hechas callejeras, de dueña en dueña, con sus mensajes a cuestas. Nunca oyen su nombre propio de la boca de ellas; sino puta acá, puta acullá. ... no hay quien las sepa contentar, no quien pueda sufrirlas. Su placer es dar voces, su gloria es reñir. De lo mejor fecho menos contentamiento muestran. Por esto, madre, he querido más vivir en mi pequeña casa, exenta y señora, que no en sus ricos palacios sojuzgada y cautiva.&lt;br /&gt;Celestina secunda sin reserva todo lo dicho por la joven prostituta: &lt;br /&gt;En tu seso has estado, bien sabes lo que haces. Que los sabios dicen: que vale más una migaja de pan con paz, que toda la casa llena de viandas con rencilla.&lt;br /&gt;Lucrecia comenta sobre lo dificultoso que le sería a Celestina mantener en años anteriores a tantas mozas en el burdel. Celestina responde que no podía estar más equivocada. Aquellos fueron años de apoteosis, con nueve mozas entre los catorce y dieciocho años que ofrecían sus favores a todos los dignatarios, incluidos los clérigos, entre los que cuales se consideraba duquesa: &lt;br /&gt;Caballeros viejos y mozos, abades de todas dignidades, desde obispos hasta sacristanes. En entrando por la iglesia, vía derrocar bonetes en mi honor, como si yo fuera una duquesa. ... De media legua que me viesen, dejaban las horas. Uno a uno, dos a dos, venían a donde yo estaba a ver si mandaba algo, a preguntarme cada uno por la suya. Que hombre había, que estando diciendo missa, en viéndome entrar, se turbaba, que no hacía ni decía cosa a derechas. \Unos me llamaban señora, otros tía, ...&lt;br /&gt;Lucrecia, a solas con Celestina, le ruega que vaya a casa de su señora Melibea y le lleve el cordón ceñidero, pues aquélla se encontraba afectada por ciertos desmayos y un dolor del corazón y, además, necesitaba sus consejos. Celestina y Lucrecia se encaminan a la casa de Melibea. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO X &lt;br /&gt;Sumario:  Mientra andan CELESTINA y LUCRECIA por camino, stá hablando MELIBEA consigo misma. Llegan a la puerta; entra LUCRECIA primero. Haze entrar a CELESTINA. MELIBEA, después de muchas razones, descubre a CELESTINA arder en amor de CALISTO. Veen venir a ALISA, madre de MELIBEA. Despídense den uno. Pregunta ALISA a MELIBEA de los negocios de CELESTINA. Defendióle su mucha conversación. &lt;br /&gt;Resumen:  Melibea habla consigo misma acerca de su amor a Calisto. Ella es opuesta por sus sentimientos del amor y su necesidad al guardar su honor y la pureza. &lt;br /&gt;No se desdore aquella hoja de castidad que tengo asentada sobre este amoroso deseo, publicando ser otro mi dolor, que no el que me atormenta.&lt;br /&gt;Lucrecia entra la habitación de Melibea e invita entrar a Celestina. Melibea espera que Celestina tenga capaz al curar su sufrimiento. Celestina no prescribirá una cura a Melibea hasta que ella admita completamente la naturaleza de sus infortunios. Melibea revela a Celestina su pasión por Calisto. Celestina hará los arreglos para Calisto se reúna con Melibea en las puertas de su casa a la medianoche. Alisa llega y Celestina se ausenta. La madre amonesta a su hija sobre la vieja: &lt;br /&gt;Guarte, hija, della, que es gran traidora; que el sotil ladrón siempre rodea las ricas moradas. Sabe ésta con sus traiciones, con sus falsas mercadurías, mudar los propósitos castos. Daña la fama; a tres veces que entra en una casa, engendra sospecha.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XI &lt;br /&gt;Sumario:  Despedida CELESTINA de MELIBEA, va por la calle sola hablando. Vee a SEMPRONIO y PARMENO que van a la Madalena por su señor. SEMPRONIO habla con CALISTO. Sobreviene CELESTINA. Van a casa de CALISTO. Declarale CELESTINA su mensaje y negocio recaudado con MELIBEA. Mientra ellos en essas razones estan, PARMENO y SEMPRONIO entre si hablan. Despidese CELESTINA de CALISTO, va para su casa, llama a la puerta. ELICIA le viene a abrir. Cenan y vanse a dormir. &lt;br /&gt;Resumen:  Celestina sale de la casa de Melibea y se reúne con Sempronio y Pármeno que recogen a Calisto en la iglesia. Celestina da la enhorabuena a Calisto porque ha convertido a Melibea en su servidora: &lt;br /&gt;Pero todo vaya en buena hora, pues tan buen recado traigo, que te traigo muchas buenas palabras de Melibea y la dejo a tu servicio&lt;br /&gt;Calisto se enoja porque el habla de Celestina no es cortés: &lt;br /&gt; Habla cortés, madre, no digas tal cosa, que dirán estos mozos que estás loca. Melibea es mi señora, Melibea es mi Dios, Melibea es mi vida; yo su cautivo, yo su siervo.&lt;br /&gt;Calisto da una cadenilla de oro a Celestina como pago para su buen trabajo. Pármeno y Sempronio saborean la ganancia que su parte de la cadena les supondrá.  Parmeno pondera que no daría su parte por medio marco de oro. Celestina insiste en la disposición de Melibea a entregarse a Calisto: &lt;br /&gt; Melibea pena por ti más que tú por ella, Melibea te ama y desea ver, Melibea piensa más horas en tu persona que en la suya, Melibea se llama tuya y esto tiene por título de libertad y con esto amansa el fuego, que más que a ti la quema.&lt;br /&gt;Calisto se siente agobiado, enajenado; se pregunta si estaría soñando; se siente morir de gozo: &lt;br /&gt;Muerto soy de aquí allá, no soy capaz de tanta gloria, no merecedor de tan gran merced, no digno de fablar con tal señora de su voluntad y grado.&lt;br /&gt;Celestina se despide, alegre de la recompensa.  Llega a casa donde Elicia le reprocha su tardanza y quiere que reflexione que a su edad no debe andar sola, tan tarde, pues puede tropezar y caerse, y morir. Cenan y se acuestan. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XII &lt;br /&gt;Sumario: Llegando medianoche, CALISTO, SEMPRONIO y PARMENO, armados, van para casa de MELIBEA. LUCRECIA y MELIBEA estan cabe la puerta, aguardando a CALISTO. Viene CALISTO. Hablale primero LUCRECIA. Llama a MELIBEA. Apartase LUCRECIA. Hablanse por entre las puertas MELIBEA y CALISTO. PARMENO y SEMPRONIO de su cabo departen. Oyen gentes por la calle. Apercibense para huyr. Despidese CALISTO de MELIBEA, dexando concertada la tornada para la noche siguiente. PLEBERIO, al son del ruydo que havia en la calle, despiertase. Llama a su muger, ALISA. Pregunta a MELIBEA quien da patadas en su camara. Responde MELIBEA a su padre, PLEBERIO, fingendo que tenia sed. CALISTO con sus criados va para su casa hablando. Echase a dormir. PARMENO y SEMPRONIO van a casa de CELESTINA. Demandan su parte de la ganancia. Dissimula CELESTINA. Vienen a reñir. Echanle mano a CELESTINA; matanla. Da bozes ELICIA. Viene la justicia y prendelos ambos. &lt;br /&gt;Resumen:   Cerca la medianoche, Calisto y sus dos criados salen armados hacia la casa de Melibea. La noche está oscura y quieren prevenirse contra cualquier eventual emboscada. Calisto le encomienda a Pármeno que vaya y mire entre las puertas, a ver si ha llegado Melibea. Pármeno hace saber a amo que es más apropiado que sea a él a quien Melibea vea primero. Calisto se adelanta. Los criados quedan rezagados temerosos.  Es Lucrecia, la criada, quien reconoce a Calisto por la voz. Melibea se acerca a la puerta y manda a su criada a la cama. Melibea expresa frialdad y miedo que su honra quede dañada: &lt;br /&gt;no sé qué piensas más sacar de mi amor, de lo que entonces te mostré. Desviad estos vanos y locos pensamientos de ti, porque mi honra y persona estén sin detrimento de mala sospecha seguras.&lt;br /&gt;A Calisto, ante tal fraildad, le asalta el presentimiento de haber sido engañado por criados y alcahueta: &lt;br /&gt; ¡Oh malaventurado Calisto! !Oh cuán burlado has sido de tus siruientes! ¡Oh engañosa muger Celestina! !Dejárasme acabar de morir y no tornaras a vivificar mi esperanza, para que tubiese más que gastar el fuego que ya me aqueja!&lt;br /&gt;Melibea asegura a Calisto que con sus palabras solo había tratado de probar su fidelidad, y le confirma su gozo y su entrega: &lt;br /&gt;Tú lloras de tristeza, juzgándome cruel; yo lloro de placer, viéndote tan fiel. ¡Oh mi señor y mi bien todo! ¡Cuánto más alegre me fuera poder ver tu faz, que oíir tu voz! ... Limpia, señor, tus ojos, ordena de mí a tu voluntad.&lt;br /&gt;Ambos maldicen aquellas puertas que les impide gozar plenamente de su amor: &lt;br /&gt; MEL.__ ... las puertas impiden nuestro gozo, las cuales yo maldigo y sus fuertes cerrojos y mis flacas fuerzas, que ni tú estarías quejoso ni yo descontenta.  CAL. __ ¿Cómo, señora mia, y mandas que consienta a un palo impedir nuestro gozo? Nunca yo pensé que, demás de tu voluntad, lo pudiera cosa estorbar. ¡Oh molestas y enojosas puertas! Ruego a Dios que tal fuego os abrase, como a mí da guerra: que con la tercia parte seríades en un punto quemadas.&lt;br /&gt;Los dos amantes acuerdan verse al dia siguiente en el huerto. &lt;br /&gt;MEL.__ ... conténtate con venir mañana a esta hora por las paredes de mi huerto&lt;br /&gt;El diálogo cesa y los jóvenes se apartan cuando Sempronio y Pármeno avisan a su amo de la guadia nocturna que se acerca con hachas.  Pleberio, en su alcoba, se despierta ante el bullicio en la habitación de Melibea. Alicia le confirma haberlo oído. Pleberio le pregunta a Melibea qué pasaba. Esta le dice que tenía sed y Lucrecia había salido por jarro de agua. &lt;br /&gt;Entre tanto,  Calisto y sus criados llegan a casa. Calisto se dipone a ir a la cama y aconseja a sus mozos a hacer lo mismo. Sempronio, sin embargo, no deja de pensar en la cadena de oro y en la parte que les correspondía y quiere arreglar cuentas con la vieja Celestina, cuanto antes. Los mozos salen hacia la casa de Celestina. La llaman desde la ventanilla de la alcoba. Celestina les abre. Entran.  Declaran que vienen por su parte de la cadena.  Celestina, siempre tan astuta, se muestra confusa en sus explicaciones. Les dice se la dio a Elica, que no sabe dónde la puso, que no es que fuera de mucho valor, añadiendo que se temía que unos familiares que la visitaron se la habrían llevado; y concluye que, en cualquiera de los caso, la cadena le pertenecía a ella y a nadie más: &lt;br /&gt;la cadenilla que traje para que [Elicia] se holgase con ella y no se puede acordar dónde la puso. Que en toda esta noche ella ni yo no habemos dormido sueño de pesar. No por su valor de la cadena, que no era mucho; pero por su mal cobro della y de mi mala dicha. Entraron unos conoscidos y familiares mios en aquella sazón aquí: temo no la hayan llevado, diciendo: si te vi, burléme, etc. así que, hijos, ahora que quiero hablar con entrambos, si algo vuestro amo a mi me dio, debéis mirar que es mío; que de tu jubón de brocado no te pedí yo parte ni la quiero. Sirvamos todos, que a todos dará, según viere que lo merecen. Que si me ha dado algo, dos veces he puesto por él mi vida al tablero.&lt;br /&gt;La disputa sigue; Celestina se da cuenta que la situación se agrava y pide a Elicia que busque a la justicia: &lt;br /&gt;¿Qué es esto? ¿Qué quieren decir tales amenazas en mi casa? ¿Con una oveja mansa tenéis vosotros manos y braveza? ¿Con una gallina atada? ¿Con una vieja de sesenta años? ¡Allá, allá, con los hombres como vosotros, contra los que ciñen espada, mostrad vuestras iras; no contra mi flaca rueca!&lt;br /&gt;Sempronio saca la espada y entre los gritos de Celestina, entre súplicas de ésta a Pármeno para que le detenga, y entre demandas de éste a Sempronio para que le dá fuerte, Celestina es acuchillada. Ante la gente que acude, Sempronio y Pármeno saltan por la ventana. Caen y mueren descalabrados. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XIII &lt;br /&gt;Sumario:   Despertado CALISTO de dormir, sta hablando consigo mismo. Dende un poco sta llamando a TRISTAN y a otros sus criados. Torna dormir CALISTO. Ponese TRISTAN a la puerta. Viene SOSIA llorando. Preguntado de TRISTAN, SOSIA  cuentale la muerte de SEMPRONIO y PARMENO. Van a dezyr las nuevas a CALISTO, el qual, sabiendo la verdad, haze grande lamentacion. &lt;br /&gt;Resumen:  Calisto se despierta de un azucarado sueño. Quiere cerciorarse de que lo experimentado aquella noche no había sido pura fantasía. Para ello trata de interrogar a sus criados. Se encuentra con Tristán.  Le manda a buscar a Sempronio y Pármeno. En aquellos instantes llega Sosia, el mozo de espuelas, todo desgreñado, con la noticia de que Sempronio y Pármeno han sido degollados públicamente en la plaza.  Calisto culpa a la mala fortuna de los incidentes, pondera cómo Celestina era mala y falsa, condenada a morir de mala manera, y se revela contra el destino, decidido a acudir a la cita con Melibea, y sustituir a los criados muertos por Tristán y Sosia, quienes le acompañarán al huerto con escalas: &lt;br /&gt;¡Oh fortuna, cuánto y por cuántas partes me has combatido! Pues, por más que sigas mi morada y seas contraria a mi persona, las adversidades con igual ánimo se han de sufrir y en ellas se prueba el corazón recio o flaco. No ay mejor toque para conocer qué quilates de virtud o esfuerzo tiene el hombre. Pues por más mal y daño que me venga, no dejaré de cumplir el mandado de aquélla por quien todo esto se ha causado. Que más me va en conseguir la ganancia de la gloria que espero, que en la  pérdida de morir los que murieron. Ellos eran sobrados y esforzados: ahora o en otro tiempo de pagar habían. La vieja era mala y falsa, según parece que hacía trato con ellos, y así que riñeron sobre la capa del justo. Permisión fue divina que así acabase en pago de muchos adulterios que por su intercessión o causa son cometidos. quiero hacer aderezar a Sosia y a Tristanico. Irán comigo este tan esperado camino. Llevarán escalas, que son muy altas las paredes.&lt;br /&gt; AUTO XIV &lt;br /&gt;Sumario:  Está MELIBEA muy affligida hablando con Lucrecia sobre la tardança de CALISTO, el qual le avía hecho voto de venir en aquella noche a visitalla, lo qual cumplió; y con él vinieron SOSIA y TRISTÁN. Y después que cumplió su voluntad, bolvieron todos a la posada, y CALISTO se retrae en su palacio y quéxase por aver estado tan poca quantidad de tiempo con MELIBEA, y ruega a Febo que cierre sus rayos, para haver de restaurar su desseo. &lt;br /&gt;Resumen:  En el huerto, Melibea y Lucrecia esperan impacientes. Llegan Calisto y sus mozos. Sosia arrima la escalera. Calisto se apresura. Melibea, nerviosa, le aconseja que baje poco a poco.  Calisto tiene en sus brazos a Melibea: &lt;br /&gt;¡Oh angélica ymagen! !Oh preciosa perla, ante quien el mundo es feo! ¡ O mi señora y mi gloria! En mis braços te tengo y no lo creo. Mora en mi persona tanta turbación de placer, que me hace no sentir todo el gozo que poseo.&lt;br /&gt;Melibea amonesta a Calisto a no deshonrarla: &lt;br /&gt;MELIB. __ Señor mio, pues me fié en tus manos, pues quise cumplir tu voluntad, no sea de peor condición, por ser piadosa, que si fuera esquiva y sin misericordia; no quieras perderme por tan brevce deleite y en tan poco espacio. ... Goza de lo que yo gozo, que es ver y llegar a tu persona; no pidas ni tomes aquello que, tomado, no será en tu mano bolver. Guarte, señor, de dañar lo que con todos tesoros del mundo no se restaura.&lt;br /&gt;Desde fuera, Tristán y Sosia escuchan a los amantes. Comenta Sosia: &lt;br /&gt;... con su pan se la coma, que bien caro le cuesta: dos mozos entraron en la salsa destos amores.&lt;br /&gt;(En la COMEDIA, primera versión en XV actos: El reloj da las tres. Calisto se dipone a salir. Manda a sus criados poner la escalera. Al despedirse, comenta Melibea: Lucrecia, vente acá, que estoy sola. Aquel señor mio es ydo. comigo dexa su corazón, consigo lleva el mío. Se oyen ruidos afuera. Calisto ha resbalado y ha caido y muere. El texto continúa en el acto XIX). &lt;br /&gt;Calisto y sus criados regresan a la casa.  Calisto reflexiona sobre el gozo de haber poseído a Melibea y la deshonra que pueda venirle de la muerte de sus criados: &lt;br /&gt;¡Oh mezquino yo! Quánto me es agradable de mi natural la solicitud y silencio y escuridad. No sé si lo causa que me vino a la memoria la traición que hize en me departir de aquella señora que tanto amo, hasta que más fuera de día, o el dolor de mi deshonrra. ¡Ay, ay! Que esto es, esta herida es la que siento ahora que se ha resfriado. ahora que está helada la sangre, que ayer hervía; ahora que veo la mengua de mi casa, la falta de mi servicio, la perdición de mi patrimonio, la infamia que tiene mi persona de la muerte que de mis criados se ha seguido.&lt;br /&gt;Al fin, el recuerdo y el placer recibido trinunfan sobre el recuerdo y el dolor de las muertes: &lt;br /&gt;Acuérdate de tu señora y tu bien todo. y pues tu vida no tienes en nada por su servicio, no has de tener las muertes de otros, pues ningún dolor igualará con el recibido plazer .&lt;br /&gt;Tristán y Sosia contemplan por la ventana a Elicia, vestida de luto y llorosa, que entra en casa de Areúsa. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XV &lt;br /&gt;Sumario:  AREÚSA dize palabras injuriosas a un rufián llamado CENTURIO, el qual se despide della por la venida de ELICIA, la qual cuenta a AREÚSA las muertes que sobre los amores de CALISTO Y MELIBEA se avían ordenado, y conciertan AREÚSA y ELICIA que CENTURIO aya de vengar las muertes de los tres en los dos enamorados. En fin, despídese ELICIA de AREÚSA, no consintiendo en lo que le ruega, por no perder el buen tiempo que se dava, estando en su asueta casa. &lt;br /&gt;Resumen:  Areúsa discute con un rufián llamado Centurio en su casa. Entra Elicia. Sale Centurio. Areusa se sorprende del aspecto de Elicia. Elicia le informa de que no sólo han muerto Sempronio y Pármeno sino también de que éstos asesinaron a Celestina enfrente de ella. Celestina y Sempronio habían sido su sustento y maldice a Calisto y Melibea por haberle causado tal pérdida: &lt;br /&gt;!Ay, que rabio! ! Ay, mezquina, que salgo de seso! ¡ Ay, que no hallo quién lo sienta como yo! No hay quien pierda lo que yo pierdo. ¡Oh cuánto mejores y más honestas fueran mis lágrimas en pasión ajena, que en la propia mía! ¿A dónde iré,  que pierdo madre, manto y abrigo; pierdo amigo y tal que nunca faltaba de mi marido? ¡Oh Celestina sabia, honrrada y autorizada, quántas faltas me encobrías con tu buen saber! ... ¡Oh Calisto y Melibea, causadores de tantas muertes! ¡Mal fin hayan vuestros amores, en mal sabor se convertan vuestros dulces placeres! Tórnese lloro vuestra gloria, trabajo vuestro descanso. las yerbas deleitosas, donde tomais los hurtados solaces, se conviertan en culebras, los cantares se os tornen lloro, los sombrosos árboles del huerto se sequen con vuestra vista, sus flores olorosas se tornen de negra color.&lt;br /&gt;Areusa cree que el consuelo no está en las lágrimas sino en la venganza: &lt;br /&gt;muchas cosas se pueden vengar que es imposible remediar y ésta tiene el remedio dudoso y la venganza en la mano.&lt;br /&gt;Decide que le pedirá a Centurio que dé muerte a Calisto cuando éste vuelva a salir para reuinirse con Melibea.  Mientras tanto le pide a Elicia que se mude a su casa. Esta se lo agradece, pero prefiere vivr en la suya. Elicia hará las debidas averiguaciones sobre el encunetro de Calisto y Melibea por medio de Sosia. Sale para su casa. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XVI &lt;br /&gt;Sumario:  Pensando PLEBERIO y ALISA tener su hija MELIBEA el don de la Virginidad conservada, lo qual, según ha parescido, está en contrario, y están razonando sobre el casamiento de MELIBEA, y en tan gran  quantidad le dan pena las palabras que de sus padres oye, que embía a LUCRECIA para que sea causa de su silencio en aquel propósito. &lt;br /&gt;Resumen:  Pleberio y Alisa conversan sobre el futuro de su hija. Ya tiene edad de casarse. es la única heredera de sus bienes. La doncella reúne en sí además de la riqueza, discreción, honestidad, viginidad.  No habría caballero que fuera a rehuir tan casamiento. Alisa se muestra de acuerdo con su marido. Melibea, por su parte, que está oyendo, con Lucrecia, la conversacón de sus padres, califica de devaneos tales elucubraciones. No estaban enterados de que llevaba ya un mes viendo a Calisto. La doncella defiende sus amoríos y los compara con otros famosos de la mitología y la historia. Harta de la conversación, recomienda a Lucrecia que entre y los interrumpa con algún tipo de pretexto. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XVII &lt;br /&gt;Sumario:  ELICIA, caresciendo de la castimonia de Penélope, determina de despedir el pesar y luto que por causa de los muertos trae, alabando el consejo de AREÚSA en este propósito; la qual va a casa de AREÚSA, adonde viene SOSIA, al qual AREÚSA con palabras fictas saca todo el  secreto que está entre CALISTO y MELIBEA. &lt;br /&gt;Resumen:  Elicia se da cuenta de que es insensato llorar la muerte de Sempronio; su luto parece ausentar las visitas a su casa. Recuerda el buen consejo de Celestina: &lt;br /&gt;El diablo me da tener dolor por quien no sé si, yo muerta, lo tuviera. Osadas, que me dijo ella a mí lo cierto: nunca, hermana, traigas ni muestres más pena por el mal ni muerte de otro que él hiciera por ti. Sempronio holgara, yo muerta; pues ¿por qué, loca, me peno yo por él degollado? ¿Y qué sé si me matara a mí, como era acelerado y loco, como hizo a aquella vieja que tenía yo por madre?&lt;br /&gt;Deecide quitarse el luto y tramar con Areusa cómo vengarse de Calisto. Vuelve, pues, a casa de Areúsa. Estando allí, llega Sosia a visitar a Areúsa.  Elicia se esconde. Aquella se muestra muy afable y trata de engatusar al recien llegado. Sosia revela la hora y el camino por donde irán al huerto de Melibea. Cuando Sosia sale, Areusa se felicita por sus mañas para engañar a Sosia tan  gran facilidad. Ella no tenía nada que envidiar a Celestina: &lt;br /&gt;Así sé yo tratar los tales, así sale de mis manos los asnos, apaleados como éste; y los locos, corridos; y los discretos, espantados; y los devotos, alterados; y los castos, encendidos. Pues, prima, aprende, que otra arte es ésta que la de Celestina; aunque ella me tenía por boba, porque me quería yo serlo.&lt;br /&gt;Tras sacarle el secreto, despide a Sosia fingiendo tener muchas ocupaciones. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XVIII &lt;br /&gt;Sumario:  Yendo CALISTO con SOSIA y TRISTÁN al huerto de PLEBERIO a  visitar a MELIBEA que lo estava esperando y con ella LUCRECIA,  cuenta SOSIA lo que le aconteció con AREÚSA. Estando CALISTO dentro del huerto con MELIBEA, viene TRASO y otros por mandado de CENTURIO a complir lo que avía prometido a AREÚSA y a ELICIA, a los quales sale SOSIA. Y oyendo CALISTO desde el huerto onde estava con MELIBEA el ruydo que traían, quiso salir fuera, la qual salida fue causa que sus días peresciessen, porque los tales este don resciben por galardón e por esto han de saber desamar los amadores. &lt;br /&gt;Resumen:  Elicia y Areusa van a la casa de Centurio para convencerle a tomar la venganza en Calisto y Melibea. Centurio explica que él hará cualquier cosa que Areusa le pida y que esté dentro de sus posibilidades, entre las que enumera algunas: &lt;br /&gt;Mándame tú, señora, cosa que yo sepa hazer, cosa que sea de mi oficio. Un desafío con tres juntos, y si más vinieren, que no huya, por tu amor; matar un hombre; cortar una pierna o brazo; harpar el gesto de alguna que se haya igualado contigo: estas tales cosas, antes serán hechas que encomendadas.&lt;br /&gt;Areúsa quiere que las vengue, a ella y Elicia, de un caballero llamado Calisto. Centurio está dispuesto a matarle sin darle tiempo a confesarse: &lt;br /&gt;Enviémosle a comer al infierno sin confessión.&lt;br /&gt;Cuando le hacen saber que le acompañarían dos de sus mozos, aprovecha para hacer un elogio a su espada: &lt;br /&gt;Pequeña presa es essa, poco ceuo tiene ay mi espada. Mejor ceuara ella en otra parte esta noche, que estaua concertada.     ... Si mi espada dixesse lo que haze, tiempo le faltaría para hablar. ¿Quién sino ella puebla los más cementerios? ¿Quién haze ricos los cirujanos de esta tierra? ¿Quién da contino quehazer a los armeros? ¿Quién destroza la malla muy fina? ¿Quién haze riza de los broqueles de Barcelona? ¿Quién rebana los capacetes de Calatayud, sino ella? Que los caxquetes de Almazén así los corta como si fuessen hechos de melón. Veinte años ha que me da de comer. Por ella soy temido de hombres y querido de mugeres; sino de ti. Por ella le dieron Centurio por nombre a mi abuelo y Centurio se llamó mi padre y Centurio me llamo yo.&lt;br /&gt;Al pedir Elicia que no le mate, que solo le apalee, responde Centurio, que una vez que empiece, no sabrá dónde parar: &lt;br /&gt;Juro por el cuerpo santo de la letanía, no es más en mi brazo derecho dar palos sin matar que en el sol dejar de dar vueltas al cielo.&lt;br /&gt;Salen Elicia y Areúsa. Centurio recapacita sobre cómo librarse de la empresa encomendada y, y bajo el pretexto de tener otros encargos ineludibles, contrata a Traso, el cojo, y dos compañeros. Su misión sería simplemente acudir a la cita y hacer ruido, golpeando el broquel con el pomo de la espada, con el fin de asustar y ausentar a unos garzones que por allí iban a pasar. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XIX &lt;br /&gt;Sumario:Yendo CALISTO con SOSIA y TRISTAN al huerto de PLEBERIO a visitar a MELIBEA que lo estava esperando y con ella LUCRECIA, cuenta SOSIA lo que le acontecio con AREUSA. Estando CALISTO dentro del huerto con MELIBEA, viene TRASO y otros por mandado de CENTURIO a complir lo que avia prometido a AREUSA y a ELICIA, a los quales sale SOSIA. Y oyendo CALISTO desde el huerto onde estava con MELIBEA el ruydo que traian, quiso salir fuera, la qual salida fue causa que sus dias peresciessen, porque los tales este don resciben por galardon e por esto han de saber desamar los amadores.&lt;br /&gt;Resumen:  De camino al huerto de Melibea, Sosia le comenta a Tristán lo de su nueva amistad con Areúsa, tan hermosa, tan bien arreada, tan bien perfumada, con manos blancas como la nieve, dispuesta a entregársele.  Tristán le aconseja ser prudente y no fiarse de ese tipo de mujeres, pues quizás, lo que queria era averiguar el camino por donde iban a ir al huerto. Llegados al huerto, Calisto ordena poner la escalera y callar, pues quiere escuchar las cancioncillas que entona Meleibea y Lucrecia. Cantan a dúo:   &lt;br /&gt;LUCR. y MELIB. __ &lt;br /&gt;Dulces árboles Sombrosos,&lt;br /&gt;humilláos quando veays&lt;br /&gt;aquellos ojos graciosos&lt;br /&gt;del que tanto desseays.&lt;br /&gt;Estrellas que relumbrays,&lt;br /&gt;norte y luzero del día ,&lt;br /&gt;¿Por qué no le despertays,&lt;br /&gt;si duerme mi alegría?&lt;br /&gt;A continuación concluye Melibea: &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Oyeme tú, por mi vida,&lt;br /&gt;que yo quiero cantar sola.&lt;br /&gt;Papagayos, ruiseñores,&lt;br /&gt;que cantais al alborada,&lt;br /&gt;llevad nueva a mis amores,&lt;br /&gt;cómo espero aquí asentada.&lt;br /&gt;La media noche es passada,&lt;br /&gt;y no viene.&lt;br /&gt;Sabedme si hay otra amada&lt;br /&gt;que lo detiene.&lt;br /&gt;Calisto no puede esperar más y se presenta ante Melibea. La anima a que siga cantando. Para ella, la inspiración provenía del deseo de ver a su amado, al que ya tenía delante. Mientras habla, Calisto trata de desnudarla. Melibea muestra ciertos reparos ante la acostumbrada impaciencia y violencia de su amado: &lt;br /&gt;no me destroces ni maltrates como sueles. ¿Qué provecho te trae dañar mis vestiduras?&lt;br /&gt;Calisto, como voraz de halcón que quiere devorar su presa, le responde: &lt;br /&gt; Señora, el que quiere comer el ave, quita primero las plumas.&lt;br /&gt;En el transfondo, Lucrecia esta observando a los amantes y se deshace de dentera. Del otro lado de la tapia llegan gritos de los criados que parecen estar enzarzados en un altercado con Traso y su pandilla. Calisto, a los ruidos, se desprende de Malibea y sube apresuradamente las escalera para ayudar a sus mozos.   Melibea queda nerviosa ante lo que le pueda pasar a su amante. Tristán le dice a su amo que no baje, que solo se traraba de unos bellacos que pasaban dando voces. Recomienda a su amo que baje con cuidado. Calisto resbala y cae pidiendo confesión. Yace en el suelo inerte, sin habla. &lt;br /&gt;(Hasta aquí la gran interpolcaión de la tercera adición, versión conocida como Tragicomedia. Sigue el texto de la Comedia, suspendido en el acto XIV). &lt;br /&gt;Los criados le dan por muierto. Meliba y Lucerecia escucha al otro lado de la tapia. Oyen decir a Tristán: &lt;br /&gt;¿Oh mi señor y mi bien muerto! ¡Oh mi señor despeñado! ¡Oh triste muerte sin confessión! Coge, Sosia, esos sesos de esos cantos, júntalos con la cabeza del desdichado amo nuestro. ¡Oh día de aziago! !Oh arrebatado fin!&lt;br /&gt;Lucrecia persuade a la doncella a ir a su cámara. Decide llamar a los padres y fingir otro mal.. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XX &lt;br /&gt;Sumario:  LUCRECIA llama a la puerta de la cámara de PLEBERIO. Pregúntale   PLEBERIO lo que quiere. LUCRECIA le da priessa que vaya a ver a su hija MELIBEA. Levantado PLEBERIO, va a la cámara de MELIBEA. Consuélala, preguntando qué mal tiene. Finge MELIBEA dolor del coraçón. Embía MELIBEA a su padre por algunos estrumentos músicos. Sube ella y LUCRECIA en una torre. Embía de sí a LUCRECIA; cierra  tras ella la puerta. Llégasse su padre al pie de la torre. Descúbrele MELIBEA todo el negocio que avía passado. En fin, déxase caer de la torre abaxo. &lt;br /&gt;Resumen:  Lucrecia va a la cámara de Pleberio y le manda a venir a ver a Melibea. Pleberio se alarma al ver a su hija tan desconsolada: &lt;br /&gt;¿Qué dolor puede ser, que iguale con ver yo el tuyo? Tu madre está sin seso en oir tu mal. No pudo venir a verte de turbada. Esfuerza tu fuerza, abiva tu corazón, arréciate de manera que puedas tú conmigo ir a visitar a ella. Dime, ánima mia, la causa de tu sentimiento.&lt;br /&gt;Melibea quiere subir con su apdre a la azotea para mirar el paisaje y los navíos, a ver si así afloja su congoja. Pide que le traigan algún instrumento para acompañar el canto y mitigar así su dolor. Pleberio pide a Lucrecia que le acompañe. Melibea llama a ésta para comunicarle un mensaje que quiere enviar a su madre. Desde lo más alto de la torreta, recita Melibea detalladamente a su padre, quien desde abajo la escucha, sus tratos con Celestina, sus amoríos con Calisto y la muerte del desdichado. Muerto su amor, sería injusto, añade, que ella siguiera con vida. &lt;br /&gt;¿Qué crueldad sería, padre mío, muriendo él despeñado, que viviese yo penada? Su muerte convida a la mía, comvídame y fuerza que sea presto, sin dilación, muéstrame que ha de ser despeñada por seguirle en todo. y así contentarle he en la muerte, pues no tube tiempo en la vida. ¡Oh mi amor y señor Calisto! Espérame, ya voy; detente, si me esperas; no me incuses la tardanza que hago,dando esta ultima cuenta a mi viejo padre, pues le debo mucho más. ¡Oh padre mio muy amado! Ruégote, si amor en esta pasada y penosa vida me has tenido, que sean juntas nuestras sepulturas: juntas nos hagan nuestras exequias. algunas consolatorias palabras te diría antes de mi agradable fin ... veo tus lágrimas malsufridas  descender por tu arrugada faz. Salúdame a mi cara y amada madre: sepa de ti largamente la triste razón porque muero ... gran dolor llevo de mí, mayor de ti, muy mayor de mi vieja madre. Dios quede contigo y con ella. A él ofrezco mi ánima. Pon tú en cobro este cuerpo, que allí baxa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;AUTO XXI &lt;br /&gt;Sumario:  PLEBERIO, tornado a su cámara con grandísímo llanto, pregúntale ALISA, su muger, la causa de tan súpito mal. Cuéntale la muerte de su hija MELIBEA, mostrándole el cuerpo della todo fecho pedaços, y  haziendo su planto, concluye. &lt;br /&gt;Resumen:  Pleberio vuelve a su cámara. Alisa le pregunta por qué está tan triste. Pleberio recita una larga lamentación. Lamenta el desengaño y la futilidad de su vida y su trabajo; la inutilidad de las riquezas que había almacenado en beneficio de su hija. Maldice a la fortuna por haberle privado del gran consuelo de su vejez, maldice el amor.  Concluye con estas palabras: &lt;br /&gt;Del mundo me quejo, porque en sí me crió,  porque no me dando vida, no engendrara en él a Melibea; no nacida, no amara; no amando, cesara mi quejosa y desconsolada postrimería. ¡O hmi compañera buena! ¡mi hija despedaçada! ¿Por qué no quisiste que estorbasse tu muerte? ¿Por qué no hubiste lástima de tu querida y amada madre? ¿Por qué te mostraste tan cruel con tu viejo padre? ¿Por qué me dexaste, quando yo te había de dexar? ¿Por qué me dexaste penado? ¿Por qué me dexaste triste y solo in hac lachrymarum valle.- F I N. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9740410-110798963390091424?l=resumenes.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/110798963390091424/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9740410&amp;postID=110798963390091424' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110798963390091424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110798963390091424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/2005/02/la-celestina-fernando-de-rojas.html' title='LA CELESTINA-Fernando de Rojas'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16391048104495220558'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410.post-110789445672507230</id><published>2005-02-08T13:26:00.000-08:00</published><updated>2005-02-08T12:27:36.726-08:00</updated><title type='text'>LA REGENTA:    LEOPOLDO ALAS “CLARIN”</title><content type='html'>Síntesis: La joven Ana Ozores, casada con un hombre mayor, bueno y despistado, don Víctor Quintanar, ex Regente de la Audiencia local, es asediada por un ambicioso clérigo, Fermín de Pas, y por un vulgar conquistador, Alvaro Mesía. Las muchas frustraciones de la guapa Ana, el abandono en que la tiene un marido solo interesado por el teatro y la caza, y la carencia de hijos, todo ello la arroja en brazos de Mesía y éste mata en un duelo calderoniano al marido burlado. Un tristísimo desenlace corona esta tragedia: a la ensoñadora y mística Regenta todavía le queda sufrir una prueba más, la absoluta soledad a la que la condena la hipócrita sociedad vetustense tras el adulterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera parte: En la 1ª parte apenas sucede nada, es un parte estática, morosa, descriptiva de años anteriores (de personajes) \ Confesión de Ana, pasado de Ana, situación de Ana en Vetusta, estudio de la Vetusta burguesa del casino. \ Figura de Fermín, lo define, lo describe, infamia de algunos personajes.&lt;br /&gt; Segunda parte: El  autor se centra en el hilo narrativo esencial, vaivén de Ana entre deber y deseo, entre amor y sacrificio. \ Se van desarrollando más los caracteres de cada personaje.  Álvaro – Ana   , Ana – Fermín ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personajes:&lt;br /&gt;-Ana, la Regenta:&lt;br /&gt;-Tiene un gran complejo de víctima. Ana se pasa una vida autocompadeciendose, exigiendo la compasión de los demás, Ana sólo habla de sus problemas, de sí misma, de sus alegrias, ideales, tristezas...&lt;br /&gt;-Ana  nunca se entrega definitivamente a su cambio de vida, por eso tarda tanto en aceptar el adulterio. Su miedo a la aventura real. De vez en cuando compara a Mesía (Álvaro) y a de Pas (Fermín).&lt;br /&gt;-Mesía (Alvaro): Es el héroe prosaico, es bello, positivo, eficaz, sabe sacar partido a todo. Es el jefe del partido liberal, no cree en nada.  Mata a don Víctor por miedo ya que no quería matarlo. Viene a se un don Juan.&lt;br /&gt;Mesía, Ana y Fermín son los personajes de más importancia en la novela, el resto de personajes se puede englobar en conjunto como vetustenses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los demás personajes se rigen por una rígida jerarquía social. \ No son personajes arquetipos. &lt;br /&gt; 1. Presencia de rasgos físicos:&lt;br /&gt;-Visitación, siempre lleva una golosina en la boca&lt;br /&gt;-Marquesa, siempre aparece tumbada&lt;br /&gt;-Edelvira, destaca su robustez aldeana y propensa a los sofocos&lt;br /&gt;-Petra, rubia de carnes fuertes y blancas, excitada, encendida, chispeante.&lt;br /&gt;-Teresina, tiene el rostro pálido y los ojos de dolorosa&lt;br /&gt;-Doña Paula: (madre del magistral) huewsuda, alta, aspera, mal conformada&lt;br /&gt;-Magistral: cruzarse de manos en la zona del vientre, enrojecer fácilmente&lt;br /&gt; 2. Individualización de personajes, vestidos:&lt;br /&gt;-Obdulia: lo aparatoso, espectacular, limpísimo.&lt;br /&gt;-Visitación: bajos de la ropa interior&lt;br /&gt;-Magistral: impecable y elegantisimo&lt;br /&gt;-Camoirán: Anda hecho un desharapado&lt;br /&gt;-Ronzal: Imita a Mesia&lt;br /&gt;-Frígilis: Viste de campesino&lt;br /&gt;-Víctor: Viste como un actor de teatro el cual se caracteriza por su hablar como teatra Lerna&lt;br /&gt;3. Formas de hablar:&lt;br /&gt;-Mesía (Alvaro): Lenguaje técnico – amoroso al que se reduce a términos groseros&lt;br /&gt;-Ana: nunca expresa, es decir, nunca consigue lo que quiere expresar, no reconoce sus sentimientos&lt;br /&gt;-Magistral lenguaje inteligente, claro, sistemático.&lt;br /&gt;-Saturnino; Retórica academicista, barroca.&lt;br /&gt;-Se intenta expresar a través de los personajes el espacio novelesco, de Vetusta. Vetusta surge de la imagen que vemos reflejada en los Marqueses, Visita, Obdulia...&lt;br /&gt;Los dos personajes que apenas intervienen en la novela son:&lt;br /&gt;- Frígilis y Camoirán: Representan un vitalismo sano, basándose en la naturaleza. Frígilis no sabe como evitar la muerte de su amigo don Víctor. Y cuando se decide para ayudar a Ana es tarde. Camoiran se centra en la religión, caridad y solidaridad. No puede hacer nada frente al carácter del Magistral y el de su madre.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumen:&lt;br /&gt;Comienza describiéndonos la ciudad de Vetusta, donde ya introduce a varios personajes como es Bismark, Celedonio que es un monaguillo, también aparece Don Fermín de Pas era un magistral de aquella iglesia, de la cual Clarín también ofrece una minuciosa descripción. Celedonio sólo tenía trece años, Don Fermín de Pas que tenía unos 35 años le gustaba subirse a la torre del campanario y observar toda la ciudad de Vetusta,  personas, cosas,...&lt;br /&gt;También presenta un nuevo personaje que es un doctor de Teología llamado Saturnino Bermúdez. Una noche recibió la carta de una mujer llamada Doña Obdulia, por la que sentía una gran atracción, quedaba invitado para comer, creyendo él que era  una cita pero no era así, ya que lo había invitado para que comentara unos cuadros a unos amigos suyos. Se dirigieron hacia la iglesia a ver los cuadros, dónde Don Saturnino y Don Fermín se quedaron asombrados de ver el cuerpazo y la hermosura de doña Obdulia.&lt;br /&gt;Todos se preguntaban de donde sacaba doña Obdulia el dinero de sus vestidos ya que ella no era rica. Aparece un nuevo personaje que es Doña Ana (la Regenta), que era esposa de Víctor Quintanar, que era el regente de varias audiencias de Vetusta. Se llamaba Ana Ozores Y era una noble, aquel día fue la Regenta y Doña Vuerta???? a confesarse a la catedral pero al final nadie las confesó.&lt;br /&gt;En este capítulo se nos presenta a Ana Ozores que es la Regenta, se muestra en su habitación y se pone a pensar en su infancia, ya echaba de menos a su madre, ella no conoció a su madre, narra la historia que le sucedió en su infancia, una noche siendo ella jovencita se escapó con su amigo Germán a dormir en una barca. &lt;br /&gt;Toda su familia estaba preocupada sobre todo su aya que era Doña Camila, descubrieron donde pasó la noche y la metieron a un internado (colegio). Cuando la Regenta terminó de pensar en ésta historia, le entró un ataque de nervios, de pronto tocó la campanilla y llegaron su criada y su marido Don Víctor de Quintanar, ambos le dieron de beber tila, y al cabo del tiempo se tranquilizó y su marido se fue a dormir (ya que como por las mañanas salía a cazar no dormía con ella para no despertarla).&lt;br /&gt;Aquella noche todos se retiraron a dormir hasta que a la mañana siguiente de madrugada Don Víctor se fue a cazar con su amigo Frigilis.&lt;br /&gt;En este capítulo vemos como el autor hace una descripción de la familia de Ana. Su padre se llamaba Don Carlos y se casó con una modista italiana, la cual cuando dio a luz a Ana se murió. Su padre se tuvo que ir durante cierto tiempo a Italia, buscando así una casa de campo para su hija y un Aya (que era doña Camila) que la cuidara, ésta tenía un amante que se llamaba Briarte¿???? el cual era el amo de la casa. Ana Solía recordar la historia que le sucedió con Germán. Ana se dedicaba a leer sobre todo hacia la línea de lo religioso, también destacan las 2 hermanas del padre de Ana que no vieron bien el matrimonio de don Carlos con la madre (madrastra) de Ana.&lt;br /&gt;* En este capítulo ya se habla de la familia, comienza la descripción de la familia, de la infancia de Ana.&lt;br /&gt;El padre de Ana Ozores, don Carlos murió una noche, ocupándose de ella sus tías, doña Ágeda y doña Anuncia. Pero Ana también cayó enferma con un gran estado de nervios. Al cabo del tiempo comenzó a recuperarse. Con el paso del tiempo Ana iba creciendo y  convirtiéndose en una tía buenorra (by JM)(es decir, en una mujer bastante hermosa),  a la que habían criado sus tías y bajo sus reglas. Ana tenía vocación de literata, es decir, más de una vez había escrito versos. Pero sus tías no querían que su sobrina fuera literata. Ellas querían que se casara con un noble. Con el paso del tiempo conoció a don Víctor Quintanar, con el cual se casó, sin amor, sin quererlo, ya que sus tías decían que tenia mucho dinero. Se casaron.&lt;br /&gt;En este capítulo el narrador nos va describiendo el casino, los juegos, la biblioteca... de Vetusta, y también nos va indicando la gente que va al casino a jugar, allí se habla que la Regenta no se ha querido confesar y quiere cambiar de confesor.&lt;br /&gt;En este capítulo vemos como dos personajes, Paco, y Don Álvaro hablan de la Regenta, ya que uno de ellos está locamente enamorado de ella. Son Paco (Marqués Vegallana) y Don Álvaro (Mesina).&lt;br /&gt;Se nos presenta a un nuevo personaje que es doña Rojuna, la mujer del Marques de Vegallana. Estaban todos reunidos en casa de Vegallana.&lt;br /&gt;Doña Obdulia, don Álvaro, el Marqués, y vieron pasar a la Regenta con su doncella que parece ser que iba a confesarse.&lt;br /&gt;La Regenta y su criada siguieron andando, la regenta pidió a su doncella Petra que la llevara al campo y así se fueron ambas, la regenta disfrutó de lo lindo, al anochecer volvieron a su casa y por el camino se tropezaron a Don Álvaro y Paco con los que mantuvieron una larga conversación; todo el que pasaba al lado de la Regenta se quedaba asombrado de su belleza y de su hermosura.&lt;br /&gt;Aquella noche Ana regresó a su casa y su marido se disponía para irse al teatro, a Ana no le apetecía de este modo que Víctor se fue solo. Ana se encontraba triste, no era feliz en su matrimonio, se dirigió hacia el despacho de su marido y sin encender la luz se tropezó con algo rompiéndole a su marido, dos o 3 figuras que él admiraba. Ana cansada de estar encerrada se dirigió hacia el parque y se encontró con Don Álvaro, se quedaron mirándose pero Ana echó a correr. Silvia pensaba que no podía comulgar (Ana) sin decirle al Magistral o confesarle la verdad. Cuando vino Víctor del teatro le dijo que estaba ya harto de sus nervios y de su enfermedad y además se puso furioso al ver lo que su esposa Ana había hecho en el despacho.&lt;br /&gt;En este capítulo vemos como el magistral, Don Fermín recibe una carta por parte de doña Regenta diciéndole que necesita hablar con él, este lee la carta delante de su madre Doña Paula, la cual le dice que se lleve cuidado con esa mujer que es un angelito y no hay que decir nada de ella pero que puede hacer algo. Tras esto don Fermín salió a andar durante un tiempo.&lt;br /&gt;Todos se van a cenar a casa de los Marqueses, se van la Regenta, don Víctor, Obdulia, Bermúdez, El Magistral (don Fermín)... en aquella cena vemos como don Álvaro siente una gran atracción por la Regenta. Pero la Regenta de quien de verdad esta atraída, y admira es del Magistral, con quien tiene una pequeña conversación. Después de la cena todos se dirigen con los carruajes a pasear pero el magistral no se va con ellos, a pesar de que la Regenta insiste en que lo acompañen. De pronto don Fermín se acordó que no había avisado a su madre para comer que estaría hecha una furia.&lt;br /&gt;Cuando llegó a la hora de la cena su madre estaba muy enfadada, lo trataba como a un niño. El narrador cuenta la historia de la madre, de doña Pula:&lt;br /&gt;Doña Paula se casó estando embarazada, donde la gente del pueblo decía que era de un cura de allí. Doña Paula es la que dirigía a su marido, ella era la que le tenía que decir qué debía de hacer, hasta que un día su marido murió dejando muchas deudas, doña Paula puso una taberna, para ganar dinero y obligó a Fermín que estudiara para cura. Y éste así lo hizo. Doña Paula en la taberna nunca dejó que nadie se aprovechará de ella y le tocará el chochete (by JM 1999, TQ46).&lt;br /&gt;Ana seguía en la rutina de siempre, se daba cuenta que su marido Víctor no le hacía feliz y además había abandonado las cotidianas tertulias con todos los demás, en resumen se quedaba en casa tocándose la figa (by JM quien sino).&lt;br /&gt;Don Álvaro seguía enamorado de la Regenta aunque él pensaba que ella no lo quería, lo que le en verdad no sabía es que casi todas las noches Ana soñaba con él. Pero lo que tampoco sabía Ana era que el Magistral, con el que se confesaba también  pensaba en ella. El Magistral estaba enamorado de Ana (se le notaba un bultico en la sotana, by JM). Él  sabía que Ana se había refugiado en la religión ante un problema que él desconocía. Aquella noche salió Ana al balcón y se encontró a don Álvaro que venía en un caballo, ambos mirándose se mostraron la pasión que sentían, cuando estuvieron  un largo rato hablando venía Víctor le pidió a Álvaro que convenciera a su mujer (Ana) para ir al teatro para ver Don Juan Tenorio. Ana finalmente accedió. Aquella noche se dirigió hacia el teatro y estaban allí la marquesa, Edelmira, Paco y Quintanar. Al rato largo vino a aparecer el apuesto y guapo Don Álvaro. Ana se quedó un rato mirándolo. Desde que Ana vió a don Álvaro desde el balcón le cambió la vida. Ya no se sentía triste sino contenta. Quedó asombrada ante la obra de don Juan Tenorio, ya que ella se compara con doña Inés y a don Álvaro con don Juan, aunque en verdad sí tenían ciertas semejanzas. Don Álvaro se puso al lado de ella (el cual pensaba que estaba bellísima). Ana también sentía una cierta atracción. Ana se fue antes del Teatro y aquella noche le dice su criada Petra que había estado hablando en sueños, soñando que decía un nombre.  Petra no le quiso decir la verdad, es decir que estaba hablando de Álvaro, Petra le dijo que su marido no había oído nada, pero le trajo una carta que era del Magistral, don Fermín, que le decía que la esperaba para confesarla, pero ella no quería y le envió otra carta diciéndole que se disponía mal (se encontraba mal). Ana al hacer esto ante don Fermín se sintió muy mal. Víctor no era partidario de que Ana fuera a la catedral tanto a confesarse.&lt;br /&gt;Al día siguiente Ana recibió la visita del Magistral, ambos se dirigieron hacia el  parque. El Magistral le preguntó por su dolor de cabeza, y Ana sin acordarse de la mentira que le echó, el magistral se dio cuenta de que le había engañado, se puso de muy mal humor porque además se había enterado de que fue al teatro y eso en las beatas estaba prohibido. Estuvieron durante un buen rato hablando de la curación del alma de Ana y dándole el magistral las razones de por qué la quería confesar por las tardes también le dijo a Ana que si querían se veían fuera de la catedral (Ana se quedó un poco asombrada ...) también estuvo dando las razones de por qué no tenía que haber ido a ver la obra de Juan el Tenorio ... y así hasta el anochecer. Don Víctor Quintanar  vino a casa y como era habitual no preguntó por su esposa, Petra, la criada, estaba preocupada por lo que le iba a decir a su amo si le preguntaba por Ana.&lt;br /&gt;Al día siguiente, Frigilis, buscando unas semillas que había buscado por el parque se encontró con el guante rojo que era de los que llevaban los curas. Le preguntó a Petra que Magistral había estado aquella noche en el parque ya que se le había caído el guante, Petra disimulando para que no se averiguase que había sido don Fermín le dijo que el guante era de su señora Ana (la Regenta).&lt;br /&gt;Don Víctor se había dedicado toda la vida a irse a cazar con Frígilis. El Magistral estaba deseando volver a ver a Ana, estaba impaciente y se subió a la torre de la catedral, y allí, a través de su catalejo vio a don Álvaro y se puso enfurecido, de mal humor, parecía desquiciado.&lt;br /&gt;A los días Ana se dirigió de nuevo al confesionario, el magistral se alegró de verla, y se dirigieron para casa de don Constantino y doña Petronila ya que hablarían mejor, estando Ana y don Fermín sentados en el sofá esperando a los señores el magistral cogió de la mano a Ana, Ana se puso que echaba fuego pero pensó que con una muestra no pasaría nada. Al día siguiente Ana se puso muy enferma, vino el médico don Robustiano y le dijo que la enfermedad que tenía era larga de curar. Ana le pidió a don Víctor que estuviera a su lado, éste sacrificó su vida rutinaria de irse a cazar con su amigo Frígilis durante varias semanas, hasta que dejó de estar con su mujer para salir de nuevo con Frígilis siempre buscaba excusas. &lt;br /&gt;Ana se fue reponiendo poco a poco. El Magistral la siguió observando cuando salía a pasear por el campo con don Álvaro, victor, Paco ... y al poco tiempo se volvió a producir otro encuentro de confesión con el magistral pero la Regenta cae de nuevo enferma. Don Pompeyo que es el presidente de la nueva hermandad también era de Vetusta,  estaba casado y tenía sus hijos, y se caracteriza por ser un gran ateo. Don Pompeyo iba muchas tardes a pasarlas al casino, todos quedaron un día para cenar,  se pusieron a hablar de lujuria, de amores de Fermín de Pas con la Regenta... Allí se encontraba Paco, el marqués, don Álvaro, don Pompeyo... todos decidieron echar del pueblo y acabar con el Magistral. Llegaba ya el verano a Vetusta y don Álvaro fue a despedirse de Quintanar aunque en verdad fue a despedirse de Ana. Ana le comentó que ellos no se irían a ningún sitio, ya que el médico le había dicho que no podía bañarse ni tomar la brisa del mar. La Regenta a escondidas de su marido seguía leyendo la vida de Santa Teresa de Jesús, Las visitas de Visitación, Obdulia, la Marquesa, a la Regenta eran, debido al calor más cortas. Pero Ana seguía consumida tan triste. Un día le escribió una carta al magistral, en la cual le decía que gracias a él se sentía mejor que parecía haber encontrado un nuevo camino místico y que además se había leído la vida de Santa Teresa, el Magistral estaba feliz ante esto, estaba lleno de emoción; Cuando terminó de leer la carta se dirigió a dar la catequesis a un grupo de niños del pueblo ya que él era el director de impartir el catecismo. Cuando terminó se dirigió hacia la casa de Ana, dónde Quintanar los dejó a solas. Ana comenzó a decirle que gracias a él  de encontraba mucho mejor. Él cada vez estaba más lleno de emoción. La Regenta también había introducido a su marido a leer libros religiosos, y por primera vez don Víctor fue a confesarse junto con la Regenta a la catedral. Un día Ana recibió la visita de su amiga Visitación, la cual le dijo que todo Vetusta había visto a don Álvaro, en la estación, que se marchaba junto a la guapa Ministra. Ana se sintió algo celosa y no quería desviarse de su camino religioso. Durante todo el verano Ana seguía viendo al Magistral, el cual había pasado el verano feliz, junto a Ana, sin embargo, don Víctor estaba desesperado, había pasado un verano aburrido y terrible. El verano pasó, volvieron al pueblo don Alvaro y doña Paula, el Magistral seguía sus conversaciones con la Regenta, mientras a la Regenta la volvían del pasado las cosas, las ideas que le habían pasado con Don Álvaro. Se nos describe la mísera muerte de don Santos acompañado de su hija Celestina. Todos los del pueblo opinan que la muerte de don Santos es por culpa del Magistral. Todo el pueblo está en contra de don Fermín de Pas. Al  cabo de un tiempo la Regenta se dirigió, aquella Noche Buena a la Misa de Gallo, allí estaban todos sus amigos, incluso Álvaro. En la catedral a Ana le volvieron de nuevo los recuerdos de Álvaro, cuando terminó la misa salió muy aturdida y se dirigió a casa junto con Petra. Se puso a peinarse en su tocador y de repente le entró ganas de ir a la habitación de su marido y acariciarlo, hablar con él, pero una vez que estaba en la puerta de Quintanar no se atrevió, y se dirigió de nuevo a su habitación. Pasó mala noche. Al día siguiente fue de nuevo hacia la catedral, y allí se encontró al Magistral y ambos se dirigieron a casa de Petronila para poder hablar mejor. El Magistral le entró ganas de declararse allí, pero al ser interrumpido varias veces por Petronila quedó con Ana en verse por la tarde en la catedral. El Magistral ya le había dicho que la gente de Vetusta estaba hablando de él y de ella, estaban hablando del honor, pero Ana contestó que a ella le daba igual. Al cabo de un tiempo Quintanar se empeñó en llevar a Ana al baile del casino. Le pidió permiso al Magistral y éste le dijo que sí, todos quedaron asombrados ante la belleza de la Regenta.&lt;br /&gt;Don Álvaro se presentó allí elegante, guapo... Ana en ese momento sintió un gran miedo. Una vez que terminaron de cenar, Quintanar le dijo a Álvaro que bailase con su mujer y así lo hicieron. Ana sintió algo especial, por primera vez sintió que alguien la abrazaba, la cogía (le metía mano, by JM TQ46), y cuando estaban ya un rato bailando Ana cayó desmayada. Pronto la llevaron a su casa dónde recobró la memoria y lo que aquella noche había pasado. A la mañana siguiente Glocester le contó al Magistral todo lo que había pasado en el baile, y que Ana se había desmayado en brazos de don Álvaro. El Magistral se puso muy nervioso, enfadado, muy celoso...&lt;br /&gt;El Magistral no sabía hacia dónde dirigirse, y lo hizo hacia la casa de Petronila y así se reunió con la Regenta. Esta también vino atormentada por lo que le había ocurrido la noche anterior. El Magistral se mostró enfurecido, celoso le dijo a Ana que cómo se atrevía a hacer lo que hizo la noche anterior. En ese momento ante la declaración del Magistral se dio cuenta de que el magistral la amaba, no como una hermana mayor (que eso era lo que pensaba Ana) sino la amaba de verdad, la quería para él (se le notaba un bultico debajo de la sotana, by JM). Ana asustada salió sin despedirse de nadie, y dijo que jamás volvería a ver al Magistral, le había defraudado, la había engañado; Pero al cabo de un tiempo Ana decidió ir un día a la iglesia y pensó que se había pasado con el Magistral, que no debía haber dejado de verlo (es que era calentorrica, by JM). Es decir, Ana después se arrepintió. Al cabo de un tiempo don Pompeyo (el Ateo), se declaró enfermo y el médico le dio muy poco tiempo de vida. Este antes de morir quería confesar, pero solo quería confesar con el Magistral. Fueron a llamarlo y este se quedó muy pensativo ya que siempre había creído que don Pompeyo lo odiaba. Cuando se estaba preparando para ir a casa de Pompeyo le llegó una carta de Ana en la que decía que lo perdonaba y que quisiera volver a seguir ese camino de religiosidad. El Magistral se llenó de felicidad, mientras su madre estaba irritada al pensar que su hijo podía estar otra vez con Ana. Fue a casa de Pompeyo y le dio los sacramentos y lo confesó. Y se dirigió a casa de Ana para hablar con ella. En Vetusta era la época de la Cuaresma y de la Semana Santa, don Pompeyo al cabo de unos días murió. Toda Vetusta se quedó asombrada al ver que Ana iba a salir de nazarena pero descalza. Don  Víctor de Quintanar estaba irritado al ver a su mujer allí, y le echaba la culpa al Magistral. Él, Quintanar dijo que prefería ver a su mujer en manos de un amante que en brazos del fanatismo, don Víctor pensaba que su mujer se estaba recuperando cuando vuelve a caer de nuevo, creía que su mujer estaba loca. Pasó la Semana Santa y entró Mayo. Era de noche y Víctor y Ana estaban paseando por el bosque, los marqueses de Vegallana le habían prestado la casa durante un tiempo. Ana se había olvidado de nuevo del Magistral se sentía bien de salud, y estaba feliz junto a su esposo. El doctor Bermúdez le dijo que mejor se fueran a vivir al vivero porque le vendría bien a Ana. &lt;br /&gt;Ana le escribió una carta al Magistral dándole gracias por la ayuda ofrecida, que se sintió muy bien y había dejado de leer a Santa Teresa, y que el Marqués lo invitaba a una comida el día de San Pedro.&lt;br /&gt;Mientras Ana se dedicaba a escribir en un diario todo lo que le ocurría durante el día, también escribía de Petra, Quintanar, de ella... Llegó el día de San Pedro, y todos comenzaron a comer, aunque el magistral no pudo comer junto a Ana, porque tuvo que comer con los demás curas, que el Marques había invitado. Una vez terminada la comida Ana y las demás mujeres fueron a pasear por el bosque pero comenzaron una serie de truenos, de relámpagos que alarmaron a los hombres sobre todo a Qintanar que salió  con los demás hombres a buscar a las mujeres ya que iba a llover por la tormenta. Salieron a buscarlos don Álvaro y Fermín que por el camino discutieron debido a los celos que cada uno mostraba. Y por el camino se encontraron una liga roja. Don Víctor dijo que aquella liga era de Ana pero que se la había dado a Petra. Estos dos no las encontraban, y Pepe, el casero les dijo que las mujeres al empezar a chispear estaban en la casa. Víctor y Fermín (el magistral) iban empapados. Don Fermín sin despedirse de nadie y calado hasta los huesos se marchó furioso ante la ironía de don Víctor, teniendo una gran pelea con su madre. El Verano iba pasando en el vivero y todos los amigos, Paco, Alvaro, Visitación, Obdulia... seguían haciendo excursiones al vivero para estar todos juntos.&lt;br /&gt;Despidieron todos juntos el verano, cenando, Ana seguía feliz y curada de su enfermedad. Seguía la atracción entre don Alvaro y Ana. Llegó la Navidad (Ana  y Álvaro ya eran amantes) y Quitanar invitó  a comer a don Álvaro, cuando Ana se salió a dar el paseo, Quintanar le confiesa a Álvaro que se estaba acostando con su criada Petra, que tenia miedo de que le hiciera chantaje. Álvaro fue y se lo contó todo a Ana, Ana quedó desanimada, ante lo bien que se había portado con su marido. Álvaro le siguió diciendo que podían seguir siendo amantes ahora más que nunca. El día de San Pedro resultó que el Magistral se había “cepillado” (by JM) a Petra (la criada de Ana y de Quintanar), pero este le hizo un trato a Petra. Le dijo que espiara a Ana y que él Luego echaría a Teresina (su criada) y contrataría a Petra. A Petra le caía mal Ana, la tenía aborrecida ya que pensaba que era una orgullosa y presumida. Por lo tanto Petra aceptó el trato del Magistral. Era una malvada y envidiosa de su ama. Al principio no le contaba a Fermín toda la verdad, hasta que un día llegó  llorando a casa de Fermín diciendo le que Ana le había traicionado y que ella misma había visto como se acostaba con don Álvaro, el cual entraba trepando por el balcón de la habitación de la Regenta.&lt;br /&gt;El Magistral se volvió loco y se vengó a través de un plan que hizo con Petra. Como todas las mañanas don Alvaro se iba antes de que don Víctor saliera a cazar, Petra le adelantó el reloj a don Víctor para  que tuviera que esperar a Frígilis en el parque (era donde quedaba con él) y que así viera como don Álvaro salía del balcón de su esposa. Y así fue, lo vio y reconoció a don Álvaro. Frígilis no estaba ya que era una hora antes. Pensó en matar con la escopeta a don Álvaro pero no le dio tiempo, después pensó en ir a matar a su esposa pero vino Frígilis y se fueron a la estación a coger el tren para irse a cazar. Pensó que esa venganza se debía por Petra y que el reloj fue adelantado por Petra. Durante todo el día estuvo callado, pensando que no se lo diría a nadie, y pensando en matar a ambos y esconderse en su pueblo natal. En la vuelta hacia Vetusta, Frígilis le dijo que era lo que pasaba,  que había estado todo el día callado, Víctor comenzó a llorar y se lo contó todo a su amigo Frígilis. Frígilis le dijo que no hiciera nada de lo que se pudiera arrepentir, le dijo que tratara a su mujer como antes lo había hecho.&lt;br /&gt;Mientras Frígilis fue a decirle a Álvaro que huyera de Vetusta para no dar lugar a mayores desgracias (un duelo por ej.). Cuando don Víctor entró en su casa se encontró como a un fantasma negro y peludo, era el Magistral, ambos estuvieron hablando de lo mismo, de la infidelidad de su mujer. Don Fermín le metió el dedo en la llaga hablando le de limpiar su honor, de venganza, aunque añadiendo la coletilla de que no debía hacerlo por la religión (lo que la religión le podía importar a don Víctor en ese momento...). La Regenta seguía sin saber nada de lo que estaba planeando su marido. El Plan era un Duelo entre don Víctor y Álvaro. Todos hablaban de lo mismo en el casino. Llegó el día del duelo, don Víctor pensaba dispararle en la pierna sin matarlo, pero al darle en la pierna don Álvaro sin pensárselo le disparó en sus partes, dejándolo mal herido, sin que el médico Bermúdez pudiera hacer nada murió a las pocas horas.&lt;br /&gt;Álvaro se marchó, huyendo por lo que había hecho. Frígilis le contó a Ana que su marido estaba herido debido a la caza, aunque en verdad estaba muerto, Ana no se lo creyó, se imaginaba que a su marido le había pasado algo. Pensó que estaba muerto. Ana se enteró de todo cuando Álvaro le escribió una carta contándole todo lo que había ocurrido. Ana cayó desmayada y atónita. Se pasó un mes enferma en la cama. Frígilis, para ayudar a la mujer de su mejor amigo se fue a vivir a casa de los Ozores. Mientras la gente de Vetusta habló todo lo que quiso acerca de que Frígilis se fuera a vivir con Ana.&lt;br /&gt;Ana al cabo de un largo tiempo se decidió a salir de la casa, para dirigirse a la catedral como hacia antiguamente, pero para ver si de nuevo encontraba el consuelo a través de la religión. El Magistral estaba confesando, se encontró asombrado al ver allí a su amor, él le tendió el brazo, con cara de asesino.  Ana sintió miedo no pudo pedir socorro, tuvo miedo y retrocedió pero quedó desmayada, el Magistral se marchó dejándola tirada en el suelo, y Celedonio al encontrase a la Regenta desmayada la besó en los labios, esta sintió que la besaba un frío y asqueroso sapo.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9740410-110789445672507230?l=resumenes.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/110789445672507230/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9740410&amp;postID=110789445672507230' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110789445672507230'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110789445672507230'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/2005/02/la-regenta-leopoldo-alas-clarin.html' title='LA REGENTA:    LEOPOLDO ALAS “CLARIN”'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16391048104495220558'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410.post-110779605141303167</id><published>2005-02-07T09:06:00.000-08:00</published><updated>2005-02-08T12:28:08.526-08:00</updated><title type='text'>BODAS DE SANGRE- García Lorca</title><content type='html'>Tragedia en 3 actos y 7 cuadros&lt;br /&gt;Federico García Lorca - 1933&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Síntesis: Bodas de Sangre es un conflicto entre el amor como fuerza avasalladora de la naturaleza y la tradición como fuerza que intenta crear normas para esos impulsos, sin conseguirlo en este caso, ya que el destino se presenta como evocación de un destino trágico.&lt;br /&gt;El novio está decidido a casarse con su prometida y así se lo comunica a su madre, que se encuentra asediada por los fantasmas de un pasado de venganzas. La prometida casualmente fue novia anteriormente de Leonardo, familiar de los Félix y enemigos del novio y la madre. Aunque la novia está decidida también a casarse y olvidar a Leonardo, la fuerza del amor es más poderosa que ella. El mismo día de la boda huyen juntos y entonces el novio tiene que salir a buscarlos para limpiar su honor traicionado. Los dos hombres acaban muriendo en una reyerta y las mujeres no pueden hacer otra cosa que llorarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personajes:&lt;br /&gt;La Madre: La madre del novio representa la tradición y las viejas costumbres, que aparecen cargadas de esta forma con todo el rencor y el odio de unas rencillas del pasado con los Félix.&lt;br /&gt;El Novio: Casado y engañado el mismo día de su boda, por esa traición se verá conducido a la tragedia y al mismo destino de su padre y hermano.&lt;br /&gt;La Mujer de Leonardo: Es la prima de la novia. Parece presentir lo que va ha suceder pero es incapaz de hacer nada para evitarlo.&lt;br /&gt;Leonardo: El único con nombre propio en esta historia. Familiar de los Félix, mantuvo un noviazgo de tres años con la novia pero acabó casándose con su prima, todo al parecer por asuntos de conveniencia y dinero.&lt;br /&gt;La Novia: Parece querer de verdad casarse y alejarse de Leonardo su antiguo amor, pero la fuerza de los sentimientos la sobrepasa y vence.&lt;br /&gt;La Luna: Representada por un cazador joven con la cara pintada de blanco, es un personaje más de la obra, testigo de la muerte de los jóvenes.&lt;br /&gt;La Muerte (como mendiga): Representada por una mendiga aparece en escena como instrumento del destino para precipitar los acontecimientos que se avecinan.&lt;br /&gt;Resumen por actos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACTO I&lt;br /&gt;CUADRO PRIMERO&lt;br /&gt;Abre la obra con la conversación entre la Madre y el Novio, su hijo. Ella se lamenta de que su hijo tenga que salir y de que le pida la navaja. Aquí nos enteramos de que el novio es el único hombre que le queda a la madre, ya que su marido y su otro hijo murieron por lo que intuimos en alguna reyerta con la familia de los Félix. El novio le habla entonces de la Novia y la madre le pregunta que cuando quiere que la pida. Le pide también que le de hijos, pero sobretodo hijas para que le puedan hacer compañía bordando. Sale el hijo para ir a trabajar su propiedad y llega una vecina. La madre le pregunta por la novia y si es cierto que hace unos años tuvo un novio. Ésta dice que sí, que era Leonardo el de los Félix, que luego se casó con su prima. La madre se sorprende y la vecina le dice que Leonardo no tiene la culpa de nada pues solo tenía ocho años cuando pasó aquello y que no le diga nada a su hijo para no interponerse en su casamiento y su felicidad.&lt;br /&gt;CUADRO SEGUNDO&lt;br /&gt;Es de mañana y se encuentran en una habitación la Suegra de Leonardo meciendo a un niño en sus brazos mientras la Mujer de Leonardo hace punto de media. Las dos lo arrullan con su canto.&lt;br /&gt;Llega Leonardo que viene de casa del herrador porque el caballo pierde las herraduras. Su mujer le dice si no lo utiliza mucho y él lo niega, pero ella le dice que las vecinas lo vieron al límite de los llanos. Responde que no era él y ella le recuerda que el caballo regresó reventado en sudor. Entra la suegra diciendo que el caballo trae los ojos desorbitados como si llegara del fin del mundo. La mujer le comenta que piden a su prima mañana y que es pera que vengan a invitarlos a la boda. La suegra dice que parece que la madre no estaba muy satisfecha con el casamiento y él le dice que tal vez tenga razón pues ella es de cuidado. La mujer le pide que no hable mal de ella y la suegra le recuerda que Leonardo sabe lo que dice pues fue tres años su novio. La mujer hace ademán de llorar y Leonardo la reprime.&lt;br /&gt;Llega una muchacha de la tienda para contarles que el novio y su madre llegaron a la tienda a comprarle cosas a la novia. La suegra comenta que se van a juntar dos buenos capitales. Leonardo dice que no les importa y sale enojado de la casa. La suegra después de los gritos entra a por el niño y quedan las dos mujeres cantándole una nana.&lt;br /&gt;CUADRO TERCERO&lt;br /&gt;En este cuadro se produce la petición de la mano de la novia. La madre y el novio llegan a la cueva donde vive la novia y son recibidos por la criada. La madre se queja de que aquellas tierras están muy lejos de las suyas. Sale el Padre y hablan más sobre las tierras (se insinúa todo el rato un casamiento para unir dos ricas heredades, tierras y dinero). La madre le dice al padre que ya sabe a lo que viene. Él asiente y fijan la boda para el próximo jueves. Sale la Novia en actitud modesta y recatada. Entregan los regalos y toman unos dulces. La madre conversa con la novia de forma inquisitiva y dura. Salen todos y quedan solas la criada y la novia. Ésta le pide que le enseñe los regalos y ante su negativa le dice que parece que no tenga ganas de casarse. La criada le pregunta si no oyó anoche un caballo y la novia le contesta que sería uno suelto de la manada. La criada dice que llevaba jinete, que lo vio parado en la ventana de la novia y era Leonardo. La novia lo niega y la llama mentirosa y entonces se oye el ruido de un caballo. La criada le dice que se asome y la novia tiene que admitir que sí era él.&lt;br /&gt;FIN PRIMER ACTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACTO II&lt;br /&gt;CUADRO PRIMERO&lt;br /&gt;La criada ayuda a prepararse a la novia peinándola. De nuevo la novia está triste y la criada la intenta animar, no la entiende, habla sobre las bondades del matrimonio y le pregunta si quiere a su novio. Ella asiente pero titubea. Se oye llamar a la puerta. La criada va a abrir pensando que son los primeros convidados. Es Leonardo. La criada lo recibe sorprendida y le pregunta qué hace allí. Él dice que lo invitaron y es el primero en llegar. Sale la novia y discuten sobre su anterior noviazgo, todo parece indicar que Leonardo todavía la ama, no la ha podido olvidar y esto le quema por dentro. Ella dice que también le quemó ver cuando él se casó pero ahora es ella la que está decidida a casarse. La criada lo apresura para que se vaya pues ya llegan los invitados. Llegan recitando una canción nupcial y sale Leonardo. Llegan mozos y muchachas cantando, aparece el padre. Reaparece la novia ya vestida y es besada por varias muchachas. Entra el novio que se reúne con la novia. Entran la mujer de Leonardo y él. Al verlos la madre del novio pregunta si también están estos aquí (se refiere por supuesto a los Félix que asesinaron a sus hombres). El padre le dice que hoy es día de perdones y ella contesta que se aguanta pero no perdona.&lt;br /&gt;Los novios hablan, ella se quiere casar pronto y que él la proteja siempre. Salen todos para la iglesia y quedan solos Leonardo y su mujer. Ella quiere que la acompañe en el carro y él quiere irse en el caballo. Pelean y la mujer sospecha algo, no sabe qué pensar pero dice que tiene un hijo y otro en camino. Le vuelve a pedir que vaya con ella y él acaba aceptando.&lt;br /&gt;CUADRO SEGUNDO&lt;br /&gt;En el exterior de la cueva de la novia está arreglando la criada unas mesas con copas y bandejas. Recita una canción nupcial. Entran la madre con el padre y preguntan si son los primeros en llegar. La criada contesta que llegaron antes Leonardo y su mujer que al parecer corrieron como demonios. La madre maldice de nuevo a los Félix y el padre la tranquiliza diciéndole que hoy es un día alegre y hablan de los próximos nietos. Llegan los novios y los invitados, en ese momento sale Leonardo.&lt;br /&gt;Todos comentan la boda y se forman bailes. Entra Leonardo y se siente vigilado por su esposa. El novio y la novia hablan y Leonardo vuelve a salir de escena. Se intercalan conversaciones entre los diferentes personajes en la algarabía de la fiesta. La novia está inquieta y el novio la abraza pero ella lo rechaza. La mujer de Leonardo aparece diciendo que lo está buscando y les pregunta por él, no lo encuentra y el caballo tampoco está. La novia dice que no se encuentra bien y6 que se va a echar un rato. El novio la quiere acompañar pero ella se niega.&lt;br /&gt;Conversan la madre y el hijo y ésta le da consejos para su matrimonio y cómo debe comportarse con la novia. De pronto todos llaman a los novios para bailar la rueda. Empiezan a buscar a la novia pero no la encuentran. Súbitamente entra la mujer de Leonardo diciendo que su esposo ha huido con la novia en su caballo. El padre de ella se lamenta y la madre del novio la maldice. El novio pide un caballo y su madre lo apremia, duda, no quiere que se vaya pero al mismo tiempo lo anima para que vengue aquella traición. Ya se casaron, ya es la mujer de su hijo. Mientras el novio sale ella afirma que la historia se repite. Otra vez dos bandos. “Ha llegado otra vez la hora de la sangre”.&lt;br /&gt;FIN SEGUNDO ACTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACTO III&lt;br /&gt;CUADRO PRIMERO&lt;br /&gt;Es de noche en el bosque. Se oyen violines y aparecen tres leñadores que comentan que están buscando a los fugados. Discuten sobre si lo que hicieron esta bien o mal, sobre que la naturaleza, la sangre pudo más que ellos. Fue el destino y también es éste el que los busquen y los maten. Se preguntan si lograrán escapar.&lt;br /&gt;Salen los leñadores y aparece la Luna (representada por un leñador joven con la cara blanca) que pregunta qué se oculta en el bosque y vaticina que no podrán escapar. Sale la luna y aparece la Mendiga (que es la Muerte) también vaticinando el trágico final. Reaparece la luna llamada por la mendiga y conversan, la mendiga le pide mucha luz para que no puedan escaparse.&lt;br /&gt;Entra el novio y un mozo que lo acompaña buscando a los fugados y la mendiga se sienta y se tapa con el manto. El mozo dice que no los encontrarán y el novio que no lo dude. Sale el mozo de escena y el novio tropieza con la mendiga. Le pregunta si ha visto a los dos que persigue y ella le dice que no pero que en ese momento están saliendo de la colina. Como no sabe el camino hacia allá la mendiga-muerte se ofrece a acompañarlo y salen juntos.&lt;br /&gt;Reaparecen los leñadores recitándole unos versos a la muerte. Cuando salen de escena entran Leonardo y la novia. Ella quieren que se separen pero él dice que la debe llevar consigo. La novia dice que tendrá que ser a la fuerza pero él le recuerda que no tuvo que obligarla para que se escapara. Finalmente los dos reconocen que el amor los arrastraba el uno hacia el otro de forma inexorable. La llamada de su sangre enamorada los acercó y ya nada puede hacerse y menos pensar en lo que diga la gente. Leonardo le pide que vaya donde nadie los pueda alcanzar y la novia le dice que huya él sola justo cuando empiezan a oír que la gente se acerca.&lt;br /&gt;Salen abrazados diciendo que si se separan será porque los dos estén muertos. Aparece la luna más despacio, se oyen los dos violines y de pronto dos largos gritos desgarrados. Se corta la música de los violines y aparece la mendiga de espaldas abriendo su manto como un gran pájaro. La luna se detiene.&lt;br /&gt;CUADRO ÚLTIMO&lt;br /&gt;En una habitación blanca y grande como una iglesia dos muchachas van devanando una madeja roja mientras recitan junto a una niña.&lt;br /&gt;Aparecen la mujer y la suegra de Leonardo angustiadas. La mujer se pregunta qué habrá sucedido y la suegra le dice que lo olvide. Salen.&lt;br /&gt;Llama la mendiga a la puerta para pedir un pedazo de pan y las muchachas atemorizadas le piden que se marche. Le preguntan qué vio por el camino del arroyo y ella le cuenta de los dos hombres muertos. Se van la mendiga y las muchachas.&lt;br /&gt;Aparece la madre con una vecina que viene llorando. La madre le dice que se calle, que no quiere llantos en su casa. La vecina le dice que no se quede allí, que se venga a su casa, pero ella dice que quiere estar allí pues ya todos están muertos, que debe serenarse para cuando vengan las vecinas.&lt;br /&gt;Aparece la novia y la vecina le pregunta donde va. La madre la insulta y la golpea haciéndola caer al suelo. La vecina trata de separarlas y la novia le pide que la deje pues ha venido a que la maten para que la lleven con ellos. Intenta explicarle a la madre que no pudo hacer nada contra la el deseo y la fatalidad que se deslizó sobre ellos. La madre la rechaza y cuando la novia le pide que la deje lloran con ella la madre la manda a llorar a la puerta. La madre, la novia y la mujer de Leonardo recitan la llegada de los hombres muertos que otros hombres traen cargando. Las vecinas arrodilladas en el suelo lloran.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9740410-110779605141303167?l=resumenes.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/110779605141303167/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9740410&amp;postID=110779605141303167' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110779605141303167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110779605141303167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/2005/02/bodas-de-sangre-garca-lorca.html' title='BODAS DE SANGRE- García Lorca'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16391048104495220558'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9740410.post-110386732661666851</id><published>2004-12-23T21:46:00.000-08:00</published><updated>2004-12-23T21:58:41.466-08:00</updated><title type='text'>El Buscon - Francisco de Quevedo</title><content type='html'>Resumen de: LA VIDA DEL BUSCON LLAMADO DON PABLOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LIBRO PRIMERO. I) En que cuenta quién es y de dónde Pablos (Cap.V) es de Segovia al igual que su padre Clemente Pablo, barbero que decía “quien no hurta en el mundo no vive”; y estaba casado con Adonza de San Pedro, zurcidora de gustos (bruja o hechicera) quien además resucitaba de cabellos encubriendo canas. Pablos tuvo un hermano que murió de 7 años por azotes en la cárcel. Sus padres no se ponían de acuerdo en que oficio él debía de imitar, más él tenía pensamientos de caballero y quería que le pusiesen en la escuela para aprender a leer y escribir. Así, un día luego de gruñirlo un poco los padres aceptaron esta idea y  Pablos dio gracias a Dios por sus padres tan hábiles y celosos de su bien.  II) De cómo fui a la escuela y lo que en ella me sucedió Al otro día sus padres ya habían negociado con el maestro de la escuela a la que iban hijos de nobles y plebes. Allí él se hizo amigo de don Diego, hijo del caballero don Alonso Coronel de Zúñiga, a quien brindaba de su merienda y a quien daba siempre ventaja en cualquier juego. Pero como no hablaba a los demás niños, éstos le ponían nombres tales como Navajas por ser hijo de barbero. Pablos sufría estos mofes, y más que un muchacho le gritó  “hijo de puta hechicera”, a lo que su madre sólo le aclaró que ese era su oficio. Allí en la escuela él le hacía mandados a Señora, la esposa del maestro y esto le ganó la confianza de ellos. Y sucedió un día que por complacer a Diego llamó a un confeso Poncio Pilatos y le correteó para matarle hasta que se tuvo que refugiar con Señora, no sin que el maestro le tuviese que dar 20 azotes para así salvarle la vida. Luego en días de Carnestolendas se paseó en un caballo tuerto, viejo y flaco que llegando al centro del pueblo y por el hambre se comió un repollo de una marchante, y de ahí le hostigaron hasta que cayó de bruces y murió, mientras él quedó todo enlodado en manos del alguacil que quería llevarle a prisión pero que por lo sucio le dejo. A raíz de esto Pablos que tuvo disgusto con sus padres decidió salirse de su casa y quedarse a servir a Diego con el consentimiento de los padres de estos, quienes decidieron luego del incidente en que Diego también salió lastimado no enviarle más a esa escuela. III) De cómo fui a un pupilaje por criado de don Diego Coronel Determinó don Alonso poner a su hijo bajo el pupilaje del clérigo cerbatana, Licenciado Cabra, para así apartarle de su regalo y ahorrar de cuidado. El Lic. Cabra, hombre alto, flaco y descuidado no tenía ni gatos, ya que éstos, decían los pupilos (todos lánguidos) que no eran amigos de ayunos ni penitencias. Allí en el pupilaje, primero comían los amos y los criados (los pupilos), comían tan sólo las sobras (huesos y pedacitos de mendrugos). Don Diego y Pablos quejábanse al padre del primero y el Lic. Cabra le hacia creer que lo hacán para no asistir al estudio. Allí pasando hambre permanecieron hasta la cuaresma en que uno de los pupilos murió de hambre y llegó  hasta los oídos de don Alonso Coronel, quien se desengañado de las mentiras de Cabra y confirmó las quejas de su único hijo que para el momento en que los fue a buscar le preguntaba a ellos mismos por ellos sin reconocerlos, pues solo parecían dos sombras. IV) De la convalecencia y ida a estudiar a Alcalá de Henares Pasaron tres meses en cama don Diego y Pablos recuperándose de la hambruna comiendo caldos, y una vez repuestos don Alonso Coronel decidió enviar a don Diego a la escuela en Alcalá a terminar de aprender la gramática y le pregunta a Pablos si quería ir, y éste que quería salir del pueblo para olvidar al perseguidor de estómagos (Lic.Cabra) aceptó ir para servir a Diego en Alcalá. Así parten con la compañía de un mayordomo para gobernar la casa y el dinero que les iba remitiendo en cédulas don Alonso Coronel. Durante el trayecto se encuentran con un grupo de rufianes que parecen más amigos de don Diego que el mismo Pablos, y así luego de tranzarles algunos reales en almuerzos compartidos, se despiden de ellos a la llegada a Alcalá. V) De La entrada de Alcalá, patente y burlas que me hicieron por nuevo Ya había una casa alquilada para ellos fuera de la puerta de Santiago (patio de estudiantes) que compartían entre 3 moradores. A la mañana siguiente de camino para la escuela a don Diego le apadrinaron unos colegas amigos de su padre pero Pablos que había de entrar a otra diferente, fue sólo. No había bien salido al patio cuando le dijeron: “¡nuevo!” a lo que él sólo se río. De inmediato una burla se fraguó y uno de los estudiantes dijo que olía mal, Pablos sin entender también se tapó las narices pero todos se fueron separando de él y empezaron a escupirle hasta llenarlo de todo tipo de gargajos verdes y blancos. Y así de vuelta a la casa se todo con otros 2 o 3 que consideró decentes  porque sólo le tiraron 5 o 6 estropajos. Y cuando llego don Diego y lo encontró dormido sin saber de lo acontecido se llenó de cólera y dijo: ¿Es buen modo de servir éste, Pablos? (llamándole por primera vez por su nombre), pero Pablos contó todo lo que le había ocurrido y éste le mando desnudar e ir a su cuarto en donde dormían otros cuatro criados de los huéspedes. Pero esa misma noche llegaron a darles azotes unos fulleros y Pablos se escondió debajo de la cama hasta el otro día en que despertó sucio hasta las trenzas. Los amos llegaron y descubrieron cosa fea y mal oliente debajo de la cama de Pablos quien fingía desmayarse y por ello le tiraron del dedo del corazón hasta que se lo desconcertaron y hubo luego que darle golpes en los muslos. Entre los cinco que estaban en el cuarto levantaron y lavaron a Pablos depositándole en cama. Pablos despertó al medio día se vistió y luego de llegado su amo se juntaron todos los de la casa a comer como buenos hermanos que era como se llevarían desde entonces sin que a Pablo nadie de la escuela le volviese a inquietar nunca más. VI) De las crueldades del ama, y travesuras que yo hice «Haz como vieres» dice el refrán y  Pablos resolvió ser el más bellaco. Lo 1ro fue poner pena de muerte a todo cochino que entrase en la casa y a pollo del ama que pasase a su aposento. Y un día que entraron 2 puercos, él con los demás criados, entre gritos como cantando, los mataron y recogieron la sangre y chamuscaron en el corral los vientres, pero don Diego y el mayordomo supieron y se enojaron, preguntando el primero que respuesta daría si lo acusase ante la policía, a lo que Pablos contestó que como entraron sin llamar a la puerta, él consideró que eran de ellos, y a ésta respuesta todos echaron a reír. De ahí heredó Pablos amor por la sisa (hurto), y en combinación con la ama; ambos que se alababan ante los amos el uno al otro como honrados, siempre sisaban la mitad de las compras para luego revendérselas, sacando gran cantidad de reales al fin de un año. Y como restitución, el ama siempre rezaba, se confesaba y andaba siempre con un rosario al cuello. Pero también a ella hizo Pablos picardías; y un día que llamaba a comer los pollos con un “pío” “pío”, éste dijo que la acusaría con la Inquisición ya que Pío es nombre de Papas y eso era una ofensa a la iglesia. Ella consternada aceptó darle 2 pollos que habían respondido a su llamado para que Pablos lo llevase a casa de familiares y los quemasen, e incluso un tercer pollo de agradecimiento para él. Y Pablos los llevo a casa de un pastelero e hizo una gran cazuela que compartió con sus compañeros. Más tarde cuando supieron todos de la maraña, lo celebraron con risas, pero el ama estuvo a punto de denunciar sus sisazas de pura rabia; así que Pablos buscó nuevas trazas y dio en lo que llamaban los estudiantes correr o arrebatar. Y así de su primer corrida sacó un serón de pasas, escapando al doblar una esquina, cubriéndose, sentado sobre el serón, con su manto; fingiendo ser una pobre que el maleante había pisado, y al confundir al confitero, éste siguió por donde le dijo él que aquél había huido. Al contar esto en la casa no le creyeron y él los invitó a ver su próxima corrida de la cual escapó por la suerte de asustar al confitero con su espada. Y como muchacho era y le celebraban  sus travesuras, anímose a hacer muchas más, llegando incluso a quitar las espadas de la ronda, para lo cual mintió al Sr. Corregidor de tener pistas, oídas de espía francesa, de quien además había matado a su madre y hermano; Antonio Pérez (enemigo del rey Felipe II que huyó a París). Díjole que estaba en la casa pública pero que no debían entrar armados pues sería sospechoso, y así dejando la justicia sus espadas ocultas antes de entrar, sus compañeros las hurtaron. Luego cuando la justicia fue casa por casa en busca de los sospechosos, Pablos, para que no le reconociesen estaba echado en cama con un tocador, una vela en una mano y un cristo en la otra, y uno de los compañeros de clérigo ayudándole a morir y los otros rezando. Desde entonces dice Pablos, no se ha acabado de solemnizar la burla de Alcalá, de donde ganó fama y por lo que favoreciéronle los caballeros que apenas le dejaban servir a su amo, a quien siempre respetaba por el amor que éste le tenía. VII) De la ida de don Diego, y nuevas de La muerte de mí padre y madre, y la resolución que tome en mis cosas para adelante En ese tiempo vino una carta a don Diego de su padre y otra a Pablos de su tío Alonso Ramplón (el verdugo de Segovia). La carta a Pablos le comentaba de la muerte de su padre hacía ocho días, quien murió con el mayor valor que ha muerto hombre en el mundo, según confesiones de su tío, que fue quien lo guindó. Además que su madre estaba presa de la Inquisición de Toledo pues tenía para hechicería más piernas, brazos y cabezas de muertos (que desenterraba sin ser murmuradora), de los que habían en una capilla de milagros. Por otro lado en la carta a don Diego su padre le mandaba regresar a su compañía sin Pablos, pues ya había oído de sus travesuras. Diego ofreció acomodarle con otro caballero pero Pablos confesó que sus aspiraciones ya eran otras; y con tanto, él partió a Segovia al otro día y Pablos comenzó los preparativos de su partida, cuyo propósitos eran el de cobrar una hacienda heredada de sus padres (casi 400 ducados según su tío) y conocer sus parientes para huir de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LIBRO SEGUNDO. VIII) Del camino de Alcalá para Segovia, y de lo que me sucedió en él hasta Rejas, donde dormí aquella noche Llego el día de apartarse de la mejor vida que hubo tenido. Vendió lo poco que tenia y con ayuda de unos embustes consiguió hasta 600 reales. Alquilo una mula y al salir dejo medio pueblo llorando y la otra mitad riendo de ellos. Y así iba pensando en esto cuando pasado Torote se encontró un hombre que luego de saludarse empezó a explicarle la forma de conquistar tierra santa, para lo cual había que secar el mar que divide el fuerte enemigo del propio, y a esto Pablos no pudo mas que reír y decir que una vez seco, la mar echaría más agua; pero el hombre dijo que eso ya lo tenia resuelto también; así que Pablos prefirió no seguir la conversación para no oír mas de sus arbitrariedades. Y en esta conversación llegaron a Torrejón en donde se quedo el hombre que iba a visitar una prima. Pablos prosiguió y luego se encontró a un hombre junto a una mula mirando un libro, haciendo rayas y midiendo con un compás, por lo que Pablos pregunto cual era la materia que predicaba, este dijo que era diestro verdadero y  conocedor de matemática, teología, filosofía, música y medicina. Además le dijo que tenia un libro compuesto por gran sabio "Grandezas de la espada" que al llegar a Rejas, en donde dormirían esa noche, el le mostraría de las maravillas que trataba el libro. Así al llegar a la posada empezó a mostrar de sus habilidades hasta que incomodo a un mulatazo, y no importando que Pablos le explicara que no era con él, éste reto al maestro con una espada para que probara su teoría. Así, una vez herido, el maestro daba saltos diciendo “ya no me puede dar pues le he ganado los grados del perfil.” Ya luego metiéronle en paz otro huésped y Pablos. Y más tarde mientras todos dormían el seguía practicando tretas que ofrecía enseñar a Pablos y al otro huésped. En eso amaneció, se vistieron, pagaron, hiciéronle amigos al huésped y el maestro y luego el primero decía que el libro del maestro era bueno pero hacia más locos que diestros, porque los más no lo entendían. IX) De lo que me sucedió hasta llegar a Madrid, con un poeta Pablos se despidió del maestro que iba para otra jornada y tomó camino a Madrid. Iba pensando en las dificultades que tendría para profesar su honra pues debía primero borrar la poca de sus padres y luego hacer tanta propia que le desconocieran por ella. Y en esas razones andaba cuando se topo con un clérigo muy viejo en una mula que también iba para Madrid, y éste después de preguntarle de dónde venía (Alcalá), profanó que allí no habían hombres de discurso, a lo que Pablos reclamó que tenían muchos doctos. El clérigo le explicó que allí no quisieron premiarle unos cantarcitos que les comenzó a leer. Al concluir Pablos le suplicó que no le dijese más cosa divina y éste entonces empezó a recitar una comedia que dijo había escrito en dos días (El Arca de Noé). Así aconteció que no hubo cosa que Pablos mencionara de lo que el clérigo no hubiese escrito algún disparate, por ello cuando llegaron a Madrid Pablos se alegró pensando que allí callaría, pero todo lo contrario éste alzó la voz tan pronto llegaron. Nuevamente Pablos le suplicó que callase pues si los oían podían tacharlos de locos que era como calificaban a los poetas en una premática (ley real) publicada contra uno. El clérigo le pidió que le leyese la premática y Pablos prometió hacerlo en una posada, y así el clérigo sugirió una a donde acostumbraba ir en donde le conocían y apenas llegó le pidieron recitar los versos del Justo Juez y de las Animas por lo que recibió ocho reales de señal de cada uno.  Y luego de comer Pablos le leyó la premática: “¡Oh vida miserable! Que ninguna lo es más que la d e los locos que ganan de comer con los que son. X) De lo que hice en Madrid, y lo que me sucedió hasta llegar a Cercedilla, donde dormí Y seguía leyendo Pablos la premática: “Atendiendo a que este género de sabandijas que llaman poetas son nuestros prójimos y cristianos, […], mandamos que la Semana Santa recojan a los poetas públicos y cantoneros, como a malas mujeres, y que los prediquen sacando Cristo para convertirlos.” Ya al final de la lectura decía la premática que mandaba a todos los poetas que se descarten de Júpiter, Venus, Apolo y otros dioses, so pena de que los tendrán por abogados a la hora de su muerte. Y todos cuantos la oyeron les pareció bien y pidieron traslado de ella, menos el sacristán que empezó a jurar por vida de las vísperas solemnes pues era sátira contra él por lo que decía de los ciegos, y que él sabía lo que había de hacer mejor que nadie. Y para estas postrimerías ya eran las 2 y como era forzado el camino debía retomar camino a Madrid. Se despidió del clérigo y al poco rato se topo con un soldado con quien trabo plática sobre todas sus heridas y andanzas y hazañas. En animada conversación andaban cuando toparon con un ermitaño en un borrico, con barba tan larga que hacía lodos con ella. Al cabo de un rato ya Pablos había notado cosas extrañas en sus conversaciones e iba pensando que temía tanto al rosario del ermitaño con sus piedras frisonas como las mentiras del soldado. Y en conversaciones varias llegaron a Cercedilla y al llegar a posada mandaron aderezar la cena por lo que el ermitaño sugirió jugar avemarías en la espera ya que la ociosidad es madre de los vicios, él decía. El ermitaño acabo pelándoles todo cuanto tenían (100 reales al soldado y los 600 que Pablos traía), y todo, después de decir que no sabía jugar y de haber hecho que le explicasen el juego. Ya luego se acostaron y al levantarse el soldado tuvo una disputa con el huésped del la posada pues al pedir sus papeles de hazañas que había dado a guardar y que él llamaba “servicio”, de esta cosa el otro no entendía. Al fin se resolvió el problema y luego de que el ermitaño pagara las cuentas de todos, salieron de camino al ¿puerto? Y se toparon con un genovés que les entretuvo por el camino contándoles el porque estaba quebrado (sin dinero) hasta que llegaron a los muros de Segovia y de repente le llegaron los recuerdos del Lic. Cabra y vio a su padre esperando por bolsas y se separo del grupo y empezó a preguntar por su tío Alonso Ramplón, al cual nadie conocía pero venía por la calle con una procesión de desnudos, él le reconoció aunque estaba Pablos cambiado (barba en punta y bien vestido); terminó los azotes y volvió por él para llevarlo a su casa.  XI) Del hospedaje de mi tío, y visitas, la cobranza de mi hacienda y vuelta a la corte El tío tenía alojamiento al lado del matadero, en casa de un aguador y allí tenía de todo tipos de hierros colgando, de los que se usan para su oficio, y un aposento de techo tan bajo que tenían que entrar en posición de quien recibe bendiciones. Esa tarde el tío tenía invitados a comer corchetes y clérigos a quienes presentó a Pablos, sintiéndose éste avergonzado de su naturaleza entre personas que consideraba tan serias. Y resulta que se embriagaron tanto que hasta hubo trifulca. Pablos terminó apaciguándolos y acomodándoles hasta que se les pasó la borrachera. Luego su tío despertó y trataron largo de las cosas de Pablos, quien al fin redujo todo al cobro de la herencia de sus padres, más no todo pues dejó como 100 ducados para su tío y tomó 300 para él y se alegraba de haber cobrado antes de que su tío se los hubiese bebido aunque el tío quería ese dinero para que Pablos estudiase y pudiese llegar a ser cardenal. Después se acostaron y Pablos al día siguiente se levantó de madrugada para abandonar la casa dejando una nota al tío con la explicación de su ida y las causas, al igual que le avisaba que no le buscase pues ya nunca se volverían a ver. XII) De mi huida y los sucesos en ella hasta la corte Alquiló Pablos un jumento y salió hacia las cortes de Madrid en donde nadie le conocía pues quería dejar la bellaquería y la deshonra atrás. Iba espetado en el rucio de la mancha cuando divisó un hidalgo bien vestido y calzado con sombrero de lado, y pensó que era un caballero que dejaba su coche atrás; pero una vez en pláticas éste le explicó que no todo lo que brilla es oro y que las apariencias en el ámbito de las cortes ayudan a la estafa. Así terminó Pablos permitiéndole subir a (don Toribio) a su jumento pues fuerzas le faltaban para seguir su camino y en ese momento descubrió que todo su vestuario no era más que una falsa. Éste farsante de Licenciado le contó de cómo su padre lo perdió todo en una fianza y también de como la industria en las cortes es piedra filosofal que convierte en oro todo lo que toca. A Pablos se le despertó el interés y en son de entrenamiento para el camino le rogó que le contase de cómo, con quiénes y de qué manera vivían en la corte los que nada tenían como él. XIII) En que prosigue el camino y lo prometido de su vida y costumbres Lo primero, dijo el fingido hidalgo, es saber que en la corte hay siempre extremos en todas las cosas (recio-sabio, rico-pobre) y géneros de gentes que no se les conoce raíz, trabajadores de la industria de las cortes, gente que pasa la más de las veces con los estómagos vacíos; pero que se las arreglan para ser asistentes de banquetes, polillas de los bodegones, convidados por fuerza… Gentes que en su vestir tienen memoria para lo que les toca a vestirse con toda ropa vieja, y que por igual aprenden a guardarse de las inclemencias del sol, aire, escaleras, caballos… y para ello estudian posiciones en donde no se descubra la falsedad de atuendos reconstruidos con harapos y apoyados en cartones que cubren faltas y carencias. Gentes que por no gastar con el barbero, esperan que otro de los compañeros tenga también pelambre para entonces quitárselo el uno al otro. Gente en las que jamás se halla la verdad en sus bocas, y lo que es más de notar es que nunca se enamoran sino es de pane lucrado., de tal suerte que se les ve con la bodegonera por la comida, con la huéspeda por la posada… y aunque comiendo tan poco y viviendo tan mal no se pueda cumplir con tantas, por sus tandas estarán contentas. Y así tanto gustó Pablos de las extrañas maneras de vivir del hidalgo que embelezado con ello llegó a pie hasta Rosas, donde se apearon aquella noche. Declaró Pablos sus deseos de unirse a esta clase de gente y luego de abrazarle el hidalgo le ofreció el favor de introducirlo en la corte con la cofradía de la estafa y así obtener posada en compañía de todos. Pablos aceptó no declarando los escudos que llevaba, sino sólo 100 reales. De tal suerte se pusieron de acuerdo, se acostaron aquella noche, madrugaron y luego dieron sus cuerpos en Madrid.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LIBRO TERCERO. XIV) De lo que me sucedió en la corte luego que llegué hasta que amaneció Llegaron a la corte a las 10 am y fueron a apear sus cosas a casa de los amigos de don Toribio. Allí conoció Pablos los amigos de don Toribio y se fue enterando de cómo los detalles del vestir en muchas ocasiones no eran más que para encubrir faltas y deterioros. Y así llegada la noche, era de ver cómo se acostaban  todos en dos camas, tan juntos que parecían herramienta de estuche. Pasóse la cena de claro en claro; no se desnudaron los más, que con estarse como andaban de día, cumplieron con el precepto de dormir en cueros. XV) En que prosigue la materia comenzada y cuenta algunos raros sucesos Amaneció el señor y pusiéronse todos en arma, ya era como si todos fueran hermanos. Todos empuñaron agujas e hilos para hacer punteados remendándose por mil partes. Luego, acabose la hora del remedio y fuéronse mirando unos a otros por si quedaba algo mal parado. Ya determinaron de irse afuera pero Pablos dijo que antes trazasen su vestido porque quería gastarse sus 100 reales en él, a estos los demás dijeron que el dinero al depósito y el vestido que saliese de lo reservado. De esta forma de la sotana le hicieron ropilla de luto, de paño y acortando el ferreruelo quedó todo bueno. Posteriormente le señalaron por cuartel, para buscarse la vida, a San Luis y así inició su jornada, aunque por ser nuevo en la estafa le dieron la compañía del mismo que le trajo y convirtió (Toribio). Y una vez en la zona, andaban haciendo culebra de una acera a otra, por no topar con casas de deudores, mientras explicaba Toribio que esos eran lo aderezos de negar deudas. En eso dio el reloj las 12 y las tripas de Pablos pedían de comer lo cual a Toribio no le agrado tanto, pero si era menester, dijo, vamos a la sopa de San Jerónimo. Pablos ha sabiendas que allí comería sobras de otros prefirió que cada uno se separase y resolviese lo de su comida. De esta manera Toribio de inmediato se salpicó de migajas para simular que había comido y a Pablos apenas se separaron le llegó un señor que buscaba algún tipo de ayuda de licenciados y al invitarle a la casa, allí Pablos se invitó a comer y quedó su día resuelto. Tanto tema le trataba el señor que Pablos se paró frente a una ventana y fingió que alguien le llamaba para salir de la casa, no sin pedir licencia y asegurar que volvería, más hasta hoy lo están esperando. Y ya al final del día regresó Pablos a la casa antes que Toribio que luego llegó con la nariz toda rota, la cabeza entrapajada, todo lleno de sangre y sucio. Toribio explicó que en San Jerónimo, por pedir doble ración dizque para llevar a un compañero, le atraparon en camino comiendo el encargo y por eso de mentiroso le rompieron el hocico. XVI) En que prosigue la misma materia, hasta dar con todos en la cárcel A la casa fueron llegando los demás (Merlo Díaz, don Cosme, Vino Polanco...), todos con sus desventuras y algunos con suertes de sus andanzas. Allí estuvo Pablos conociendo de todas las trazas y de los modos extraordinarios de hurtar, por espacio de un mes, hasta que llegó el día en que cayó doña Leprusca. Pues bien, andaba ella vendiendo no se sabe que ropas y otras cosillas a una casa en donde conoció uno no se sabe qué hacienda suya; y por ello llamó al alguacil. Doña Leprusca confesó luego todo el caso y dijo de la manera en que vivían todos en este grupo de rapiñas. Dejóle el alguacil en la cárcel; se llegó a la casa del grupo de rateros y los halló en ella a todos. Traía media docena de corchetes –verdugos de pie- y dio con todo el colegio de buscón en la cárcel.  XVII) En que trata los sucesos de la cárcel, hasta salir la vieja azotada, los compañeros a la vergüenza y yo en fiado echároslos, en entrando, a cada uno dos pares de grillos y sumiéronlos en un calabozo. Pablos se aprovecho del dinero que traía consigo y sacando un doblón sobornó al carcelero para que le diera mejor trato. El carcelero consiguió que le dejasen dormir en la sala de los linajes en una pequeña camilla, mas como quedaba en la cabecera del servicio, a Pablos no le dejaron dormir la continua entrada de reos que se inició pasada la media noche, por tanto lo llevaron al calabozo junto con los demás a propia petición suya. Pablos siguió su proceso de sobornos, y esto le consiguió hasta la amistad del alcalde que incluso lo invitaba a su casa y hasta le daba de comer, pero lo mejor de todo fue que le salvo de lo peor ya que a sus compañeros los desterraron por seis años, mientras que Pablos salió en fiada por virtud del escribano y del relator que no se descuidó, brincando razones y mascando cláusulas enteras. XVIII) De cómo tomé posada, y la desgracia que me sucedió en ella Salió Pablos de la cárcel, y hallábase solo sin los amigos; aunque le avisaron que iban camino de Sevilla él no los quiso seguir; determinó ir a una posada, donde halló una moza rubia y blanca, alegre, a veces entremetida y a veces entresacada y salida. Se hospedó muy bien en su casa, que compartía con otros dos moradores; un portugués, y un catalán, que le dieron muy buena acogida. A Pablos no le parecía nada mal la moza para el deleite, y por lo otro la comodidad de hallársela en casa. Así dio en poner en ella los ojos; contábales cuentos que ya tenía estudiados para entretener; servíala en todo lo que era de balde, y díjole que sabía encantamientos y que era nigromante. De tal suerte granjeó una voluntad en todo agradecida, pero no enamorada, que, como no estaba tan bien vestido como era razón, aunque ya me había mejorado algo de ropa por medio del alcalde, a quien visitaba siempre, conservando la sangre a pura carne y pan que le comía, no hacían de él el caso que era razón. Y en una forma de llamar la atención de la joven Pablos empezó a pedir a amigos que se presentasen en la casa buscándole y dejando escapar datos de riquezas por él no poseídas, todo lo cual abrió el interés de la joven que luego le invitó una noche a verse en el tejado, ya convencida de la fortuna de Pablos. Pero esa noche él resbaló y cayó en tejado ajeno en donde le molieron a palos ante los ojos de su amada que creía que todo era una falsa producto de la nigromancia y sólo decía ¡ya ven!, hasta que finalmente le bajaron del tejado por una ventana que daba a una pieza que servia de cocina. XIX) Prosigue el cuento, con otros varios sucesos Pablos no cerró los ojos en toda la noche, considerando su desgracia, de ir a caer en manos de un escribano, a sabiendas de que no hay falta que tanto crezca como una culpa en poder de escribano. Pero las diligencias de sus compañeros de casa, el catalán y el portugués le ayudaron a salir de allí, no sin haber recibido sus palos y tenido que pagar 8 reales. De ahí Pablos decidió empezar a trazar como salirse pues la comida y posada ya sumaban muchos reales; para ello trato con un “Licenciado” y dos amigos para que le fuesen a buscar dizque en nombre de la inquisición. Y así aconteció que cuando lo vieron sacar ya lo asociaron a la nigromancia que decía Pablos practicar, más cuando vieron sacar el hato pidieron embargo de la deuda, pero sólo consiguieron la respuesta de que eran bienes de la Inquisición. Ya una vez fuera empezó a fraguar nuevas tranzas con los que lo ayudaron, y así se hizo de buen vestir y alquilaba caballos para ir a conquistar a mujer con buena dote. As’i una tarde conoció a dos galanes que le invitaron a correr al prado y a lo que él asintió, y con la amistad se allegó a la tía de una bella dama e hízole creer de que era hombre de fortuna y ella consintió en disponer las condiciones para su unión con su sobrina que contaba con 6,000 ducados de dote. Tan cercano se sentí Pablos al casamiento que incluso no dormía pensando como iba a usar la dote, si para comprar una casa o para darlo a censo, ya que no sabía que era mejor o más provechoso.   XX) En que se prosigue lo mismo, con otros sucesos y desgracias que me sucedieron Amanece y Pablos dispuso de llamar un repostero para concretizar una merienda que había planeado con sus nuevos amigos. Para esto él va a disponer de unos 200 reales, a modo de congratularse con sus nuevos amigos. Y resulta que allí se presento su viejo amigo don Diego Coronel que resulto ser primo de la joven por Pablos pretendida. Diego le miro e inquirió sobre su persona replicando que había otra idéntica a él, alguien que a diferencia de él que poseía riquezas y fortuna, aquel había sido su criado, hijo de barbero y hechicera. Y resultó que algunos de los nuevos conocidos afirmaron que le conocían bien, y que era imposible que éste fuese el otro que Diego decía, cuando en verdad si lo era. Pero bien, algunos contratiempo tuvo Pablos cuando una tarde que fue a rentar caballo ya no habían y entonces para llegar a ver su pretendida tuvo que esconderse en el caminar y pocos metros antes de llegar pagar a un criado para que le permitiese montar el caballo de su amo que acababa de entrar a misa. Pero resultó que el amo salió antes de lo previsto y en frente de la casa de la joven doncella y de don Diego le hizo bajar del caballo, cosa que levantó grandes sospechas. Pero luego tuvo algunas suertes, ya que le invitaron a jugar con la intención de pelarle más el salió airoso con 300 reales una primera vez y con 1,300 la segunda. Más su suerte no duro mucho pues don Diego ató cabos y descubrió la tranza de Pablos, por tanto confraguó una emboscada en la que a Pablos le golpearon sin piedad e incluso le abrieron la cara de una estocada. Y lo peor de todo que sus cómplices de fechorías ya antes le habían robado los 1,600 reales, dejándole apenas con 100 que le restaban de la herencia de sus padres. Así de mal quedó Pablos, con una cara partida en dos pedazos y tan lisas las piernas de los palos que no podía tenerse en ellas. Herido, robado, y de manera que ni podía seguir con el casamiento, ni siquiera de estar en las cortes.  XXI) De mi cura y otros sucesos peregrinos A la mañana de un día siguiente, Pablos ya estaba en con otra huéspeda, María de la Guía, vieja de buena edad (el mazo de 55 años), con buena fama en el lugar de puta y hechicera que siempre hablaba por refranes y quien le permitió permanecer incluso sin pagar a Pablo en la casa. Pero un día en que contó su dinero y estábaselo dando, llegaron a aprenderla por amancebada con un frutero marchante que inicialmente confundieron conmigo y por lo que recibí algunos empellones. Pero una vez aclarado el asunto, allí quedó Pablos en la casa curándose por ocho días de los 12 puntos de la cara y que además quedó en muletas. Ya sin reales, pues lo poco que le quedaba se lo comió, lo uso para su cura y dar algo de la renta. Entonces se decidió a limosnear y le fue bien, incluso conoció otros limosneros, unos que le odiaban por la competencia y otros que compartían con él los rumbos. Y así llegó a reunir hasta 50 escudos, y ya sano de las piernas (aunque entrapajadas), se determinó a salir de la corte y tomar camino para Toledo,  en donde nadie le conocía. Se despidió de Baltasar, el mendigo amigo, compró algunas prendas y una espada y emprendió camino. XXII) En que me hago representante, poeta y galán de monjas En el camino a Toledo topó Pablos con una compañía de teatro en donde había un viejo conocido de cuando estuvo en Alcalá; de esa forma y por extraña fortuna le hicieron parte de la actuación, y tan bien le iba que no solo actuaba, ya escribía y vendía sus creaciones literarias, ya para un halago a los ojos de una bella dama, o para los labios, y así que cada poema tenía su precio. Y tanta fama alcanzó que estaba viento en popa, rico y próspero, y tal que incluso pensaba ser autor y publicar sus creaciones. Más por cuestiones de la vida y la fortuna, de pronto le entró un fuerte deseo de salirse de la mala vida para siempre, para por cosa curiosa se enamoró de una monja, caso perdido que tardo en reconocer, pero una vez despabilado, comprendió la imposibilidad de la quimera y una vez más decidió tomar camino a nuevos rumbos; esta vez a Sevilla.   XXIII) De lo que me sucedió en Sevilla hasta embarcarme a Indias Pasó el camino de Toledo a Sevilla prósperamente pues ya era hombre diestro de experiencias finas. Y así llegó a Sevilla Pablos con todo su lenguaje floral, con dinero que ganó a camaradas y huéspedes de posadas para el alquiler de las mulas y comidas; y llegó así a parar al mesón del Moro en donde se topo con otro antiguo discípulo de Alcalá. Este último la introdujo a una banda de rufianes, que no sólo se jactaba de sus fechorías sino hasta de matar corchetes, llegando al punto de casi matar un alguacil. Pablos con sus dotes llegó hasta ser cabecilla y así pasaban sus días hasta que un día conoció a la Grajal (una puta) que le endulzo sus días, y quien súpole bien y mejor que todo en la vida y de ahí que se propuso de navegar en ansias con la Grajal hasta morir. Y ya cuando vió que duraba mucho el negocio y más la fortuna de la ley en perseguirle, decidió con la Grajal de pasarse a la Indias con ella para ver si mudando mundo y tierras, mejoraría su suerte. Más concluye sabiamente el narrador que nunca mejora de estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OSeyer 12-24-2004              &lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9740410-110386732661666851?l=resumenes.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://resumenes.blogspot.com/feeds/110386732661666851/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=9740410&amp;postID=110386732661666851' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110386732661666851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9740410/posts/default/110386732661666851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://resumenes.blogspot.com/2004/12/el-buscon-francisco-de-quevedo.html' title='El Buscon - Francisco de Quevedo'/><author><name>OSeyer</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13072368134361237540</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16391048104495220558'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry></feed>